Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    24 de Septiembre de 2021
12 de Septiembre de 2021
¡VIVA MÉXICO!, ¡SÍ!... ¿PERO CUÁL?

   Quitado que se hubo el monumento a Colón de una icónica avenida en la futura Ciudad Tenochtitlan, actual capital federal, y a la espera de colocar en su lugar otro monumento, éste representando a una mujer indígena; el gobierno de la cuarta transformación una vez más está haciendo saber su manera de interpretar la historia.
  
   Luego de la conquista y la desgarradora evicción sufrida, los pueblos originarios de lo que ahora es México, hubieron de reptar para sobrevivir en medio dos civilizaciones de muy distinto jaez: más temprano que tarde, como todos sabemos, resultó inevitable que la sociedad militar y científicamente más avanzada no solo influyera sino que sometiera a la otra.
  
   Y mientras en los ahora Estados Unidos los pueblos sometidos , etnocidio de por medio, prácticamente desaparecieron, aquí en nuestra patria devino el mestizaje para muy pronto pelear su emancipación de la corona… en tanto los pueblos originarios sobrevivientes comenzaron a aguantar la respiración a la espera de condiciones que fueran permitieron su emancipación. Y su resurgencia.
  
   Todo esto en medio de un proceso en el que los castellanos fueron aportando técnicas europeas para explotar los recursos minerales y agrícolas, a la vez que importando sus procesos manufactureros. Su finalidad: hacerse de una patria nueva, hacerse de los mecanismos de dominio y de las institucioes de gobierno y, desde luego, hacer dinero.
  
   Por su parte, diezmadas, las sociedades indígenas fueron parte, la más baja, del proceso: mano de obra barata o regalada, sí, pero también, aportando maneras colectivas de trabajo y convivencia, una relación simbiótica con la naturaleza y multímodas maneras culturales de concebir la vida. Y la hacienda.
  
   Con excepciones, que quede claro, la mayoría de los europeos casi sin saberlo al mestizarse se fueron indianizando y los pueblos indios, asumiendo la cultura de los castellanos. De modo tal que fue adquiriendo carta de ciudadanía la raza de bronce… dixit Vasconcelos.
  
   Sólo que la dispar realidad social nos dice que no es tan sencillo como eso. Quienes por siglos aún siguen sojuzgados –y por ahí anda la mayoría de los pueblos originarios- con justeza histórica luchan por reconquistar su autonomía; en tanto la sociedad dominante, mantener sus privilegios. Así que en este mes de la patria, por ahí precisamente en la noche del 15 de septiembre, al echar el grito ¡viva México!, quepa preguntarnos: ¿cual de los méxicos?
  
   Por lo pronto el gobierno de la cuarta transformación está dejando entrever su respuesta.