Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    02 de Diciembre de 2020
25 de Octubre de 2020
EL CONTRASTE DE LA INFORMACIÓN

   Por Jaime Ramos Méndez
  
   Las nuevas tecnologías de la información y comunicación aportan exceso de abundancia y variedad. Dicen que en la variedad está el gusto…, de cada quien, habrá que añadir. En la diversidad de fuentes, datos y opiniones también está lo que en política llaman pluralidad y en crítica de medios de medios de difusión es democratización.
  
   En los hechos de la vida cotidiana se puede explicar siempre mejor: en el siglo pasado cualquier ciudadano que quisiera tener una panorámica amplia, completa y profunda de la información tenía que invertir una buena suma de dinero para adquirir todos los periódicos del día, semana o mes. La radio servía de dos o tres sopas y la televisión sólo de una.
  
   La era de la información nos regala la posibilidad de contar con una gran variedad de fuentes informativas, incluso con la posibilidad de no perdernos ninguna porque los mensajes quedan grabados y el usuario lector puede acceder a ellos cuando quiera o cuando tenga tiempo. Es como desayunar, comer y cenar siempre con bufetes diseñados para todos los paladares.
  
   Por la mañana podemos desayunarnos con los noticieros que siempre critican al gobierno en turno. Por las noches tenemos la posibilidad de cenar con quienes están casados con el partido, proyecto y gobierno que ahora manda en este país. Durante el día, incluyendo la comida, podemos picotear entre las opciones que da la comentocracia de los analistas más sesudos y los parlanchines que despotrican o alaban para todos lados, por el mero gusto de hacer ruido y atizarle a las polémicas.
  
   El asunto es que la mayoría no prefiere la diversidad. La propia cibernética permite hacer estudios de audiencias más precisos y se detecta que los usuarios suelen ser fieles a una o dos fuentes de información. Cada quien suele escuchar solamente lo que le gusta oír. Parece que la única función de informarse sería sólo para reforzar las convicciones propias. De esa forma sólo se puede afirmar que la luna tiene una sola cara: la única que siempre vemos.
  
   La palabra información, en su etimología quiere decir formar dentro [de la mente, el criterio, la forma de entender]. La información es el contenido de nuestro conocimiento y, entonces, de nuestra inteligencia, y de allí a lo que creemos como verdad, hay un solo paso casi automático.
  
   La realidad misma es diversa, plural y muy contradictoria. La luz no existe sin la obscuridad y hay que conocer ambas para apreciarlas en todas sus dimensiones. Es el contraste lo que permite completar las tres caras de una moneda: cara, cruz y canto.
  
   Es un desperdicio tener en nuestra casa una sola ventana que siempre muestra el mismo paisaje. Al paso de los años llegaremos a la conclusión de que el mundo es sólo lo que hemos visto en toda una vida a través de un agujerito.
  
   Mientras tanto les invito a conocer lo bueno que nos ofrece nuestro Estado y región Zamora en mi página de Facebook: Del Mero Michoacán.