Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    24 de Julio de 2019
10 de Febrero de 2019
UN HOMICIDIO INTENCIONAL DIARIO
Zamora-Jacona, en enero 2019, observa una baja considerable en homicidios dolosos (intencionales) pues sumó 25 casos más 21 heridos, que comparados con los 36 decesos y 25 heridos de septiembre muestran un descenso. Sin embargo, habrá que mirar la tendencia, no sólo los “instantes” mensuales.
  
   Veamos más de cerca la conurbación en el primer mes de 2019: 46 víctimas (25 decesos y 21 heridos) y arroja una media total de 1.53 diarios. Un alto porcentaje son hombres (86.95%) y la herramienta favorita sigue siendo el arma de fuego (89.13%). Un rasgo llamativo es su baja eficiencia (25/46 = 54.34%) ( ver Tabla 1).
  
   Un par de rasgos interesantes de enero son: a) la ocurrencia de 6 homicidios y 4 heridos en Jacona, municipalidad que mantiene un alto record pese a su adscripción al mando unificado, mando único, convenio de colaboración estatal; y, b) un alto porcentaje de los eventos ocurren en la parte norte y noroeste de Zamora como las colonias Jacarandas, Ramírez, La Libertad, etc.
  
   Antes de continuar, aclaro y me disculpo: en un escrito entregado días antes había anotado 26 homicidios basado en las noticias iniciales del día 27 que describían un masculino herido de bala en la frente y cuello (M, 21 años, Lázaro Cárdenas) como un deceso, pero más tarde se reportaba “atendido en el Hospital Regional”. Por el tipo de lesión y los recursos materiales y humanos del Regional no se puede ser optimista. Aún queda pendiente el seguimiento de este caso.
  
   No obstante mi imprecisión, el promedio de homicidios, desde que Martín Samaguey y Adriana Campos tomaron posesión, oscila alrededor de los 30 decesos; 31 para ser más precisos. De septiembre a enero registramos 285 víctimas totales con 155 homicidios. De estos 155 decesos violentos, intencionales en 5 meses, resultan 31 por mes. O, visto de otro modo: en 150 días, uno homicidio diario.
  
   Desde luego, sí es una cifra menor 25 asesinatos en enero de 2019 que 38 en octubre de 2018, pero es temprano para identificar tendencias robustas, sobre todo cuando notamos que en febrero 5, el día de ayer, la conurbación contabiliza un homicidio diario.
  
   Para muchos de los ciudadanos que votamos por Morena y creemos en la posibilidad de transformar el estado de cosas heredado después de años de abandono PRIanista, no resulta animante que a casi medio año de que otras siglas administren el municipio, la violencia se mantenga en altos niveles sin perspectivas de disminuir.
  
   Los sesgos estadísticos
   Para los expertos es obvio que los números momentáneos son “fotografías instantáneas” que muestran la ocurrencia de un evento en un tiempo preciso, determinado y el análisis exige mirar esa coyuntura en relación a un tiempo más largo.
  
   Un triunfo del Real Zamora (1-0) contra los Reboceros de La Piedad a fines de enero de 2019 es un instante de gloria que ha de examinarse en la trayectoria de la temporada 2018-2019, no en sí mismo, para pensar en el futuro de los Chongueros.
  
   Hace unos pocos días, el 30 de enero, en su conferencia, el Presidente López Obrador comento: “oficialmente ya no hay guerra; nosotros queremos la paz” y dijo el día 29 sólo se habían registrado 54 homicidios contra el promedio diario de 80 (Animal Político, 30-01-2019). Es posible que en esa fecha se hayan registrado sólo 54 comparados con los 79.7 diarios de diciembre, pero el plazo es corto para suponer tendencias. Otro par de criterios importantes son la fuentes que usamos y las fechas o referentes de la comparación.
  
   Las fuentes de registro más sólidas (o menos líquidas) son servicios médicos forenses (Semefo), los partes de los paramédicos (Cruz Roja, Protección Civil, etc.), los reportes de las policías, los registros hospitalarios (certificación médica), registro civil (actas), la prensa y redes sociales. Y la información que anota cada dependencia no suele coincidir.
  
