Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    22 de Octubre de 2020
11 de Octubre de 2020
FIDEICOMISO NO ES IGUAL A CORRUPCIÓN
Una de las razones principales usadas por López Obrador y los 242 diputados de Morena, PES y Verde para la extinción de 109 fideicomisos es la falta de transparencia con que se aplican los 68 mil 478 millones de pesos que administran. Otros argumentos se orientan hacia los costos de su manejo, la duplicidad de funciones, el exceso de burocracia y la necesidad de que, efectivamente, el recurso llegue al beneficiario (damnificado por un huracán, enfermo, artista, investigador).
  
   Escuchar a Fundar
  
   Fundar es una organización civil, independiente, dedicada al análisis e investigación en campos como la administración pública y los derechos humanos. Desde hace algunos años “…ha documentado que los fideicomisos son instrumentos jurídicos que han permitido la discrecionalidad en el uso de los recursos ante la insuficiencia de mecanismos de transparencia, control, fiscalización y rendición de cuentas” (Fundar, 2-10-2020).
  
   Los cinco rasgos negativos de los fideicomisos que destaca son: 1) escasa información disponible; 2) confidencialidad que prevalece en 33% de los fideicomisos; 3) carencia de estructura administrativa en la mayoría de ellos; 4) una importante cantidad de recursos públicos se ejerce a través de esos esquemas; y, 5) incumplimiento de las observaciones y recomendaciones de la Auditoria Superior de la Federación (Fundar, 2020).
  
   Conviene echar una mirada a su estudio que lleva un sugerente título: Fideicomisos: El arte de desaparecer el dinero (fundar.org.mx). La investigación dice: “… los gobiernos estatales y federal han llevado a cabo una política sistemática de simulación del cumplimiento de las nuevas leyes sin comprometerse realmente a cumplir los objetivos que las propiciaron …
  
   Esta política de simulación adquiere distintos rostros y grados de sofisticación según la materia de que se trate. En lo que se refiere a la administración de los recursos públicos, ésta se encuentra plagada de esquemas técnicos y jurídicos que hacen de su seguimiento y control un ejercicio complicado para el grueso de la población e incluso para la sociedad civil organizada y los estudiosos de la materia …
  
   Este es el caso de los fideicomisos públicos que, al ser una figura perteneciente al ámbito privado que pasó a formar parte de la administración pública se ha ido configurando a partir de mecanismos complejos que los gobiernos en turno han aprovechado para mantener espacios de opacidad y discrecionalidad en el uso de los recursos, sin ninguna consecuencia (Salvatierra, 2018:9).
  
   No obstante sus críticas, Fundar nunca ha propuesto la extinción de los fideicomisos “a raja tabla” (Jardón, Fundar, 2-10-2020; https://fideicomisos.fundar.org.mx). Nadie, asumiendo suficiente dosis de responsabilidad haría equivalentes, por sí, fideicomisos y corrupción.
  
   Y en coincidimos: diagnóstico, medidas correctivas y, si hubiere, aplicación de responsabilidades.
  
   Esto vale para los Centros de Públicos de Investigación del Conacyt, entre ellos El Colegio de Michoacán. Como profesor investigador de la institución he sostenido que la institución usa los fondos para actividades de investigación, docencia y difusión. Si alguna persona o instancia moral tiene elementos para cuestionar los mecanismos y resultados colmichianos, debe aportar las pruebas. Eso será benéfico para la sociedad y para marca del charal.
  
   Zamora, Michoacán, octubre 9 de 2020.
  
   jlseefoo@hotmail.com