Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    17 de Enero de 2022
09 de Enero de 2022
¿POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS?
… Están doblando por ti!
  
   Retomo la pregunta desde la novela de Ernest Hemingway quien a su vez la rescató del poeta John Donne (Londres, 1572-1631) que hace siglos escribió estas palabras saturadas de actualidad:
  
   ¿Quién no echa una mirada al sol cuando atardece?
   ¿Quién quita sus ojos del cometa cuando estalla?
   ¿Quién no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?
   ¿Quién puede desoír esa campana cuya música lo traslada fuera de este mundo?
  
   Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
   Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
   Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
  
   Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.
  
   De las frías cifras al dolor
   La tarde-noche del último día de diciembre de 2021 enviaba mi reporte de los homicidios dolosos zamorano-jaconenses: 77 decesos, 23 heridos y una ilesa en el mes. Números preliminares que corregí después con la frustración y pena de agregar la referencia de lo que no debió suceder. Bueno, ninguna de esas muertes debió ocurrir.
  
   Meses atrás teníamos -o imaginábamos- la excusa “en algo andaría” y volteábamos la mirada hacia otro lado, pero sabemos de decenas de agresiones a personas sin relación con el narco tráfico.
  
   La cuestión para mí ahora es no hablar de la violencia de modo impersonal; no poder narrar de un modo lejano porque el círculo de la violencia se cierra más cada día. Meses atrás, minutos antes de las veinte horas del día 31 de diciembre (yo) narraba situaciones cercanas de los barrios zamoranos, aludía nombres conocidos, pero menos próximos que Rafa o Rafita, hermano de nuestra entrañable Teresa Chávez Ventura, Teresita o TeresíZima -su zeta nombre de batalla cuando escribía en Zeta de Zamora.
  
   Teresita y su familia sufren la pérdida irreparable de Rafa; una muerte violenta que sería un número más, un elemento perdido en la masa estadística, pero no. La pérdida de vidas humanas que marcan de luto centenas de hogares en Zamora y Jacona son tragedias que no deben convertirse en estadística, sino en motivos para preocuparnos por la paz y la vida.
  
   Rafa es parte de los 78 individuos que perdieron la vida en forma violenta en Zamora-Jacona en el mes de diciembre que recién concluyó. Fueron 49 hombres y 8 mujeres en Zamora y 21 hombres en Jacona. Además 14 hombres heridos en Zamora y 11 en Jacona. Ciento tres (103) víctimas de las que contamos con referencias suficientes (nombre, apodo, señas, circunstancias) para afirmar que efectivamente ocurrieron, que no es la “incorrecta percepción que generan los medios”.
  
   Teresita es una persona solidaria ampliamente conocida en los medios y un poco menos identificada en labores humanitarias de la Cruz Roja, a bordo de las ambulancias ayudando a individuos lesionados, reconocida en acciones medioambientalistas y “tareas de hormiga” en hospitales y ahí donde ha sido necesario unir una mano con otra para dar calor y calmar el dolor.
  
   La necesaria solidaridad
   El tejido social zamorano-jaconense está muy lastimado -madreado es una palabra más comprensible; es frustrante esta condición de inseguridad y violencia que se vive en la región y en el país.
  
   Los colegas de Tere de la prensa, a través de una cuenta bancaria de Jacob, promueven apoyo económico de modo interno en la Asociación de Periodistas; paralelamente, amigos, compañeros tratamos de unir al abrazo, a las palabras de consuelo, “esa cosa material, monetaria” que tanta falta hace en situaciones como éstas en que (casi) todo requiere de pesos y centavos. Aunque Tere se moleste y rechace esta iniciativa, algo podemos -y debemos- hacer repitiendo con Ernest Hemingway y John Donne:
  
  
Nunca preguntes por quién suenan las campanas; están sonando por ti!
  
   Zamora, Michoacán; enero 4 de 2022
  
   Jlseefoo@hotmail.com