Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    02 de Marzo de 2021
21 de Febrero de 2021
EL MAL DE MUCHOS
En YouTube veo el canal alemán en español DW (Deutsche Welle). También en español veo Euronews. En una aplicación de teléfono celular emulo lo que antes se sintonizaba en radios de onda corta: una estación comercial española que se llama Onda Cero Madrid; una estación colombiana de Bogotá llamada W Radio; hay otras opciones en catalán, inglés, portugués y francés, pero como no soy políglota tengo la barrera del idioma desconocido y no les entiendo.
  
   Pero también tengo la fortuna de que mi lengua materna sea uno de los idiomas más hablados de nuestro planeta y eso me alcanza y me sobra para estar enterado de buena parte de las cosas que nos pasan en el mundo. Es una de las mejores formas de disfrutar eso que le han llamado globalización.
  
   Como la pandemia por el COVID 19 anda por todas partes, eso da la oportunidad de comparar cómo se vive la crisis sanitaria hacia los cuatro puntos cardinales, en los cinco continentes, en todas las latitudes y longitudes, entre los polos y a través del ecuador.
  
   El Internet nos ofrece una ventana que amplía nuestros horizontes; desplaza la mirada mucho más allá de nuestras propias narices; puede ofrecernos una perspectiva diversa y plural, más de lo que podemos imaginar.
  
   Mire usted: mientras mi Facebook se llenaba de histeria por un apagón de luz eléctrica que sólo llegó parcialmente y por breves momentos a Zamora (y no como amenazaban los pronósticos de las redes sociales), en las múltiples pantallas disponibles se explayaron los fríos inusuales en varios lugares de Estados Unidos, particularmente en Texas, en donde se quedaron helados. Entre otras cosas sin calefacción por falta de luz.
  
   Al mismo tiempo que llegan noticias terribles por el retraso en la provisión de vacunas y las largas colas que venerables ancianos hacen en las calles mexicanas esperando sus dosis esperanzadoras, en España y otras partes del mundo viven dramas similares, pero con otros nombres y apellidos.
  
   Los enfermos, hospitalizados y muertos se suman por todas partes del mundo al tiempo que los gobiernos tratan de convencer de que están tomado las decisiones, medidas y estrategias adecuadas. Pero casi nadie les cree y la mayoría parece estar convencida de que los políticos no están haciendo su tarea, o no la hacen bien, o no tienen ni idea de lo que están haciendo. Eso en todo el mundo, incluyendo a los países más desarrollados.
  
   También por todas partes se da cuenta de la lucha frontal que se libra en los hospitales y de cómo es que médicos, enfermeras, camilleros y personal de limpieza están exhaustos, expuestos, vulnerables y derrotados por la infección del virus,
  
   En Estados Unidos, por ejemplo, que en las redes sociales y medios de difusión social se plantea como modelo de lo que debe hacerse, los periodistas locales reportan que en la dosificación de vacunas se está privilegiando a la población blanca, anglosajona, y se deja al final de la fila a los latinos.
  
   La irresponsabilidad de seguir celebrando con aglomeraciones toda clase de festejos, exponiéndose abiertamente a los contagios masivos, parece no ser un patrimonio exclusivo de la mexicana alegría. Por costumbres, tradiciones, ritos religiosos, obligaciones culturales y un sinnúmero de causas, los humanos nos exponemos sin medir riesgos, jugamos al paso de la muerte con la esperanza de que no nos toque.
  
   Aproveche que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación hacen realidad la aldea global que predijo Marshall MacLuhan. Vea lo que nos sucede en todo el mundo. Después de todo puede ser cierto que el mal de muchos pueda ser consuelo de tontos.
  
   Mientras tanto disfrute de todo lo bueno que nuestro Estado y región Zamora nos ofrece en mi página de Facebook: Del Mero Michoacán.