Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    19 de Septiembre de 2020
28 de Junio de 2020
¿NO ESTÁS SOLA…?
Hace unos días escuché la arenga de Martín Samaguey Cárdenas, alcalde zamorano: “… No permitamos ni toleremos nunca más la violencia de género ni de ningún tipo”, proclama que me recordó las frecuentes alocuciones (“No permitiremos …”) de Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán.
  
   Y no será la primera vez -quizá tampoco la última- que un servidor repita un choro de este tipo: estos sermones son inútiles si no van acompañadas de otras palabras y hechos que generen ánimo y confianza en la población.
  
   El capitán de los “Chongueros” pronuncia unas palabras para enaltecer a los jugadores, empatar y ganar el partido o el capataz de la cuadrilla lanza palabras motivantes -incluyendo mentadas de madre- para incentivar a los “chalanes” y terminar un “colado”. Sí, es necesario animar, tratar de construir sinergias positivas en ambientes adversos. Funciona cuando las palabras, el tono, la vehemencia se exhalan en el momento apropiado y en condiciones que reconecten la reserva de energía y de valor, no cuando los hechos muestran claramente la “goliza” en contra.
  
   Citlali Guadalupe, no estás sola …
   A los 19 años Citlali recibió cinco balazos en el brazo derecho, uno en la espalda y otro en la nuca, el martes 2 de junio -hacia las 23:50 horas- en la colonia Aurora (¿Ejidal?), cerca de la capilla. Desde una motocicleta le dispararon. ¿Por qué? No lo sabemos. ¿Se salvará? Es probable que salga avante de estas heridas.
  
   Pocos días después, el viernes 5 de junio a las 20:00 horas, Elena N.G. “Doña Nena” de 51 años, perdió la vida a balazos por el rumbo del andador Caoba en el Infonavit Arboledas, segunda sección. ¿Por qué una señora de cincuenta y más es asesinada?
  
   También por Arboledas, al día siguiente, sábado 6 a las 21:30 horas, pero ahora en andador Parota núm. 196, tercera sección, Sandra M.B. (“La Sandy”) de 26 años, es llevada por sus familiares en un camioneta particular al hospital regional. ¿Qué consecuencias tendrá una 9 mm sin salida en el párpado derecho? Otra parte de los cinco plomazos 9 mm lastimaron su región abdominal.
  
   El domingo 7 no transcurrió “en blanco”: a las 7:50 se conoció otro caso. Con dos tiros de gracia en la frente, una mujer de 30-35 años fue ejecutada allá por la Matamoros en Jacona. No se publicaron mayores datos, solo algunas referencias al vestuario (chamarra negra, pantalón mezclilla azul, tenis rojos) seguidas de la palabra: “desconocida”.
  
   Cuatro mujeres víctimas de la violencia en una semana; dos heridas y dos fallecidas por arma de fuego a escasos días que fuese anunciado el refuerzo de 40 patrullas de la Guardia Nacional, es un hecho que desalienta. Bueno, no eran 40 unidades exclusivas para Zamora sino para una zona muy extensa, pero ¿por qué la autoridad gusta tanto construir falsos imaginarios de seguridad?
  
   Domingo siete
   El 7 de junio “salimos con domingo siete” pues en La Pradera y en la Ferrocarril ocurrieron dos homicidios más. En andador Guanajuato y Jalisco, hacia las 15:10, la jovencita Melany Julieth A.R. de 16 años, vecina de Valencia 2ª. Sección recibió impacto de arma de fuego en la cabeza. Según la crónica, Melany fue una víctima colateral pues el ataque se enfiló hacia su acompañante, José Alfredo P.V. (“EL Negro”), residente en andador Jalisco núm. 29.
  
   Por condiciones biológicas y socio culturales la mortalidad en los grupos edad de 15-19 y 20-24 es muy baja, más tratándose de mujeres. ¿Por qué debía morir una mujer de diez y seis años?
  
