El P. Luis Javier Sáenz nuevo párroco de Cotija

Imagen de epadif

 

 

Tomó posesión el martes pasado- Lo acompañaron 2 obispos y medio centenar de sacerdotes-Fecundo semillero de santidad

COTIJA.- El martes pasado, el Pbro. Luis Javier Sáenz Naranjo se estrenó como párroco al tomar posesión de la parroquia de Nuestra Sra. del Pópolo durante solemne misa celebrada al medio día.

En la misa de toma de posesión el celebrante principal fue el Sr. Obispo Dn. Javier Navarro Rodríguez, acompañado por el Sr. Arzobispo Emérito de Chihuahua, Dn. José Fernández Arteaga, y por un medio centenar de presbíteros.

Asistieron a la misa de toma de posesión religiosa, religiosos, seminaristas del Curso Introductorio y del Seminario Mayor así como grupos de seglares procedentes de las capillas y de la veintena de comunidades pertenecientes a la parroquia, además de familiares, amistades y seglares de diversas poblaciones y parroquias, sobre todo de Zamora, Tingüindín y Tacátzcuaro.

A las 11:00 horas, el P. Luis Javier Sáenz y el Sr. Obispo Dn. Javier Navarro arribaron a la “Punta de la calle”, que es la entrada oriente del pueblo. Allí se les recibió con cohetes, porras, aplausos, pancartas, globos,  confeti y dianas de la banda de música de viento La Escandalosa, de Atapan, municipio de Los Reyes.

Allí las autoridades municipales, a nombre del pueblo de Cotija, dieron la bienvenida oficial al nuevo párroco. El síndico, Carlos Muñoz Magaña, dio un discurso en el que  recibió al nuevo párroco “con renovada expectativa y deseos de compartir un intenso trabajo en conjunto y en beneficio y progreso” del municipio.

Aseguró que “tenemos una nueva oportunidad para crecer como individuos y como comunidad y lo hacemos con la alegría y la esperanza de poder lograr los objetivos que nos propongamos, orientados hacia la formación íntegra, centrada en la tarea de  afianzar y recuperar la convivencia y la transmisión de valores”.

Dijo al nuevo párroco que aquilatan su presencia sobre todo porque la mayoría de los ciudadanos de Cotija son católicos y esperan en él al “líder que tanto reclama nuestro tiempo como una luz en las tinieblas”.

Aseguró que en Cotija sus autoridades quieren poner de moda los valores y que “por eso deseamos que la palabra bienvenida no sea solamente la palabra del inicio de su gestión sino que sea la bienvenida de todos los días del año a nuestras tareas, a nuestras ganas de crecer juntos como municipio, respetando las diferencias que puedan existir”.

Se refirió a la Doctrina Social de la Iglesia, a sus planteamientos y definió la labor del nuevo párroco como la de un líder que dé a conocer “el rico contenido del Magisterio de la Iglesia” e incluso se refirió a las enseñanzas de los Papas en cuestiones de derechos humanos, la familia, el proletariado, la educación, los deberes del Estado, el ordenamiento de la sociedad, la vida económica, la cultura, el respeto a la vida.

Pero también afirmó que los laicos están llamados a transformar el mundo, dentro de las comunes condiciones de la vida del mundo y hasta invitó a que sea la actual generación a la que se le recuerde por haber recuperado el sentido de la dignidad humana, el bien común y el respeto a uno mismo, a las personas y al planeta. “Espero con anhelo el día en que nos unamos y el mundo sea uno sólo”, concluyó.

Allí, en la “Punta de la calle”, se inició luego un recorrido que terminó el en templo parroquial. Durante todo el trayecto entusiastas y alegres estudiantes de colegios del lugar formaron una valla de no menos de un kilómetro de longitud. Al arribo del P. Sáenz y del Sr. Obispo al templo estalló una ovación que duró buen rato.

A las 12:00 horas se llevó a cabo la misa de toma de posesión. Al comienzo se dio lectura a una breve semblanza del P. Luis Javier quien antes de llegar a Cotija estuvo como responsable del templo de La Santa Cruz, de la Parroquia El Rosario, en Zamora. Enseguida se dio lectura a su nombramiento como párroco de la parroquia de Nuestra Sra. del Popolo.

Después de haber recibido el nombramiento, el P. Luis Javier renovó sus promesas sacerdotales y su profesión de fe y, más tarde, después de la homilía, renovó sus promesas de fidelidad a la Iglesia, al Sr. Obispo y a sus sucesores.

