Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    15 de Mayo de 2021
11 de Abril de 2021
LA FE VIRTUAL
Años antes de la pandemia, de 2020-21, adultos mayores ya iban a misa los domingos a través de alguna transmisión del canal de televisión María Visión o semejantes. También se hicieron populares las asistencias a diversas celebraciones a través de YouTube. Los feligreses participaron en repeticiones, sesiones grabadas, y luego también en transmisiones en vivo.
  
   La tecnología se ha puesto de modo: de un lado la propia tecnología que está permitiendo hacer la tarea de emitir mediante cámara y micrófono a partir de teléfonos celulares más o menos convencionales, y con buena calidad; como complemento, los sistemas que a través de internet son capaces de realizar las transmisiones y llegar a un público cada vez más numeroso en las redes sociodigitales.
  
   Hace mucho tiempo el Vaticano dio a conocer su anuencia para que en ciertas circunstancias los fieles asistan de forma virtual a las celebraciones religiosas y que éstas sean tan válidas como las que se presencian directamente.
  
   Desde luego se advierte que los fieles deben conectarse a las ceremonias con una actitud piadosa, participando activamente de cada momento del ritual, como lo harían en forma presencial, en el lugar mismo en donde se realiza el acto religioso.
  
   Algunos de los antecedentes más reconocidos fue el seguimiento de las misas papales en los viajes del Sumo Pontífice por el mundo. En las múltiples celebraciones eucarísticas que celebró Juan Pablo II en su largo peregrinaje, por ejemplo. La Iglesia y la gente decía: la misa vale por la tele, las bendiciones también son válidas y hasta la impartición de indulgencias plenarias.
  
   En tiempos de pandemia los templos se han visto restringidos en las actividades que buscan congregar fieles. Y las ceremonias multitudinarias, como las peregrinaciones a la basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, por ejemplo, o la Procesión del Silencio, en Zamora, se han cancelado.
  
   El enclaustramiento sanitario trajo consigo la necesidad de ponerse al día en materia de posibilidades tecnológicas para no dejar suspensas las tradiciones religiosas. En esa línea de acción, el aprovechamiento de las redes sociales está jugando un papel protagónico.
  
   Sabiéndose mover en esa tecnología, un domingo por la mañana, por ejemplo, es posible escoger entre las transmisiones en vivo de las celebraciones eucarísticas en la catedral de Zamora, el templo de Los Dolores, la parroquia de El Calvario, el Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza de Jacona, el templo del Patrón Santiago de Sahuayo, además de varios templos de Morelia, comenzando con las transmisiones desde su catedral.
  
   Las actividades religiosas de la pasada Semana Santa se realizaron en buena parte con restricciones sanitarias y las posibilidades que abrió la tecnología para que los fieles pudieran asistir a ellas virtualmente.
  
   No estaría mal que la Iglesia católica, como institución, considerara este fenómeno no como un asunto pasajero, mientras pasa la pandemia, ni siquiera encaminado a atender a las personas de la tercera edad incapacitadas para trasladarse a los templos.
  
   La vocación misional de la Iglesia católica siempre es ir al lugar en donde se encuentran los fieles, y si el Pueblo de Dios se encuentra en nuestros días imbuido en las redes sociodigitales, entonces la presencia de la Palabra debe ser cada vez más importante allí.
  
   Mientras tanto los invito a disfrutar de lo mucho que nos ofrece nuestro Estado y Región Zamora en mi página de Facebook: Del Mero Michoacán.