Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    10 de Diciembre de 2019
01 de Diciembre de 2019
De Ex Haciendas De Puebla
HACIENDA DE RIJO
En el siglo XVII el distrito azucarero se convirtió en una zona cañera muy importante para el estado de Puebla, y aún lo sigue siendo hoy en día. Fue su producción lo que hizo de Izúcar un punto clave para el comercio; además, su posición geográfica y el cruce de caminos lo situaban en el lugar perfecto.
  
   Fue así que los españoles lo denominaron el puerto de azúcar y se volvió parte de la ruta comercial marítima, México -Puebla – Izúcar – Acapulco y del puerto salir hacia China, Filipinas y Perú.
  
   Se tiene registro de quince unidades productoras en la región, entre fábricas y refinerías, una de ella era la Hacienda de Rijo. Algunas operaban trapiches de caña generando por medio de la fuerza y el trabajo de los animales la azúcar morena. Un menor número, eran ingenios operando por medio de energía eléctrica, vapor y agua produciendo azúcar refinada y el famoso aguardiente de caña, conocido como chiringuito.
  
   La Ex Hacienda San Félix Rijo perteneció a estas unidades productoras. Su fundador, Don Juan Rijo Briceño, fue quien le dio el nombre y quien empezó la construcción de un trapiche para la molienda de caña tras haber conseguido la licencia por Cédula Real el 30 de Mayo de 1684. Abriendo posibilidades de trabajo, atrajo a mucha gente, dando también origen a un nuevo poblado, el pueblo de Rijo.
  
   Don Juan Rijo tuvo una visión y supo explotar el territorio y darle valor a la tierra; valor que años más tarde los hermanos Díaz Rubín incrementarían. Siendo grandes empresarios españoles, dueños de la fábrica de textiles covadonga, adquirieron la Hacienda Rijo y la convirtieron en un ingenio cañero con tecnología Americana traída por Jameson. Esto convirtió a Rijo en el segundo ingenio más importante de la zona y el primero en elaborar azúcar refinada además de producir el famoso chiringuito.
  
   Tras su época dorada, la hacienda pasó por varias manos hasta llegar a su actual dueño, quien contempló la belleza de sus espacios y se dio a la tarea de regresar la Hacienda a su esplendor inicial.
  
   Actualmente la estructura está siendo restaurada y sus rubros de trabajo se encuentran en funcionamiento, pero es gracias a la granja ovina, equinos e invernaderos, que la Ex-Hacienda San Félix Rijo es nuevamente una Hacienda viva.