Durante la homilía el Sr. Obispo Dn. Javier Navarro abordó el tema de la educación como tema central aunque también se refirió a la asistencia numerosa de sacerdotes, lo que consideró un claro signo de comunión y a la grande asistencia de seglares, lo que calificó como un signo de que  la comunidad ama a sus sacerdotes.

De la misma manera aludió al cobijo que Cotija da a los alumnos del Curso Introductoria del Seminario, seminario que, dijo, es la principal preocupación del obispo y que está plasmada como prioridad en el Plan Diocesano de Pastoral.

Consideró que entre todos los espacios de formación el principal seguirá siendo el seminario aunque reconoció que la familia es el primer seminario y escuela de formación de valores “porque allí se aprende a amar y a ser amado”.

También se refirió al inicio del Año de la Fe a propósito de los 50 años del Concilio Vaticano II y de la vigencia del Catecismo.

Por otra parte se refirió a la responsabilidad del párroco, quien no solamente se preocupa por su propia fe sino que tiene la responsabilidad de ayudar a los demás acrecer en la fe. “No podemos ser pastores sin amar a Dios y a nuestros semejantes”, enfatizó.

Se refirió a una reciente carta de los obispos mexicanos quienes llaman a educar para una nueva sociedad y a educar en el amor y la libertad, en el cumplimiento de la Ley, en todo lo cual el párroco debe ser un educador amoroso.

Se refirió a hechos violentos registrados recientemente tanto en Michoacán como en un estadio de futbol de León. Al respecto dijo que en los hechos violentos de Michoacán participaron quienes se preparan para educar a los niños y respecto a lo ocurrido en el estadio de futbol lamentó que se llegue a tener tanto fanatismo aunque seguramente en referencia a ambos casos dijo que llama la atención que quienes quieren poner el orden lo hagan a palos, golpes y puntapiés.

Tras referirse a lo expresado por el síndico en el discurso de bienvenida en el sentido de que se debe impulsar la educación íntegra fundada en los valores, el Sr. Obispo señaló que el pastor ha de ser educador en la fe.

También se dio lectura a una carta del Sr. Obispo dirigida al párroco saliente, Sr. Cura José Cruz Moreno Cárdenas, a quien agradeció su labor en Cotija  y para quien anunció una próxima encomienda.

Al final un feligrés del templo de la Santa Cruz de Zamora reconoció la labor que allí realizó el P. Sáenz Naranjo, en tanto que uno de Cotija dio la bienvenida al nuevo párroco cuya llegada, dijo, “nos llena de esperanza”. Hizo una breve reseña de la parroquia, sus personajes, sus atractivos, su extensión, sus comunidades, sus paisajes, sus actividades económicas, sus valores.

Finalmente, el Sr. Cura Luis Javier dio un mensaje de agradecimientos y definió a Cotija como  una tierra que ha sido soporte y aliento de hombres y mujeres que han destacado en la política, en la cultura y en la religión. Afirmó que Cotija tiene que seguir siendo “fecundo semillero de santidad”.

Tras considerar que Cotija es una tierra rica y compleja en su forma de vivir, se comprometió ante el Sr. Obispo “a nunca ser para él una carga ni preocupación”.

Señaló que la relación con las autoridades civiles municipales será siempre de apoyo, independientemente del signo partidista del cual procedan, y apoyará las propuestas surgidas desde la presidencia municipal si buscan el bien de los cotijenses. Que buscará ser un buen sacerdote y un diligente párroco.

El P. Luis Javier Sáenz nació en Uruapan donde cursó sus estudios de educación básica. La secundaria la hizo en el Instituto Don Vasco al tiempo que sus primeros estudios rumbo al sacerdocio los realizó en el Seminario Menor.

Los grados de filosofía y teología los cursó en el Seminario Mayor de Zamora. Cursó un posgrado en el Instituto de Teología de Cataluña, España. Durante el diaconado estuvo en Patamban y el presbiterado lo ha ejercido como vicario en la parroquia de El Calvario, de Zamora y en la parroquia de San agustín, en Jacona.

El obispo Dn. Carlos Suárez Cázares lo nombró colaborador en la catedral y antes de su nueva encomienda fue rector de la iglesia de La Santa Cruz, en Zamora.

En catedral fundó un coro del que salieron  destacados alumnos como el caso de Zayra Ruiz, soprano de reconocimiento nacional. También fundó la Escuela Diocesana de Música Sacra. Como  Rotario impulsó en Zamora el Festival del Mariachi. Actualmente es, además, responsable de la Comisión Diocesana de Música Sacra y es ecónomo del Consejo Nacional. (ASR)

Rate this article: 
Average: 5 (1 vote)