Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    29 de Enero de 2020
08 de Diciembre de 2019
ARMA DE DOBLE FILO

  
   Los legisladores de este país por fin se han ocupado en tipificar, culpabilizar y castigar a los delincuentes que hacen uso de las redes sociales para agredir difundiendo fotografías y videos obtenidos en la intimidad sexual con sus víctimas que es, sin duda, otra forma de violación.
  
   En estas páginas defiendo la idea de que las redes sociales, el internet todo es solamente un instrumento, una herramienta, y que satanizar las tecnologías de comunicación por hechos como el que padecen sobre todo tantas mujeres en el mundo, es ignorar que detrás de la computadora y el teléfono celular siempre hay alguien: una persona que hace buen o mal uso de la tecnología.
  
   En este sentido, un bisturí en manos de un cirujano salva vidas en el quirófano; en manos de un criminal, mata y descuartiza víctimas. Un martillo contribuye a crear obras de arte en una carpintería; en manos de un asesino se convierte en un arma letal.
  
   El comportamiento enfermizo de violentar la intimidad de una persona es histórico y se puede perder en los tiempos inmemoriales. No me extrañaría saber que algún pintor realizó algún desnudo entre sus obras y luego lo exhibió sin el consentimiento de su modelo. Lo mismo debió suceder desde que la fotografía fue instrumento de uso popular. Y luego el cine y el video. Ahora las redes sociales.
  
   No es novedad, entonces, que lo agresores siempre hagan uso de cuanto tienen a mano para satisfacer su conducta enfermiza de agredir. Lo que se tardó, es que esos comportamientos fueran reconocidos como criminales y que, por fin, vayan a ser juzgados y sancionados.
  
   Para no variar, la poca sensibilidad de nuestros legisladores no actuó frente a esta problemática sino hasta que, a través de las propias redes sociales, y con algún eco en los medios tradicionales de difusión social, las víctimas alzaron la voz denunciando, compartiendo y exigiendo respuestas.
  
   Cierto que legisladoras conscientes del problema se encargaron del trámite burocrático de subir el tema a tribuna y cabildear para obtener resoluciones favorables a la causa; pero aún hay mucho por hacer.
  
   El machismo, por sintetizarlo una palabra, que agrede cotidianamente a las mujeres, también impregna, y de una manera muy contundente, el sistema judicial en nuestro país.
  
   Ya sabemos que las víctimas de una violación son varias veces victimizadas. En los juzgados suelen pasar fácilmente de ser acusadoras a acusadas. En principio se suele sospechar y asegurar que ellas provocaron la agresión y esa provocación se suele manejar como justificación que ampara al agresor. Salen impunes.
  
   No ayuda en esa lucha por la reivindicación de los derechos de las mujeres, que las protestas legítimas caigan en vandalismo. Las propias organizadoras de las marchas se quejan de que luego la noticia es el parte de los daños causados en la vía pública. A las propiedades privadas, a la infraestructura de las ciudades y a los monumentos históricos; dejando en segundo o hasta tercer plano las causas, las razones y motivaciones de las protestas y eclipsando completamente sus propuestas.
  
   Las redes sociales nos permiten a todos ser, al menos en potencia, emisores; comunicadores más allá de nuestro círculo social más inmediato. Las redes sociales son una arena o ring en que las mujeres pueden librar, ganar y perder muchas batallas. Pero siempre serán un arma de doble filo.
  
   Mientras tanto disfrutemos de las buenas cosas que nos ofrece nuestro Estado y la Región Zamora en mi página de Facebook: Del Mero Michoacán.