Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    26 de Noviembre de 2020
26 de Julio de 2020
APROVECHAR EL TIEMPO DE LA CUARENTENA
En el contexto de la actual pandemia y la necesidad de mantenerse en casa, podemos aceptar el reto de ser creativos para mejorar aquellos aspectos que en lo personal deseamos, y también apoyar a las personas con las que convivimos.
  
   Sabemos que a los niños y jóvenes les interesan grandemente las nuevas tecnologías ya que cubren y combinan con sus intereses. Juegos, interacción social, películas, etc. las abren, descargan, usan sin problema. Es decir, la recreación y la socialización son sus principales fuentes de interés para hacer uso de estas herramientas tecnológicas.
  
   Sin embargo, muchos estamos desaprovechando la oportunidad de acercarlos a través de esos mismos medios, a contenidos más de carácter educativo que fomenten otro tipo de habilidades en ellos.
  
   Un área con problemas, ya desde antes de la pandemia, es la lectura, el hábito de la lectura.
   A fin de contar con información más precisa del comportamiento lector de la población mexicana, el INEGI creó el Módulo sobre Lectura (MOLEC) que comenzó a levantarse a partir de 2015, en los meses de: febrero, mayo y agosto; y a partir de 2017, una vez al año en el mes de febrero. El MOLEC tiene el propósito de generar información estadística, con la finalidad de proporcionar datos útiles sobre las características de la lectura de la población mayor de 18 años y proporcionar elementos para fomentar el hábito de la lectura.
  
   De acuerdo a este estudio la población de 18 años y más que lee algún material de los que se consideran en el MOLEC, en el 2018 decreció en relación al 2015 casi por 6 puntos porcentuales, ya que de ubicarse en 84.2 en el primer año citado, bajo a 76.4 en 2018
   Y esto se ha profundizado con la necesaria prohibición de acudir a las aulas.
  
   No es un dato que nos asombre o extrañe pues durante muchos años la tendencia a la falta de hábitos de lectura en el país ha sido constante. Buscando causales, muchos intelectuales señalan que esta carencia es un efecto directo del predominio de los medios audiovisuales y, por lo tanto, como los responsables de la crisis de la lectura y el empobrecimiento cultural. Es verdad que hay bajos índices de lectura, pero culpar a la televisión o a internet parece exagerado.
  
   Lo medios electrónicos son una parte del problema, pero no la principal. No se lee porque se vea mucha tv o porque se navegue mucho por la red. No están aquí las verdaderas razones. En estos medios, en particular en la red, los jóvenes aprenden otros códigos, y se enfrentan a otros textos e hipertextos, que deben dominar rápidamente si quieren mantenerse al día. Aquí ellos leen, sólo que las lecturas son de un tipo completamente diferente al libro, tan complejas o tan sencillas como el mismo libro.
  
   De hecho, hay estudios que afirman que los jóvenes leen ahora más a través de las redes sociales, y que el problema no es leer sino la calidad de los contenidos a los que acceden.
  
   Debemos entender las nuevas condiciones en las que se desarrollan los jóvenes y sus procesos de socialización con acceso a internet, a la computadora, al hipertexto. Debemos promover que el niño o el joven elijan qué leer; que encuentre en las primeras experiencias lectoras el placer y la satisfacción de sus intereses y gustos; nunca imponerles. Con el tiempo, una vez acostumbrados a leer, buscarán por sí mismos obras de valor. Su innata curiosidad y sentido de aventura, debidamente encauzados, pueden encontrar en la lectura un espacio de realización por excelencia.
  
   Podemos actuar de manera proactiva para incidir en uno de los principales problemas que tiene la población mexicana, la falta de comprensión lectora y del hábito de la lectura.
  
   Recordemos que leer es un medio que a su vez propicia el desarrollo de habilidades y destrezas en niveles superiores del pensamiento. Y derivado de esto podemos esperar personas más críticas, creativas, analíticas que en su momento puedan hacer propuestas y acciones para mejorar en el ámbito personal, familiar y social acorde con las exigencias del mundo moderno y los cambios que hay en nuestro país.
  
   Universidad Don Vasco
   Uruapan, Mich.