Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    13 de Junio de 2021
06 de Junio de 2021
SÓLO ES DEMOCRACIA SI YO SOY EL QUE GANO
Aunque verdad de Perogrullo parezca como obvio su significado, el término ‘democracia’ oculta no pocos equívocos. Como señala Orwell: “no sólo se carece de una definición generalmente aceptada, sino que hasta el intento de darle una encuentra resistencia por todas partes… Los defensores de cualquier clase de régimen proclaman que éste es una democracia y sienten temor si queda sujeta a cualquier significado preciso” (Orwell, G., El poder y la palabra. Diez ensayos sobre lenguaje, política y verdad, Debate, Madrid, 2017).
  
   De hecho, como se hubo visto, uno fue su concepto en la mentalidad de Trump, otro en la de Biden. O como acá en México se está viendo o ya está por verse: una la forma en que desde su silla presidencia AMLO la concibe y muy otra como la tasan, desde la trinchera de su antagonismo, otros partidos políticos. Que, dicho en otras palabras: ‘sólo es democracia si yo soy el que gano’.
  
   El caso es que no bien termina un proceso electoral cuando la realidad nos echa en cara cuánto de univocidad adolece su concepto. Porque si filosóficamente democracia remite a ese cuerpo doctrinal que sostiene que alguien, por el hecho de ser ciudadano, puede participar en la res publica; en los hechos, ese mismo ciudadano sabe que si bien puede manifestarse públicamente, nunca será él el que tome las decisiones públicas.
  
   Cierto, a Lincoln se le debe la siguiente aserción tan exageradamente diáfana y transparente que en realidad no termina sino siendo galimatías: government of the people, by the people, for the people (Lincoln, A., Discurso de Gettysburg, Pensilvania, 1963). Que si no, una utopía. ¿O ya se ha hecho realidad en nación alguna?
  
   Así que no tiene nada de extraño que cada cual tenga su idea de democracia. Por ejemplo, para quien se asume como liberal, ésta implica una tendencia no sólo a la igualdad económica, sino a uniformidad en las formas de vida. Contrario a quien se asume como populista, porque, como dice Aron: “a nadie se le reconozca un poder para imponer por la fuerza la obediencia a la verdad que él tenga por última” (Aron, R., La lucha de clases, Seix y Barral, Barcelona, 1971).
  
   En todo caso y cualquiera que sea el concepto que se tenga de democracia, éste encierra un punto común: sólo será democracia, si el pueblo, ya más (que es lo ideal), ya menos (que suele ser el denominador) participa. De ahí que hoy domingo 6 de junio de 2021 todos los ciudadanos de este nuestro México no permitamos que por nosotros otros decidan: ¡a votar se ha dicho!