   AMLO no específica su fuente para enunciar que hubo una baja de 80 a 54 por día. Con ellas –sin sopesar su solidez- estimaríamos 2.25 asesinatos cada hora respecto de los 3.32 calculados para diciembre de 2018.
  
   El punto de referencia es crucial. Si comparamos los 25 asesinatos de enero con los anotados en el primer mes de gestión de Martín y Adriana, los homicidios van a la baja: septiembre 36, enero 25. Si se coteja con octubre (38 decesos), la disminución es mayor; pero si la referencia es un plazo más largo como enero-agosto de 2018 que promedia 23.25 homicidios por mes, entonces la nueva administración “gana” con 31 asesinatos promedio de septiembre de 2018 a enero de 2019.
  
   Una idea central del discurso mañanero pronunciado por Andrés Manuel el día 30 es basar la estrategia en reducir los homicidios, garantizar la seguridad no en detener a los capos. Tal enunciado no significa tratar con rosas a los sicarios y los huachicoleros con abrazos. La cuestión es hacia dónde apunta la política de seguridad; que haya menos derramamiento de sangre, no más gente en la cárcel.
  
  
   Un planteamiento distinto es lo que dice y hace la autoridad estatal de la seguridad en Michoacán: perseguir, detener y castigar a los delincuentes, como objetivo; el costo social, los funerales, es algo secundario.
  
   Trato de imaginar los sentimientos y pensamientos de las 1185 familias lastimadas en Zamora-Jacona en 2016, 2017 y 2018, en primera, ¿soñarán que no haya más muertes? O ¿que se castigue a los responsables? No digo que apuesten por la impunidad, pero creo que urgen menos funerales, menos viudas, menos huérfanos.
  
   A los 720 homicidios dolosos de 2016-2018 registrados en Zamora-Jacona hay que sumar 25 de enero y 5 de febrero de este año; a los 444 heridos de 2016-2108 agregar 21 lesionados de enero …
  
  
   Importantes decisiones municipales
  
   Hace ya muchos meses, en el marco de las mesas de seguridad, aquí en Zamora, el entonces diputado local, Wilfredo Lázaro (PRI), explicaba que “ya estaban discutiendo una ley para regular el uso de las motocicletas porque un modo común de ejecución se hacía desde esos vehículos”.
  
   Por las experiencias propias y las de otros países (Colombia), supongo que las autoridades de seguridad nunca han ignorado ese esquema –los llamados motosicarios-, lo que no es comprensible es la lentitud para actuar. Bien por establecer normas que causarán molestias pero son necesarias como medida de prevención.
  
   Empezando por la policía, es necesario supervisar placa, tarjeta de circulación, la portación legal de armas, etc.
  
   Otra medida, más difícil de aplicar, es persuadir u obligar a los hospitales a atender a los heridos; reducir el tiempo para la atención evitando que los servicios paramédicos recorran toda la ciudad “pidiendo posada”. Complicado llevar a cabo la disposición por estas adversidades: muy pocos hospitales cuentan con equipo para cuidados intensivos; en situaciones de gravedad “pende la espada” sobre el médico por no lograr superar el estado del paciente; no pocas veces está presente la doble presión, de unos para que salve al herido, de otros para que lo deje a su suerte; y, lo básico para los hospitales: ¿quién paga?
  
   Martín y su cabildo se han echado ese “trompo a la uña”. Dará resultados en bien de la población.
  
  
  
   Tabla 1. Homicidios y lesiones registradas por la prensa en Zamora-Jacona, 2018 y enero – febrero 5 de 2019
  
  
  
   Fuentes: Elaboración propia EH, RG, ES, JLS, Denuncia Ciudadana, Red 113, El Independiente, ZdeZamora, Cambio de Michoacán.
  
   Notas: corte 5 de febrero 2019; nd = no hay dato o información insuficiente; ileso: sin daño físico aparente.