Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    24 de Julio de 2019
07 de Julio de 2019
SÍMBOLO DE UNIDAD Y TRABAJO
Un grupo de ciudadanos encabezados por la organización social Amigos de La Beata, acaba de concluir la reparación de la emblemática cruz católica que se construyó sobre la cima de esa montaña entre varios de los principales valles agrícolas de nuestra región.
  
   La hazaña de su construcción, encabezada por don Francisco García Urbizu, parecía perdida, más en el olvido de los tiempos, en el desdén de un vandalismo y abandono que deterioró el monumento y, sobre todo, la ermita que está en su base.
  
   Hace unos años se tuvo la iniciativa de forrar la cruz con espejos, para que reflejara la luz del sol durante el día, y de colocar unas lámparas que la iluminaran por las noches, pero otra vez el vandalismo y abandono terminaron por destruir lo hecho antes de que luciera.
  
   Obviamente las personas interesadas en restaurar lo dañado tuvieron que luchar con la desilusión de ver la cruz y ermita en ruinas; contra la desesperanza de saber que cualquier esfuerzo que emprendieran pronto sería echado para atrás por la persistente delincuencia y por las dificultades propias de organizar a un grupo de personas emprendedoras que afrontaran la enorme empresa de subir material de construcción y trabajar en la cima de La Beata. Con todo, lo están logrando.
  
   La cruz ya está remozada y pintada de blanco, por lo que luce a lo lejos con claridad, a la luz del sol. Y van por la restauración de la ermita como un pequeño templo sagrado, porque el catolicismo siempre ha estado en la base de esa empresa, desde su construcción y hasta las persistentes romerías hasta la cima de La Beata, donde suelen realizarse oficios religiosos.
  
   Pero los Amigos de La Beata van por muchos más. Tienen un profundo sentido ecológico y trabajado durante años para que esa montaña se considere como una reserva natural protegida y se evite su deforestación y demás daños a su flora y fauna. Han propuesto además, insistentemente, que allí se puede instalar un parque ecológico que sea un centro natural de diversión familiar y convivencia con la naturaleza. Con una extraordinaria vista hacia el valle de Zamora, además.
  
   Ojalá lo logren, pero no como lo han tenido que hacer hasta ahorita, sino con el apoyo de las autoridades de los tres niveles y, sobre todo, con una participación generalizada de la ciudadanía de toda esta región. Al menos desde el territorio desde el que vemos la Cruz de La Beata.