Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    13 de Junio de 2021
06 de Junio de 2021
A BOTAR
No está mal escrito. También estaría bien titular “A batear”, porque el significado es el mismo. Con elegancia ambas opciones significan descartar. Sin elegancia es mandar a la… [aquí cada quien le escribe el adjetivo calificativo despectivo de su preferencia]. Cuando eliges también descartas.
  
   Con muy buena fe, rayando en la ingenuidad y un poco más, no hallaríamos por quién votar, a quien elegir, porque si creemos lo que nos dicen los candidatos, todos son poseedores de la mera neta del planeta. No hay quien no sepa cuáles son los problemas y sus soluciones. Todos coinciden, sobre todo, en la buena voluntad de servirnos mejorando todo lo habido y por haber.
  
   No puedo dejar de ver los periodos electorales de la misma forma que las finales del futbol o de cualquier otro deporte. No sé si las porras, los cantos y aplausos y, en fin, la euforia en todas sus expresiones, debieran guardarse para las competencias y juegos para que las elecciones fueran no solemnes, necesariamente, pero sí revestidas de la importancia que tienen para determinar el futuro de las sociedades.
  
   No sé si me explico. En un juego de futbol se gana o se pierde y uno puede poner en el asunto muchas ilusiones o frustraciones, pero no pasa nada más allá del resultado. También se sabe de locos que se suicidan si su equipo no gana, pero en las elecciones hay poder, fama y dinero en juego. Buena parte del futuro, a corto y largo plazos, se juega en las decisiones colectivas que implican elegir autoridades civiles.
  
   ¿Por qué se parecen tanto las campañas electorales a los encuentros deportivos?
   ¿Qué detona las pasiones? ¿Por qué se activa la rivalidad con tanta efervescencia? ¿Qué nos pone como rivales irreconciliables? ¿Qué pone, literalmente, a brincar tanto a candidatos como a sus seguidores? ¿Por qué se comportan como niños? (con perdón de los niños por la comparación).
  
   Sería cosa de juego si no es porque las contiendas están dejando saldos muy lamentables. Hay atentados, asesinados, heridos, huérfanos, viudas, vidas cegadas. En todo caso es un juego demasiado peligroso. De vida o muerte, literalmente.
  
   Y también hay muchas muestras lamentables de hacer de lo político algo insulso, patéticamente ridículo, un espectáculo lamentable. Candidatos que bailan como único recurso para atraer simpatías. Cuentan chistes malos para hacerse simpáticos. Gritan demagogia a falta de formular diagnósticos de problemas y propuestas de solución. Se hacen los payasos (con respeto, también a quienes hacen de hacer reír su vida profesional).
  
   Las campañas electorales se convierten en parafernalias, coros de merolicos, fuegos artificiales que apenas si alcanzan a iluminar la noche oscura de nuestras crisis sociales más trágicas.
  
   Con todo, este domingo tendremos que enfrentar el abstencionismo como una consecuencia de lo mal que organizamos nuestra vida pública. Ojalá lo hagamos con responsabilidad, pero la mala información, la desinformación, siempre es mala consejera.
  
   Mientras tanto les invito a disfrutar de mucho de lo bueno que nos ofrece nuestro Estado y Región Zamora en mi página de Facebook: Del Mero Michoacán.