Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    22 de Mayo de 2019
10 de Marzo de 2019
NO SÉ SI REGRESE…
El mes de febrero ha sido el más violento en Uruapan: la prensa reporta 44 muertos en los 28 días de febrero. Más de un asesinato por día. En efecto, ese mes fue el que sumó más homicidios, sin embargo, hace ya cerca de un año que estamos viviendo esa situación de violencia extrema y no parece que vaya a tener fin.
  
   Para los que recordamos esta bella ciudad como un lugar de excelente clima, exuberante en su naturaleza, de gente pacífica, alegre y buena, nos resulta extraño en extremo. Y sobre todo difícil de explicar.
  
   Le decía a una compañera de trabajo que no dejara a sus hijos deambular de noche porque corrían peligro. Y me replica: “Ves, ahora están asesinando a toda hora, mañana, tarde, noche, a cualquier hora.” Es más, la mayoría de esos crímenes son de día, en las horas de trabajo cotidiano. Hoy pareciera que la noche es más segura.
  
   El lenguaje de la prensa es revelador:
  
   “Otros 3 ejecutados”
   “Sin freno ola de ejecuciones”
   “Tiran cadáver en zona poniente”
   “Lo ejecutan dentro del panteón”
   “Encuentran encobijado”
   “Ejecutan a 3”
   “Ejecutan a mujer”
   “Violencia desbordada: 6 ejecutados”
   “Ejecutado en un taxi”
   “Disparan contra consultorios médicos”
   “Ejecutan a 4”
   “Aguacatero acribillado”
   “Rematan a aguacatero en hospital”
   “Persecución y balacera”
   “Ultimado a balazos”
   “Ejecutan a cuñados”
   “Atacado a tiros en pleno centro”
   “Vuelve violencia: ejecutan a 3”
   “Ejecutan a 2 en domicilio”
   “Identifican a jovencita asesinada”
   “Ataque armado a negocio de carnitas, 2 muertos”
   “Mujer acusada de asesinar a su marido”
   “Ataque armado deja un muerto”
   “Muere sobreviviente del ataque armado en Zumpimito”
   “Al menos 10 lesionados dejaron distintos ataques armados”
  
   Todas estas notas aparecieron en la prensa local en veinte días de febrero.
  
   Y el dos de marzo el resumen de la nota roja del mes es este:
  
   “44 ejecutados en febrero”.
  
   Eso es lo que está sucediendo en el otrora pacífico, bello y alegre Uruapan.
  
   Desde aquel fatídico día en que nuestro gobernador anuncio: “Uruapan será el municipio más seguro”. Dijo que en un año se cumpliría ese objetivo. Lo dijo en el año 2016.
  
   Y la violencia, desde esa fecha, ha venido creciendo en sentido contrario al anunciado por el mandatario michoacano: como si su promesa hubiera sido al revés.
  
   Nadie está cumpliendo el mandato legal, constitucional para ser más precisos, de garantizar la seguridad de los ciudadanos.
  
   Así las cosas, a los uruapenses de bien, los que ni la deben ni la temen (pero que sin deberla sí la temen), no les queda otra que hacer lo que hacía mi abuela: ella al salir de la casa se persignaba y luego decía esta frase: “Dios por delante y yo detrás de él”, y salía a la calle a enfrentar el mundo.
  
   O como dicen hoy muchos uruapenses: “ya me voy, no sé si regrese”.
  
   Así vivimos.