Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    17 de Septiembre de 2019
08 de Septiembre de 2019
PROTEGER LA “RED DE LA VIDA DE LA QUE FORMAMOS PARTE”
Zenit

   Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial por el cuidado de la creación
   (ZENIT – 2 septiembre 2019).- Con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la creación, celebrada cada año el 1 de septiembre, el Santo Padre, difundió ayer un mensaje en el que invita a que nos sintamos “en profunda armonía con los hombres y mujeres de buena voluntad, llamados juntos a promover, en el contexto de la crisis ecológica que afecta a todos, la protección de la red de la vida de la que formamos parte”.
  
   Para Francisco, la creación es un don que Dios ofrece al hombre “como un precioso regalo para custodiar”, aunque trágicamente la respuesta a este presente ha convertido el medioambiente, “algo bueno”, en “algo explotable” para el ser humano. Así, especialmente en las últimas décadas, la degradación medioambiental, señala el Pontífice, “ha creado una emergencia climática que amenaza seriamente la naturaleza y la vida, incluida la nuestra”.
  
   El Papa Francisco explica que hemos olvidado quienes somos, “criaturas a imagen de Dios”, no creadas para mangonear, sino para ser “el centro de una red de vida compuesta por millones de especies unidas amorosamente por nuestro Creador”. Por ello, es momento de “arrepentirse y convertirse, de volver a las raíces: somos las criaturas predilectas de Dios, quien en su bondad nos llama a amar la vida y vivirla en comunión, conectados con la creación”.
  
   Tiempo de la Creación, tiempo para orar
   En consecuencia, el Obispo de Roma pide a los fieles que dediquen este tiempo a la oración, a partir de la iniciativa del Tiempo de la Creación.
  
   Este proyecto constituye “un período de oración y acción más intensas en beneficio de la casa común”, que se abre el 1 de septiembre, Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, “y finalizará el 4 de octubre, en memoria de san Francisco de Asís”.
  
   Tiempo para reflexionar
   Igualmente, el Papa expresa que nos encontramos también en el tiempo para reflexionar sobre nuestro estilo de vida, “sobre cómo nuestra elección diaria en términos de alimentos, consumo, desplazamientos, uso del agua, de la energía y de tantos bienes materiales a menudo son imprudentes y perjudiciales”.
  
   Y llama a elegir el cambio, a adoptar estilos de vida “más sencillos y respetuosos”, abandonando “la dependencia de los combustibles fósiles” y emprendiendo “de manera rápida y decisiva, transiciones hacia formas de energía limpia y economía sostenible y circular”, sin olvidar prestar atención a la sabiduría de los pueblos indígenas, que pueden enseñarnos a tener una mejor relación con el medioambiente.
  
   Tiempo para emprender acciones proféticas
   Asimismo, según el Pontífice, este es “el tiempo para emprender acciones proféticas“ y apunta cómo muchos jóvenes de todo el mundo ya se encuentran pidiendo decisiones valientes, “decepcionados por tantas promesas incumplidas, por compromisos asumidos y descuidados por intereses y conveniencias partidistas”.
  
   Y añade que esta juventud sirve para recordarnos “que la Tierra no es un bien para estropear, sino un legado que transmitir; esperar el mañana no es un hermoso sentimiento, sino una tarea que requiere acciones concretas hoy. A ellos debemos responder con la verdad, no con palabras vacías; hechos, no ilusiones”.
  
   Cumbre de la ONU y Sínodo amazónico
   Francisco también hace alusión a la labor de los gobiernos, que en los próximos meses se reunirán “para renovar compromisos decisivos que orienten el planeta a la vida, en vez de conducirlo a la muerte”.
  
   Y exhorta a escoger la vida, a decir no “a la avaricia del consumo y a los reclamos de omnipotencia, caminos de muerte; avancemos por sendas con visión de futuro, hechas de renuncias responsables hoy para garantizar perspectivas de vida mañana. No cedamos ante la lógica perversa de las ganancias fáciles, ¡pensemos en el futuro de todos!”.
  
   Así, en este sentido, el Pontífice apunta a la próxima Cumbre de las Naciones Unidas para la Acción Climática, de “particular importancia”, pues, a lo largo de la misma, “los gobiernos tendrán la tarea de mostrar la voluntad política de acelerar drásticamente las medidas para alcanzar lo antes posible cero emisiones netas de gases de efecto invernadero y contener el aumento medio de la temperatura global en 1,5°C frente a los niveles preindustriales, siguiendo los objetivos del Acuerdo de París”.
  
   Al mismo tiempo, el Obispo de Roma evocó que en octubre tendrá lugar el Sínodo de los obispos dedicado a la Amazonia, “cuya integridad está gravemente amenazada. ¡Aprovechemos estas oportunidades para responder al grito de los pobres y de la tierra!”