Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    06 de Agosto de 2020
17 de Mayo de 2020
SI TIENES MADRE Y LA AMAS …
El cierre total temporal o parcial por un largo periodo de negocios, talleres y centros de trabajo “no esenciales” afecta profundamente la vida de nuestra región y tiene consecuencias más profundas para los trabajadores eventuales y las pequeñas empresas, pero dejar de aplicar o relajar las medidas preventivas ante el Coronavirus (Covid19) no es una buena idea.
  
   En su parte central, este choro lo escribí entre miércoles y jueves, para invitar a los medios a discutir la posición extrema: ¿colapsar por el Coronavirus o a causa del cierre de negocios y centros de trabajo? Una propuesta en esos términos no tiene buena solución. No obstante la escasa disposición de clientes y comerciantes para asumir medidas preventivas, esa es la única vía sensata para enfrentar y superar la condición de posible contagio: cumplir la prevención abriendo parcial, escalonada e intermitente los comercios.
  
   ¿Es prudente abrir los comercios, restaurantes, centros de esparcimiento para celebrar el Día de las Madres? ¿Los restaurantes disponen de espacio suficiente para guardar la “sana distancia”? ¿Se propiciarán las aglomeraciones en las calles y negocios sin cuidar de la prevención? O, de plano: ¿el Covid19 es puro cuento?
  
   De por sí, los establecimientos informales de flores y regalos (los no registrados y que no pagan impuestos), más los promocionales comerciales de otros giros están propiciando mayor densidad peatonal en calles, sobre todo en torno al mercado Hidalgo y establecimientos comerciales. También se aprecian mayor saturación en los camiones urbanos.
  
   Con la propuesta: “Si amas a tu madre, no la expongas”, el viernes 8 de mayo invitamos a los medios locales a comentar acerca del inminente relajamiento de la prevención en nombre de la madre. De esa charla en la que acompañé al Dr. Agustín Rico Guzmán, epidemiólogo, resalto algunos puntos:
  
   Disonancia comunicativa de (entre) las autoridades
   Derivada de la política partidario electoral, la comunicación ofrecida por los funcionarios federales, estatales y municipales es contradictoria, incompleta y/o desfasada. Sí, por ejemplo, el gobierno federal convoca (impone, será la expresión de otros) cerrar temporalmente los centros de trabajo no esenciales, entonces Silvano Aureoles dirá que AMLO pretende provocar una crisis económica.
  
   Más tarde, el gobernador michoacano emitirá un decreto para limitar el tránsito y las reuniones donde se expone a la población a contagios, sin necesidad. Vale insistir que la decisión de Silvano no restringe la movilidad para trabajar, visitar y cuidar a personas, comprar alimentos, etc., pero no obstante las precisiones del decreto y la urgencia de evitar la proximidad, la dirigencia michoacana de Morena cuestionó a Silvano. Le criticaron “violentar” el derecho humano de tránsito y de reunión.
  
   Por su parte, desde la semana anterior, el alcalde de Zamora, Martín Samaguey Cárdenas, con la presión del comercio organizado comentaba -casi anunciaba- la apertura de los negocios a partir del 4 de mayo. Luego, apareció el anuncio de flexibilizar las medidas durante el sábado 9 y domingo 10 para celebrar a las madres zamoranas (dado el profundo significado que en México tiene la madre). Enseguida, en el patio central de la presidencia el día 7 celebró reuniones con comerciantes, músicos, dueños de gimnasios, etc. y se acordó abrir los días 9 y 10 con miras a una posible apertura total tomando en cuenta “los pocos casos de Coronavirus” y que los “negocios podrían quebrar en caso de seguir cerrados”.
  
   A día siguiente, viernes 8 por la mañana, Martín y el Dr. Pavel, jefe de la jurisdicción Sanitaria 02, comunicaron que no se autorizaría la apertura pactada el jueves en razón del incremento del Covid-19 (7 a 10 casos en Zamora más uno en Jacona). Acto seguido, los comerciantes presentaron su inconformidad ante Karima Lara, oficial mayor. La discusión-presión continuó en las redes y en las calles por el des – acuerdo llegando a mayores niveles de confrontación el sábado 9.
  
   Por su parte, la alcaldesa de Jacona, Adriana Campos, insistía con preocupación en respetar las medidas preventivas porque se había registrado un caso en el vecino municipio.
  
   Peor el remedio que la enfermedad
   Con frecuencia, las decisiones político-administrativas tienen consecuencias negativas no esperadas, aunque no son -en rigor- sorpresas. Conociendo la angustia que viven los pequeños comercios por el cierre que suma varias semanas, y teniendo en consideración la oportunidad políticoelectoral, es de esperarse una reacción.
  
   Sorprende también que no se asumiera una suerte de principio precautorio porque 7 casos oficialmente registrados son sólo la punta de un problema mayor. Una conurbación, como Zamora-Jacona, con alta densidad comercial, de transporte y trabajo agrícola no está encapsulada y libre de interrelación con municipios y estados vecinos.
  
