Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    17 de Enero de 2022
09 de Enero de 2022
CAMINO AL CEMENTERIO

  
   Es innegable que la guayaba determinó un auge económico sin precedentes para Jungapeo.
  
   Psidium guajava -nombre científico de la guayaba- vino a cambiar la faz no solamente de Jungapeo en su cabecera municipal sino de sus tenencias, encargaturas del orden, rancherías; en fin, en su más pequeño conglomerado humano, en el más diminuto caserío se sucedieron cambios significativos.
  
   La razón es muy simple, en el más intrascendente terreno aparece como por arte de magia, un árbol de esta riquísima fruta, lo que avizora su fácil cultivo en forma de huertos; y eso significa importante poder económico de sus agricultores dueños.
  
   Por ello, las casas construidas con excelentes materiales, luciendo hermosos, vistosos y variados colores, puertas aparatosas de metal y maderas finas, tejados en dos y tres aguas; toda una gama de construcciones, rematadas por vehículos diversos de carga para asegurar el transporte a importantes centros de consumo entre los que destacan la CDMX, Toluca y Morelia, Querétaro, Monterrey y, tristemente muy poco arribo a las empresas no nacionales (EE. UU., China, Japón, entre muchos más).
  
   Al tiempo que todo lo anterior se puede mirar y admirar, sobresalen igualmente por abundantes las motocicletas de dos y cuatro ruedas; en las que desgraciadamente, en una proporción de ciento por uno, ninguno de los conductores usa algún casco protector.
  
   En los 9 kilómetros que unen el centro del poblado con la carretera México 15 (CDMX – NOGALES) no hay nada ni nadie que advierta del peligro que corren sus conductores quienes en muchas ocasiones llevan dos y hasta tres individuos, entre infantes y mujeres. Todos ellos, repito, sin protección alguna.
  
   Los 9 km señalados tienen un marcado declive que lleva a la rúa desde los 1900 msnm en su inicio, hasta los 1200 en pleno centro del poblado. Lo más grave es que la abundancia de automotores convierte a la carretera mencionada en autopista pletórica donde la mayoría de los vehículos se conducen con exceso de velocidad, sea camino arriba o camino abajo.
  
   Desde sus inicios, allá por 1936, esa carretera con su declive tan inclinado ha sido escenario de innumerables accidentes y ha cobrado numerosas vidas entre gente lugareña y visitantes. Tristemente, hasta en la unión con la México 15, arranque de la municipal han ocurrido accidentes mortales, como el del finado Gilo Nateras T
  
   Apenas recuerdo en aquellos inicios de la carretera el primer accidente ocurrido a un famoso promotor de todo y pionero del cine en Jungapeo. Su vehículo carguero, marca Ford 1934, apodado la agonía se desbarrancó, aunque no ocasionó males mayores.
  
   En pleno auge del Hotel Balneario San José Purúa, Pablo Flores, del servicio de taxis, sufrió marcado percance. Lo mejor de todo, no tuvo consecuencias.
  
   Onofre Camacho, igualmente, tuvo el suyo, aunque no tan grave.
  
   Otro conocido jungapense, Aurelio, fue conductor de su auto causando la muerte de dos albañiles que lo acompañaban desde Cuernavaca.
  
   En la curva final de la multi mencionada carretera, recientemente, un automovilista se fue contra un poste de la iluminación pública lastimando severamente a una jovencita y a su novio.
  
   Para estrenar este año 2022 un vehículo sin control se desbocó saliéndose en la curva final. Resultado: murieron sus cuatro ocupantes, todos ellos desconocidos.
  
   En todo el tiempo de su existencia, a lo más que llegaron los munícipes en su momento, para prevenir accidentes fue a colocar 10 topes que, seguramente, han atemperado los problemas, pero no los han resuelto.
  
   Por todo lo anterior creo que ya es urgente tomar medidas mayores que finalmente resuelvan el problema de accidentes mortales en esa carretera que en nueve mil metros del descenso conduce al cementerio.
  
   Será que nuestra flamante presidenta municipal, de filiación morenista, tomará cartas en el asunto. Así lo esperan quienes votaron para lograr su triunfo..