Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    02 de Marzo de 2021
21 de Febrero de 2021
¡VIVA LA AMENAZA VIVA!
Pasó el San Valentín con mensajes dirigidos a diestra y siniestra por el día del amor. De pronto de aquí y de allá surgen versos alusivos a ese tan traído y llevado sentimiento; como quien dice de infinidad de copiones y reenviadores que presumen de un algo que ni en ínfima proporción es el verdadero amor y mucho menos que quienes envían esos mensajes son poetas o escritores.
  
   Lo que sí es cierto es que un día como ése de hace muchos ayeres (Chicago 1929) los pandilleros de Al Capone masacraron a sus enemigos contrabandistas (los North Side Gang) de los licores.
  
   Claro que celebrar a San Valentín de Roma es otra cosa. La Iglesia romana lo sacó a relucir para combatir fiestas paganas porque San Valentín se relacionaba con el amor y la afectividad. Este santo, aún en vida dedicó parte de sus años a casamentero de soldados romanos y mujeres que habían sido acusados de cristianos; en esos entonces el cristianismo era perseguido a diestra y siniestra.
  
   Bueno, ese no era el meollo del tema de esta semana sino el hacer referencia a “dejar viva” la amenaza de este energúmeno de apellido Trump que salió bien librado de un impeachment (juicio político) segundo en su historial, orquestado por los senadores demócratas y uno que otro republicano. No valió ninguna evidencia ante la Cámara de Representantes porque el ex presi de Estados Unidos salió sin mella importante, pero eso sí muy fortalecido para la revancha del 24.
  
   De nada valieron los videos que muestran a Trump dando órdenes camuflageadas y azuzando con claras invitaciones a llegar al Capitolio estadounidense e interrumpir el conteo final electoral. Tampoco las filtraciones que mostraron su voz para pedir al secretario de Gobierno de Georgia a alterar los resultados. Menos aún, los destrozos ocasionados al edificio sacro y los atropellos por caifanes de la raza blanca a diversos representantes; y mucho menos los cinco cadáveres resultantes de la asonada.
  
   El resultado no es novedad, es regla general gringa que en cuanto se pretenda culpar o juzgar las acciones de los presidentes gringos o gente menor, representantiva de alguna entidad federal o simplemente un poder, no se puede esperar nada cuerdo y verdadero. Los yankis son siempre triunfadores.
  
   Así, me recuerdo algunos ejemplos de lo escrito en el párrafo anterior:
  
   1. La invasión gringa de nuestro país allá por los años cuarenta del siglo 19 (1946 - 1948), que terminó con la anexión de más de 2 millones de kilómetros cuadrados de nuestro territorio nacional, todo ello etiquetados como compensación por gastos de guerra realizados. Los güeros defendían la independencia tejana de México. Al entrar en guerra las dos naciones -México y Estados Unidos- éstos últimos aprovecharon la debilidad militar de nuestro país y las gracias de sus desgobernantes y, finalmente, terminaron por quedarse con más de dos millones de kilómetros cuadrados de nuestro territorio (California, Nevada, Utah, en su totalidad; y parte de Arizona, Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma) y nosotros con la vergüenza.
  
   2. Por esa misma época, Tejas otra rica entidad mexicana mal gobernada desde México pidió separarse de nuestra nación porque no querían respetar las leyes nacionales mexicanas que prohibían la esclavitud. Los maleantes Moisés Austin y Sam Houston, entre otros, incitaron a esa rebelión separatista. El presidente James Polk terminaría por aceptarla como parte de la Unión y punto final. Hoy, ambos son recordados como grandes héroes o padres de la criatura, séase el nacimiento de la actual Texas.
  
   Estos 2 referidos son ejemplos de pasada y remota época, pero también los hay de estos años contemporáneos. Para muestra, algunos botones.
  
   3. Los norteamericanos se apoderaron del nombre AMÉRICA. Cuando hablan de su país nunca dicen Estados Unidos del Norte, Estados Unidos de Norteamérica: siempre dicen AMÉRICA; ellos se autonombran AMÉRICA.
  
   4. Ante los temores de anexión gringa de la Louisiana, Florida y Alaska, los dueños de esas grandes extensiones (Francia, España y Rusia, respectivamente), terminaron por vendérselos en una bicoca.
  
  
   5. Despuecito de la Guerra Mundial II (por cierto, los EE UUU nunca han sufrido ataques en su territorio), los norteamericanos conformaron la Organización del Atlántico Norte con los países europeos participantes de la confrontación y después cobraron los cuantiosos préstamos que les otorgaron para la reconstrucción de sus territorios asolados por el enfrentamiento bélico. Recuérdese que el enemigo fue conocido como naciones de El Eje (Alemania, Italia, Japón y de chipote España). De ese apoyo monetario muy bien remunerado nació la permisibilidad de esas naciones para la instalación de bases militares y embajadas que otorgaron más poder a los norteamerigringos.
  
   6. La llamada guerra del desierto orquestada por George W. Bush, el junior de su papá (la W debe ser de WAR, porque siempre fue guerroso) contra IRAQ y Sadam Huseín Abdulmayid al Tikrit, por esconder la fabricación de armas nucleares que nunca fueron halladas. Eso sí, este líder iraquí terminó con un lazo en el cogote.
  
  
   Conclusión: tirios o troyanos, demócratas o republicanos, Trump o Biden, son la misma gata nomás que revolcada; como quien dice… ¡Viva la amenaza viva!