   El des-acuerdo gobierno-comerciantes ha propiciado dos manifestaciones (viernes 8 y sábado 9) que pueden crecer a un mayor grado de proximidad y llevar a una espiral de violencia sin regreso. Por un lado están las policías y guardia nacional presionadas y frustradas por los 60 homicidios y 37 heridos dolosos de abril más 11 homicidios y 13 heridos de mayo (al cierre del 9-05-2020). Por otra parte observamos a comerciantes que lo mismo tienen un negocio establecido en un local, pagando impuestos, que una extensión (con otra cara, a veces) en la calle (Corregidora, Avila Camacho, Leonardo Castellanos, por ejemplo) como comercio informal.
  
   Algo similar sucede con los tianguistas, los dueños cuentan con varios puestos, recorren toda la ciudad, incluyendo de municipios vecinos. Las mismas camionetas y caras vemos en Zamora, Jacona, La Cañada, Zacapu, etc.
  
   El punto es hoy: con la disonancia gubernamental, las acciones de los mercaderes y la indisposición de los clientes para prevenir se está propiciando una mayor difusión del coronavirus.
  
   Por obvias razones, las fuerzas del orden suelen ser más decididas cuando se trata de someter a estudiantes, comerciantes o profesores que a los homicidas y al crimen organizado, en general.
  
   ¿Cuántos son pocos casos?
   La forma y ritmo en que crece y se difunde el Covid19 ha sido comentada de sobra aunque las personas -y los funcionarios- pueden creer que el Coronavirus no existe y/o que basta con rezar para alejarlo de nosotros.
  
   Ayer, antes del reporte técnico de la Secretaría de Salud se tenía un registro de “sólo 7 casos confirmados”, pero al corte de las 19:00 horas del día 7 la cifra había crecido a 10. Dicho Comunicado Técnico Diario COVID-19 México proporcionaba estos números: 3 millones 672 mil 238 casos confirmados en el mundo con 254 mil 045 defunciones. México anotaba 29,616 casos confirmados con 2,961 defunciones.
  
   De Michoacán, la prensa resaltaba 5 municipios: Lázaro Cárdenas (228), Morelia (51), Uruapan (21), Zitácuaro (14) y Zamora (10). Además, estimaciones de la Subsecretaría de Salud apuntaban al pico, justo en estos días. El supuesto es la altura máxima de contagiados con alta velocidad de difusión en un tiempo seguida de su descenso, sin duplicación de eventos, pero con momentos críticos de saturación hospitalaria con impactos fatales en población vulnerable (adultos mayores, personas con diabetes, obesidad, cáncer, etc.).
  
   Al corte de las 19:00 horas del sábado 9, la cifra mundial se acerca a los cuatro millones: 3 millones, 855 mil 812 casos con 265 mil 862 defunciones. México pasó de veintinueve mil, el jueves 7, a 33 mil 460 casos y de casi tres mil a 3, 353 muertes.
  
   Zamora-Jacona: una conurbación central
   Por la magnitud y dinamismo de su comercio, servicios médicos, concentración de servicios gubernamentales (de agricultura, electricidad, agua, etc.), porque el drenaje de Jacona derrama, finalmente, al Duero, etc. la relación de Zamora con el archipiélago de ciudades vecinas, es un factor a considerar. Esto no tiene nada de ciencia, todo mundo sabe que la ruta Palo Alto-San Pablo o Central-Puente de Tubos, desplaza personas (y microbios) no sólo al interior de Zamora; un paciente residente en La Cañada o en Chavinda -sobre todo grave- se va atender en Zamora, entonces, no es buena idea que dos ciudades siamesas marchen sin establecer algunos acuerdos mínimos.
  
   Un par de notas no irrelevantes: una, el comercio no se caracteriza por su solidaridad con la población, en cada oportunidad procura convertir todo en ganancia. La cara farisea de Zamora lucra a cada paso con las desgracias: acaparar gel, cubrebocas, etc. para la reventa a altos precios; contar con uno de los transportes públicos más caros del país, circular por pocas calles (5 de mayo, Juárez, Pino Suárez, no conceder descuentos a adultos, niños ni estudiantes, reducir los puntos de ascenso-descenso (paradas) y aumentar la tarifa al menor asomo de incremento en el precio de gasolina; dos, es probable que muchos comerciantes de Jacona vivan en Zamora y, a la inversa, que negociantes zamoranos residan en Jacona. Lo mismo ocurre con profesores, agricultores, y que no se dediquen sólo al comercio.
  
   ¿Qué se puede y se debe hacer?
   Con disciplina, respetando las indicaciones básicas (sana distancia, no aglomeración), es factible reducir -no evitar totalmente- los riesgos. Establecer un programa de aperturas escalonadas, intermitentes bajo acuerdos de comerciantes y gobierno y considerar a la población. Los comerciantes y el gobierno conocen las pautas del consumidor. Alternar la apertura en unas calles y/o aceras, coordinar los establecimientos que conjuntan al consumidor (tiendas de ropa de dama con zapaterías; muebles y cortinas; copiadoras y papelerías).
  
   Los consumidores necesitamos del comercio, pero los comerciantes no pueden existir sin los consumidores. No deben ver a la gente sólo con el signo de pesos. El año tiene 365 días, la veneración a la madre se convierte hoy en un gran negocio y es un escaparate social para exhibir un amor que a la jefecita maltratada se le niega los otros 364 días del año.
  
   Entonces, si tienes madre y la amas … ¡no la expongas!