Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    05 de Diciembre de 2020
15 de Noviembre de 2020
ALIVIO Y ESPERANZA

   La elección de un nuevo presidente de Estados Unidos en la persona de Joe Biden, quien salió victorioso en la elección que acaba de pasar, en contra del actual gobernante Donald Trump, constituye, sin duda alguna, un alivio para la mayoría del pueblo norteamericano, como lo demostró con su voto. La votación, ya casi total, hasta el pasado martes, fue la siguiente: 76’402.081 de votos para Joe Biden y 71’492,109 para Donald Trump. O sea, el primero se llevó al segundo por 5 millones de votos.
  
   Alivio en especial para los de casa que no le dieron su voto por su falta de experiencia política, por racista a morir en una nación pluriétnica; mentiroso y prepotente; bravucón; antimigrante declarado, a pesar de conducir un país formado por inmigrantes; antimexicano, porque a los nuestros los trató de ladrones, criminales y otros epítetos injuriosos; por el muro físico, según él, “hermoso, infranqueable”, que empezó a construir en la frontera con México, y que, por supuesto, el nuevo gobierno lo cancelará; gobierno que dividió profundamente a los gobernados, lo cual, por otra parte, muestra a los norteamericanos que comulgan con Trump, los cuales fueron los menos, con lo que podemos mejorar la idea pesimista que tenemos de nuestros vecinos del norte. Trump desconoció el acuerdo de París sobre cambio climático, pese a que Norteamérica, junto con China, es el país más contaminante del mundo; retiró los fondos que otorgaba el país a la Organización Mundial de la Salud.
  
   Alivio para los gobiernos de Europa, ya que en su conjunto lo rechazaron o lo toleraron a más no poder…
  
   Por todo lo cual, es de esperar un mejoramiento de las relaciones, siempre conflictivas, de ambos lados de la frontera norte, considerada la persona de Biden, quien, a diferencia de Trump, cuenta con una amplia experiencia política, goza de una familia bien constituida y, las propuestas anunciadas para el ejercicio de su gobierno, nos resultan esperanzadoras.
  
   Me alegra pensar que Biden sea, después de John F. Kennedy, el segundo presidente católico de Estados Unidos en su historia.
   Novedosa, muy celebrada, histórica, ha sido la elección conjunta de fórmula con Bide de Kamala Harris como vicepresidenta, primera mujer que ocupará tan alto cargo en EU y elemento opuesto a la discriminación racial, ya que es hija de un empresario jamaiquino negro y madre hindú-norteamericano.
  
   En cuanto a Donald Trump no le queda más que, aunque sea de mala manera, aceptar su derrota e irse a su casa. Ya sin poder, será poco lo que pueda realizar de sus proyectos políticos futuros.