Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    20 de Junio de 2019
09 de Junio de 2019
UNO ADELANTE Y DOS PARA ATRÁS

   Por Jaime Ramos Méndez
  
  
   De niños jugamos cantando “en México se anda con mucho compás: dos pa’delante y uno pa’tras”, dando dos pasos hacia el frente y uno en reversa, de tal forma que se logra avanzar, pero a la mitad del esfuerzo.
   En materia de promoción turística de Zamora y su región, y del estado de Michoacán, en general, parece que vamos como titulé este artículo: uno pa’delante y dos pa’tras. O como también se dice: vamos pa’tras, como los cangrejos,
  
   Y es que de por si caminamos cuesta arriba y contra corriente: los zamoranos no nos convencemos de que tenemos potencial turístico y detonarlo será un buen negocio para todos; los gobiernos, en sus tres niveles, no se aprestan a invertirle a este sector y se quedan siempre en las palabras más o menos elocuentes de los discursos, sin pasar a los hechos; el gremio hotelero, restaurantero, de agencias de viajes y transportistas están a la espera de que los malos tiempos, que ya llevan años, puedan mejorar…; y lo más importante: los turistas consideran que venir a Michoacán, y concretamente a Zamora, es sumamente peligroso. Así es que optan por cualquier otro destino.
  
   Nos pasamos años enteros dando a conocer los muchos y espléndidos atractivos turísticos que tenemos, pero una sola mala noticia de violencia nos hace retroceder no a cero, sino a muchos grados bajo cero.
  
   Tenemos mucha competencia. A mucha gente, cuando piensa en vacaciones, inmediatamente se le antoja los destinos de mar, de costa. “Playita”, dicen. Otros más, prefieren destino de ciudades coloniales, como Zacatecas, Morelia, Puebla de los Ángeles, por ejemplo. También se gusta de “pueblear” visitando los llamados pueblos mágicos.
  
   Zamora, que tendría su encanto porfiriano, está en un limbo de imagen urbana deteriorada que habla más bien del mal gusto que a partir de los años 50 del siglo pasado se impuso en un afán de modernidad que convirtió casas habitación en comercios. Aun así, gracias a las calles peatonales y remozamiento de su centro histórico, Zamora tiene lugares agradables para ofrecer a sus habitantes y visitantes.
  
   Podemos hablar largo y tendido de su gastronomía, callejera y establecida en restaurantes, y de los grandes atractivos naturales ubicados en municipios vecinos, además de las amplias áreas purépechas cercanas, pero con todo, el problema de imagen que nos da la inseguridad en toda la región, en Michoacán en general y en Zamora, en particular, prácticamente nos espanta las posibilidades de recibir visitas a golpe de las malas noticias que se propagan como fuego en maleza seca a escala nacional e incluso internacional.
  
   Por eso digo que cada vez que avanzamos algún paso en nuestra promoción turística, nuestra realidad violenta nos retrocede dos o más pasos para ubicarnos no en un comienzo de cero, sino de varios grados bajo cero.
  
  
   Mientras tanto disfrutemos de lo bueno que tiene nuestro Estado y Región Zamora en mi página de Facebook: Del Mero Michoacán.