Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    13 de Abril de 2021
28 de Marzo de 2021
AHORA QUÉ SIGUE
A estas fechas del año, muchos de los mexicanos de más de 60 años hemos sido vacunados contra el COVID-19 (mujeres y hombres incluyendo personal seleccionado por su papel en esta pandemia) y, seguramente, nos sentimos protegidos como para volver a las labores cotidianas que realizábamos antes de. También, me atrevo a decir que muchos ignoramos qué va a pasar después de esta atroz plaga y quizá sea por ello que surgen múltiples interrogantes en nuestras mentes.
  
   No es ninguna novedad, los grandes científicos aún no se ponen de acuerdo en infinidad de puntos sobre ese coronavirus para poder establecer un proceso adecuado y efectivo. Hay mucha gente de esa talla que sigue creyendo que el virus es un microorganismo artificial creado por mentes malévolas para disminuir la población del mundo, al tiempo de hincharse de billetes y constituir elementos de la guerra biológica; particularmente las grandes empresas ostentadoras de los fuertes capitales terráqueos y con finalidades bien dirigidas para reducir o acabar con ese “inútil vejestorio” que sirve para maldita la cosa.
  
   En el mismo tono se expresa multitud de dizque conocedores que esgrimen infinidad de argumentos contra las vacunas sacando conocimientos de no sé cuáles rincones oscuros de sus mentes, porque un día dicen esto y al siguiente expresan lo contrario. Esto no es ninguna novedad.
  
   Entre todos ellos que hablan bien o mal, está la periodista científica y de investigación austriaca Jane Burgermeister que expone todo, todito, todo en un vídeo que circula por las redes sociales. Si no sabes quién es esta mujer apúntate su nombre porque se convertirá en uno de los más relevantes personajes a la hora de investigar lo que está sucediendo. Esta periodista científica, austriaca escritora de revistas científicas como Nature y The British Journal, presentó una denuncia penal ante la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en contra de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de las Naciones Unidas (ONU), del gobierno norteamericano y de varias otras organizaciones públicas como la Federal Drug Administration, así como varios laboratorios médicos y farmacéuticos bajo la acusación de crear falsas pandemias gripales para más tarde administrar vacunas peligrosas en forma masiva. La denuncia acusa a estas organizaciones y sus representantes de cometer varios crímenes graves en relación con el bioterrorismo, con la tentativa de genocidio, asesinato en masa, la coacción de los órganos constitucionales, alta traición, entre otros cargos.
  
   “En febrero en Viena -entre otras cosas dice la periodista-, me di cuenta que la empresa farmacéutica Baxter envió a varios laboratorios 72 kilos de vacuna contaminada con virus de gripe aviar que se repartieron entre 16 laboratorios distintos para aplicarse en humanos y desatar una pandemia a los humanos (en el video la periodista no señala la fecha exacta). Baxter ha recibido subvenciones de los gobiernos...
  
   También relata:
   “La ONU afilia a 194 países. De la ONU emerge la Organización de la Salud que a su vez tiene un Ministerio del Interior y una Comisión con marcados poderes para intervenir en las naciones cuando se trata de vacunas y cuarentenas, incluso acciones físicas violentas, medidas radicales draconianas y obligatorias…
  
   “Tenemos el caso de Bélgica en la que esta comisión de la OMS ha actuado ordenando la participación del ejército y la policía que vacunan y resguardan el biológico...
  
   “Se tienen otros ejemplos de creación artificial de virus más peligrosos y letales que forman parte de la guerra biológica. Existen poderosas empresas transnacionales que otorgan fuertes cantidades de dinero a farmacéuticas para la realización de esos trabajos. No olvidar que la vacuna actual está clasificada como arma biológica…
  
   “Recuerdo otro ejemplo en el que la empresa Earnie institute of Pathology reconstituyó el virus de la gripe del 2018 en cadáveres de soldados enterrados en los hielos. Al combinarlo con el de la gripe porcina obtuvo otro de elevada letalidad. Este trabajo fue patentado y yo me pregunto ¿por qué?...
  
   “No hay que olvidar que la vacunas son armas biológicas”.

  
   Otra personita que habla fuertemente de vacunas y de los males que nos esperan en segundas y terceras infecciones es la Odontóloga por la UNAM y Doctora en Medicina por la Universidad de Harvard Laurie Ann Ximénez Fyvie.
  
   Según ella el virus ha originado un cambio en su estructura por tercera ocasión y nos esperan graves problemas con estas variaciones. Lo más grave es que vendrán varias. Por otra parte, resalta que los inadecuados procedimientos de vacunación de la Cuarta T no resolverán la problemática y, peor aún. De que ya no se sabe qué hacer.
  
   Finalmente, entre todos los que se atreven a opinar esto y aquello no puedo dejar de mencionar a mi queridísimo cuaderno de doble raya, mi entrañable amigo “Pata Loca” quien en 1962 y 2010 me comentó que los gringos tienen un plan para acabar con los vejestorios inútiles del mundo.
  
   Al final de todo este barullo científico y no científico me pregunto ¿cómo debemos proceder? ¿qué debemos hacer? ¿vacuna o no vacuna?
  
   En primer lugar, asiento: me han aplicado dos dosis de la vacuna Sputnik. No tuve reacciones secundarias de ningún tipo.
  
   He recomendado a los integrantes de mi círculo cercano que se vacunen.
  
   En los mundillos que formamos en nuestras comunidades rancheras o pueblerinas procesos y opiniones controvertidas surgen ante cualesquier asunto o problema. Los intereses de unos y otros son disímbolos. Acuerdos unánimes son raros. Todo ello forma parte de la conducta humana. ¿Se imponen las mayorías? Y en el caso específico de esta pandemia, ¿debemos tener confianza en quienes dirigen las acciones? O ¿hacer caso de la perversidad que se manifiesta en redes sociales con insultos e improperios dirigidos en todas las direcciones?
  
   Desde mi vista como médico y epidemiólogo hay algunos puntos que deben servirnos de base para guiar nuestra conducta. Hay que tenerlos siempre presentes:
  
   1. Artificial o natural el virus de esta pandemia existe y está causando terribles efectos. No solamente por su estructura inicial sino por sus variaciones genéticas.
  
   2. Lo único seguro para tratar esta enfermedad viral es el tratamiento medicamentoso específico que aún brilla por su ausencia. Sé que se está trabajando para producirlo.
  
   3. Debemos evitar el contagio a como dé lugar y continuar con las medidas recomendadas por los expertos que guían la conducta nacional.