   La misma fecha, pero a las 21:20 horas, en la calle Ferrocarril núm. 710 (¿712?), Juana Lucía S.S. (“La Juana”) de 26 años, madre de tres chamacos, muere en el interior de su domicilio. Vivía con su mamá, hermano y sus (3) hijos. El hecho es excesivamente violento; sin ser el primero, no deja de impactar que los sicarios irrumpan en una casa sin importar el riesgo de lastimar a niños y/o personas mayores.
  
   Por si no fuera suficiente violencia contra las mujeres y con el eco de las palabras: “No estás sola” pronunciadas por Martín y Juanita Cárdenas (DIF-Zamora), el jueves 11 hacia las 22:15 horas, es asesinada Juana (Sandra) Verónica S.E., 50 años de edad, empleada de una imprenta, en la calle Juan de la Barrera, entre Javier Mina y López Rayón. ¿Una trabajadora pierde la vida a balazos cerca de su domicilio?
  
   Los fines de semana suelen pintarse de rojo. El viernes 12 antes de las 8:00 de la mañana se tuvo conocimiento del homicidio de Norma Leticia R.M., de 33 años y de Berenice N. (La Bere), probablemente atacadas a balazos en la madrugada. Los cuerpos fueron hallados dentro del domicilio ubicado en calle ¡La Paz! Del Fraccionamiento Altamira sección “C”. El tiro de gracia sugiere ejecución por ajuste de cuentas.
  
   Dos heridas y siete mujeres asesinadas era una cifra alarmante en menos de un mes en la conurbación Zamora-Jacona. Luego el sábado 13, a las 16:00 horas se reportó la muerte de la señora Elsa A.E. de 62 años. Con las manos atadas a la espalda, asesinada con arma blanca, dentro de su vivienda en calle Ambar 211, edificio 6 de Los Espinos. Y casi para cerrar la quincena, Azucena G.I., 35 años, fue herida de bala en la pantorrilla derecha. En este evento falleció Giovanni Artemio G.P., 25 años, allá por Av. Del Bosque – Corregidora en la popular Lima.
  
   ¿Qué otorga un matiz especial a esta expresión de violencia? En primer lugar el contexto: la volátil seguridad que se alimenta con el mayor equipamiento humano y material (las cuarenta camionetas de la Guardia Nacional); el discurso del alcalde que marcha lejos de las posibilidades de acompañar -proteger- a las víctimas; y, el lapso tan temprano para que un mes registre 41 casos de las cuales un poquito más de la cuarta parte (26.82%) son mujeres. Un rasgo más: de los 27 homicidios dolosos, 8, casi un tercio (29.62%) son féminas.
  
   La mujer ha sido, históricamente, víctima de la violencia intra familiar, objeto de violencia en todos los sentidos en situaciones bélicas y víctima de los comportamientos de sus hijos y no pocas veces se sacrifica por sus vástagos y/o por el marido, novio o amante.
  
   La fiscalía suele vincular estos hechos al narcotráfico, pero esta visión choca con la imagen que nos formamos de la mujer zamorana -mexicana en general- como ajena a la violencia, depositaria del amor y de los buenos ejemplos. Es muy fuerte pensar que una mujer, madre, esposa, abuela, pueda colocarse en una posición “incorrecta” y por necesidad económica, por coacción y/o por voluntad, participe en los equipos de la delincuencia.
  
   ¿No estás sola? Más bien la frase debería ser: “No, estás sola”. Sola en el sentido que no hallarás apoyo real para situaciones difíciles (atención hospitalaria; costos no abusivos de funerarias; costos transparentes en el registro civil; pocos y solubles atropellos de la policía). Sola porque en el tortuoso camino de la justicia serás doblemente juzgada por ser mujer.
  
   Así, cuando el capitán lanza la arenga: “no permitiremos más violencia” y en vez de frenar los homicidios de mujeres, aumentan, el discurso cultiva la desconfianza.

  
   Zamora, Michoacán, lunes 15 de junio de 2020
  
   jlseefoo@hotmail.com