Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    10 de Diciembre de 2019
01 de Diciembre de 2019
86 Víctimas En Noviembre
QUISIERA QUE FUERA CUENTO …
Desde hace algún tiempo (cuatro o cinco años) he reiterado que la violencia en su expresión más elevada, el homicidio intencional, en Zamora-Jacona, tiene dos fuentes principales: el narcotráfico y los cobros por protección (cuota, tanda) o derecho de piso. Y, ambos, narco y contribuciones forzadas, son posibles debido a la existencia de empresas informales con suficientes recursos humanos y materiales y un alto grado de impunidad.
  
   Los hechos violentos de noviembre, octubre, septiembre y demás contienen rasgos que abonan los supuestos mencionados. Ahora, al cierre de las 20:15 horas del día 27, con el fallecimiento violento de Simón D.B., 43 años, en la colonia Ejidal, la conurbación Zamora-Jacona registra 56 homicidios y 30 heridos, un total de 86 víctimas que traslucen un importante “estado de fuerza” y seguridad de que “les no pasará nada”.
  
   La conurbación, con cifras de 2015, tenía una población total de 265,952 habitantes y de ella a Jacona correspondía poco más de una cuarta parte (26.22%) y a Zamora los otros tres cuartos (73.77%), pero la distribución de los eventos violentos que tratamos son desproporcionales.
  
   Así, Jacona con un 26.22% de población (69,744) tiene un significativo record funeral: 41.1% de los decesos y 43.31% de los heridos dolosos mientras que Zamora registra 58.9 y 56.6 por ciento en los mismos rubros. De esas cifras resultan 2 decesos y un herido por día. Desde luego que estos números preliminares, requieren precisiones porque la prensa, nuestra fuente principal, en su urgencia por informar incurre en sesgos. Por ejemplo, la imagen del suceso acaecido en el Fraccionamiento Cosmos (27-11-2019) parece tomada de otro lugar, no de esa colonia.
  
   Los hechos reiterados (casi) en el mismo lugar, sus dimensiones, la magnitud del equipo y personal empleado, generan dudas el ejercicio de la seguridad pública. Los frecuentes eventos violentos en Palito Verde, las fosas de El Platanal (La Planta) y Cerro de la Arena sugieren que los infractores de la ley gozan de un alto grado de impunidad resultado de su nivel de organización y equipamiento y de la imposibilidad de ejercicio de autoridad por carencia de recursos o por omisión voluntaria.
  
   Políticas mercantiles y de tributación

   Sin poder precisar, una alta proporción de crímenes obedecen a políticas comerciales: a) insolvencia económica, inclusión en el buró de crédito, insolvencia o cartera vencida: el consumidor, que previamente fue inducido con obsequios tipo muestras médicas, no puede pagar; se le proporciona mercancía para que venda y pueda saldar su deuda. En situaciones extremas consume la mercancía y es sancionado, no para que pague, sino para ejemplo de los demás; b) distribuidor medio mayoreo o de ventas personalizadas (tipo pizzas) que invade áreas de mercado o que coloca mercancía de la competencia en “los mismos anaqueles” de la firma con la que ha firmado contrato, o vende mercancías de otras marcas; y/o, c) el distribuidor o detallista no respeta precios o altera la calidad del producto poniendo en entredicho el prestigio de la marca.
  
   Otra parte, no menos importante de los homicidios puede estar relacionada con políticas de tributación, algo similar a impuestos, derechos y aprovechamientos y políticas de protección. En las primeras se cobra una suerte de “derecho de piso” o un impuesto según el volumen de ventas que llaman “cuota” o “tanda”. El otro rubro alude a proteger al comercio, al pequeño taller de los mismos que le cobran o de otros.
  
   Esta afirmación no excluye los homicidios comunes vinculados con asaltos, riñas, conflictos pasionales, que sí ocurren, sin duda, pero por la forma y magnitud de lo que observamos hoy en Zamora-Jacona, estamos persuadidos que esto no sucede por lo que llamara José Martín Godoy Castro (qpd) “homicidio por convivencia social”. Antes de que Felipe Calderón declarara la “guerra”, el nivel de asesinatos que preocupaba a las autoridades, a la iglesia y a educadores alcanzaba tasas de 8 por cada 100 mil habitantes anuales. Ahora, al cierre del 27 de noviembre, los 418 decesos violentos intencionales en una población de 300 mil almas, arroja una tasa inimaginable de 139.3 homicidios por cada cien mil habitantes.
  
   No hay espacio para la pequeña empresa
   Los mecanismos, espacialidad y dimensiones que se aprecian ahora implican inversión de alto riesgo, contratación y entrenamiento de personal, un mínimo de recursos y un cierto grado de organización. Privar de la libertad o levantar (legal o ilegalmente), asesinar y/o desaparecer los cuerpos, no son acciones posibles para individuos solos ni para pequeñas empresas.
  
   En un espacio agro comercial como Zamora-Jacona, con caminos y caminantes por los cuatro puntos cardinales, es poco menos que imposible ingresar y transitar por campos de cultivo en vehículos y/o en horarios que no corresponden con las actividades agropecuarias, sin que nadie se entere. Tampoco es fácil pasar desapercibido transitando en vehículos con armas largas a la vista y carga de cadáveres; menos posible cavar y sepultar en sitios transitados sin ser visto.
  
   La experiencia de otros países y/o de otros tiempos en México muestra que las organizaciones mejor entrenadas para privar de la libertad y de la vida, así como desaparecer personas, son las encargadas de la seguridad como los elementos formados en el ejército, la policía y grupos para militares, también patrocinados por gobiernos algo subordinados a los Estados Unidos.
  
   Estados Unidos: precursor de la violencia extrema
   Para la capacitación en contra insurgencia y uso de violencia extrema, entre 1987 y 2013 el ejército mexicano entrenó a 39 de sus elementos en el Curso Internacional de Adiestramiento y Operaciones Especiales Kaibil, que imparte el Ministerio de la Defensa Nacional de Guatemala con patrocinio de Estados Unidos. De ellos, 29 fueron enviados por el Ejército Mexicano y 10 por la Armada de México (Contra Línea, 19-05-2013 acceso 28-11-2019).
  
   Otro centro de entrenamiento para formar grupos de disuasión es el famoso Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad que en 1963 se rebautizó como United States Army School of the Americas (USARSA), más conocida como Escuela de las Américas. Sus programas tenían especial esmero en adiestramiento militar e intervención política que incluían técnicas de contrainsurgencia, operaciones de comando, guerra psicológica, inteligencia militar y tácticas de interrogatorio. Sus manuales militares de instrucción se desclasificaron en 1996 por el Pentágono.
  
   Un distinguido graduado en esos cursos fue el “Lazca”. Heriberto Lazcano Lazcano, alias “El Lazca”, "El Verdugo" o "Z-3", fue considerado por la Procuraduría General de la República en México como el jefe de Los Zetas, especializados en el negocio de secuestros, robo de autos, homicidio, extorsión y el tráfico de droga. La empresa conocida como “Zetas” se formó a partir de un grupo de militares que desertaron del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), Grupo Anfibio de Fuerzas Especiales (GANFE) y de la Brigada de Fusileros Paracaidistas (BFP) del Ejército Mexicano, fundados en 1994 con motivo del levantamiento zapatista de Chiapas.
  
   Quisiera que fuera cuento, pero …
   ¿Asombran a la autoridad los 418 homicidios registrados en Zamora-Jacona en 2019? ¿Les sorprenden las tumbas “clandestinas” de El Platanal y el cerro de la Arena? O expresar sorpresa y anunciar carpetas de investigación es sólo parte de un protocolo?