Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    21 de Abril de 2019
10 de Febrero de 2019
ABUSO DE ALGUNAS RELIGIOSAS 38

  
   Después del escándalo en la Iglesia católica de la pedofilia de algunos sacerdotes, ahora ha llegado a la gran prensa el escándalo del abuso, por parte de algunos sacerdotes y obispos, de algunas religiosas. La afirmación sobre esta triste realidad ha sido confirmada por el Papa Francisco en su plática, que ha tenido con los periodistas, en el avión que lo regresaba a Roma de su viaje a Abu Dhabi.
  
   Esta noticia se tardó en salir al público, porque las mujeres no hablan fácilmente de estos asuntos. Menos, las religiosas. El caso desde luego, es grave. Ante estas graves revelaciones, se tiene que empezar o, a veces, continuar examinando hasta dónde ha llegado este hecho. Por lo pronto, la formación en los noviciados y seminarios debe ser revisada y debe tenerse en cuenta más la presencia de las ciencias humanas. Considerar la madurez psicoafectiva y sexual a fondo. Se sabe que en este caso hay culpables entre las grandes figuras de la Iglesia, El Papa ha denunciado muchas veces una Iglesia clerical y nos ha pedido cambiar nuestra imagen del sacerdote. Sacarlo de un campo equivoco de lo sagrado. No debemos considerarlo dentro del mundo de lo sacro como en las regiones antiguas, que lo consideraban como perteneciente al mundo de lo desconocido y se le tenía por intocable. El sacerdote católico está llamado a dar su vida por la comunión de la comunidad cristiana, pero por lo demás, es uno como nosotros de carne y hueso, sujeto a nuestras bajezas y grandezas.
  
   Como en el caso de la pedofilia entre los ministros consagrados, este asunto del abuso sexual a algunas religiosas por parte de algunos sacerdotes, estará por mucho tiempo en la prensa mundial, tratándolo, desgraciadamente, solo como una noticia escandalosa para vender. Pero, En el fondo, es algo que debe preocupar mucho a la Iglesia, pues se trata de gente especialmente importante dentro de la comunidad cristiana que, así como puede hacer mucho bien, puede también provocar mucho mal.