Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    02 de Diciembre de 2020
25 de Octubre de 2020
AUNQUE DISCULPAS NO TENGA
La vida, regalo de Dios, privilegio como ninguno, es de agradecerse. Aprovecho entonces la generosidad de estas páginas, para dar gracias a Él y a todos y cada uno de mis semejantes, imagen suya, por cuyo medio he recibido su ayuda.
  
   Gracias de corazón a mi familia. En especial a mis padres. A mis parientes, a mis amigos y a quienes no lo han sido, gracias. A mis formadores. A mis maestros, quienes desde la niñez hasta hoy en día me han guiado por el camino apasionante de la investigación, gracias.
  
   A don Esaúl Robles, quien me envió a la Sierra y quien, a pesar de mil opiniones en contra, me admitió al orden sacerdotal, confiándome años después a la comunidad de Corupo como mi primer parroquia, gracias mil. A mis dos señores curas, Alejandro González y Roberto Flores, cuya amistad, lealtad y generosidad acompañaron mis pasos iniciales en el trabajo pastoral, gracias.
  
   A don Javier Navarro, cuya tolerancia y solidaridad infinitas no han puesto jamás traspiés alguno ni limitantes a mi libertad, gracias, gracias. A las queridísimas comunidades p’urhé iápurisï anapuecha, que día con día y durante más de 40 años me han dado permiso de que, a pesar de mis mil y una limitaciones, transcurra sus paninos y valles, deambule sus calles, visite sus trojes, les acompañe en sus luchas: mil gracias.
  
   Y, entre muchísim@s otr@s, a Agustín Jacinto, Agustín Magaña, Alfonso Arroyo, Alfonso Sahagún, Alfonso Verduzco, Alfredo Rajo, Ana María Guerrero, Carlos Suárez, Cuahutémoc Cárdenas, Eloy Jiménez, Fernando Tavera, Francisco Bernabé, Fausto Vallejo, Francisco Miranda, Genovevo Figueroa, Graciela Carmina, Hugo Rodríguez, Humberto Torres, Ireneo Rojas, Javier Ruan, Jesús Valencia, Jorge Medina, José Alejos, José Amezcua, Juan Carlos Medina, Juan José Gutiérrez, Luis Arceo, Luis Girarte, Luis Medina, Luis Prieto, Miguel Anaya, Moisés Franco, Pedro Victoriano, Pepe Verduzco, Raúl Duarte, Rocío Próspero, Salvador Núñez, Sergio Guerra, Sergio Pardo, Urso Silva, Víctor Manuel Tinoco… cuya solidaridad y afecto, cuya cercana compañía, han enriquecido la vivencia de mis días: gracias, gracias.
  
   A las bondadosas gentes de Patamban, Corupo y Nahuatzen: gracias. Al Icatmi, a la Telesecundaria Kuarupu anapu, a las Secundarias Técnico/Forestales P'tambani ka Iauatseni anapuecha, al Cecytem, a la UIIM, al Colmich: gracias. A Guía. A la madre tierra, en esta su porción hermosísima, otrora cubierta de pináceas, encinos, madroños y abietíneas, llamada Meseta P’urhépecha: Tata Diosï meiamu je por permitirme transcurrir sus eras, subir sus volcanes, apagar sus incendios, reforestar sus bosques, prospectar sus estratos rocosos, extraer sus acuíferos.
  
   A todos, gracias. De veras, no sin antes preguntarme, cual tuá anapu lo hiciera el salmista: ¿cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? (Sal 116, 12).
  
  
   Francisco Martínez
  
   P.D. … mas a tod@s aquell@s a quienes hube dañado, que me perdonen les suplico, aunque disculpas no tenga.