Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    23 de Enero de 2021
10 de Enero de 2021
USA SE DERROTA

  
   Paulatina pero irrevocablemente el mundo está siendo testigo de cómo Estados Unidos, otrora imperio invencible, se desliza a su ruina. De vergüenza la perversa, fundamentalista actitud de su presidente cuyas fantasías de conspiración se acrecientan cuando sabe que pierde su poder o se halla en peligro.
  
   La historia de la norteamericana ruina es tan simple como obvia: paladín autoproclamado de la democracia, hasta por tiros y troyanos reconocido, no opuso resistencia, sino que con Trump asumió sin pudor alguno los vicios del populismo. Donald, que en unos días va a terminar su mandato sin reconocer su derrota, comenzó por no dudar en desviar, como acá en nuestro país Obrador tampoco duda, en desviar las finanzas públicas para satisfacer a las fuerzas armadas.
  
   Con él, como está sucediendo aquí con Salinas Pliego y compañía, surgió una jauría de multimillonarios cuya influencia relativizó las ayudas a los menos. Aunque su discurso propalara lo contrario, todo lo fue concentrando en pro de sí mismo. Su lema inocultable: “estás conmigo o contra mí”. Como consecuencia, la polarización interna. Con ésta, la división social. El encono.
  
   Cierto, asombra hasta cierto punto que el americano imperio haya durado más de dos siglos. Mas negar imposible que tenga agotado su capitalismo. No obstante, sabido es que hasta el arribo trumpiano USA constituyó un paradigma del sistema democrático occidental. Y que no sólo supo impulsar la producción, el comercio y la tecnología, sino hacer de su idioma una lengua internacional.
  
   Lo que ahora se avizora no es sino una lenta pero inexorable decadencia. Más la pérdida de su lugar en el mundo. Sitio, por lo que se ve, que ocupará China. Aunque de distinta manera: no es lo mismo democracia que totalitarismo. Y es que Estados Unidos se propuso absorber económicamente a China… pero es ésta la que ha comenzado ya a atenazarlo con su dicta-capitalismo.
  
   Y si bien la decadencia del imperio americano suma años, fue con el advenimiento de Donald Trump que su tejido democrático, económico, social y político, prácticamente se deshizo. De ahí la desindustrialización, el acelerado crecimiento del racismo, la asunción del fundamentalismo religioso, la ciudadanización de los opiáceos y el alcohol… etcétera. Una cosa es cierta: Estados Unidos está perdiendo el control de sí mismo.