Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    28 de Mayo de 2020
09 de Febrero de 2020
TENDREMOS TEMBLORES PARA RATO
Científicamente, el método más adecuado para entender el por qué de un fenómeno (en este caso el extendido e intenso enjambre sísmico que continúa ocurriendo en el área oriental del estrato-volcán Tancítaro) no es otro sino su análisis sistemático y continuo. En palabras llanas, no cejar. De ahí el imperativo de colocar in situ estaciones sismológicas para monitorear la zona de manera ininterrumpida. Y, desde luego, proseguir los análisis físico-químicos del agua de los pozos profundos y manantiales. Y, verdad de perogrullo, caminar y caminar por la zona hasta hacer geología de detalle.
  
   Hasta ahora ya es posible sostener que los hipocentros de los enjambres sísmicos se concentran al N de Nuevo San Juan Parangaricutiro y entre la falda E del Tancítaro y el cono cinerítico llamado Parícutin. No obstante, ha habido sismos de hasta 4.1° Escala de Richter al E de esa área, por Paracho y al NW por la falla de San Juanico/Buena Vista, de modo que el enjambre se desparrama hasta más de 25 km en esas direcciones.
  
   Mas, ¿a qué se debe ese fenómeno? Hasta ahorita la pregunta ha sido si su origen es tectónico o de carácter volcánico. No obstante, aunque aún no hay datos conclusivos, basados en los enjambres de 1997 estudiados por Pacheco, Valdés, Delgado, Singh, Zúñiga. Mortera, Santoyo, Domínguez y Barrón (cfrt. Tectonic implications of the earthquake swarm of 1997 in the Michoacan Triangle, Mexico, Journal of South America Earth Sciences, V XII) y en los de 2006, realizados por Gardine, West & Cox (Dike emplacement near Paricutin volcano, Mexico, Bull Volcano, vol 73, 2010) se puede inferir por una parte una reactivación por fallamiento (cfrt. Chacón Hernández, F., “El Volcán Paricutín, ¿aún sismológicamente activo?”, UNAM, Tesis de Licenciatura), si bien, por la otra, también en la generación de sismicidad existe una influencia de carácter magmático.
  
   Este último autor apunta: “las grandes deformaciones dentro del CVMG han generado grietas y sistemas de fallamientos como es el caso de la falla San Juanico Buenavista que cruza entre los volcanes Paricutín y Tancítaro… esto ha influido para que cuerpos magmáticos se desplacen por las zonas de mayor debilidad ocasionando una presión al momento de ascender y consecuentemente generando sismicidad” (cfrt. Op. Cit.). En ese sentido el enjambre actual, prolongación de los ya citados, puede guardar una relación tectovolcánica. De manera alguna estos enjambres pueden deberse al volcán Parícutin, toda vez que se trata de un cono monogenético de carácter cinerítico cuya actividad es única. Que se reactivara sí sería una anomalía. Que dentro del tiempo geológico nazca por esa zona otro volcán, no lo sería. Éste, o podría ser, que es lo más posible, un cono monogénico más. O, aunque menos probable, también pudiese ser una reactivación del aparato poligénico Tancítaro. Por lo pronto de que hay en el subsuelo un magma activo que presiona intrusionándose y/o encajonándose vertical y horizontalmente en pos de la menor resistencia, lo hay. Tendremos temblores para rato.