Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    06 de Agosto de 2020
08 de Diciembre de 2019
POQUITA FE …
José Luis Seefoó Luján

   Yo sé que siempre dudas de mi amor, no te culpo …
   J.Luis Seefoó Luján
  
   Académicos y periodistas tenemos el deber de enunciar los límites de nuestras investigaciones, los políticos no. Nuestro compromiso con una visión de verdad obliga a precisar las fortalezas y debilidades técnico metodológicas del estudio que sustenta lo escrito. Esto puede ayudar a que el lector valore, compare lo expuesto y forme sus juicios. Contribuir a construir una opinión pública informada implica una seria responsabilidad.
  
   Los políticos, sobre todo profesionales, no tienen esas exigencias; ellos pueden dar versiones diferentes según el público y la finalidad utilitaria del momento que se trate. Por eso, por ejemplo, el incremento de los homicidios dolosos en la conurbación de La Sultana del Duero se “nota más” en Zamora que en Jacona, no obstante que la población en la Villa de Las Flores equivale al 26% de los habitantes de ambos municipios y acumuló en noviembre el 41.48% de las víctimas totales y el 43% de las muertes violentas.
  
   En el informe preliminar de noviembre referimos cifras alarmantes: 56 decesos y 30 heridos. Ahora podemos comunicar con menor incertidumbre que el mes pasado cerró en 60 homicidios, 32 heridos y 2 ilesos que totalizan 94 víctimas, como se lee en la tabla siguiente:
  
   Foto1
  
   Documentar la fe
   Buena parte de la solidez de esta información se basa en creencias, en la confianza que se tiene en determinadas fuentes de la prensa y su cotejo con los mensajes que en tiempo real se difunden a través de teléfonos celulares. Por las dimensiones de la población en numerosos casos se cuenta con la comunicación de familiares y/o vecinos del entorno próximo y en pocos eventos se tiene información hospitalaria.
  
   El seguimiento de los actos intencionales contra la vida de las personas registradas en los municipios de Zamora y Jacona tiene sus retos. Muchos eventos se originan en estas municipalidades pero el crimen se ejecuta en Tangancícuaro o Chavinda o suceden en zonas limítrofes. El caso 30-11 Miraflores-Tepehuaje, debe corresponder a Chavinda, y aunque “parece zamorano” lo excluimos, de otra manera serían 62 homicidios en esta conurbación.
  
   También suele suceder que un hecho delincuencial se ejecutó en otro municipio, pero el cuerpo se localizó y registró en territorio de Zamora-Jacona, sí lo incluimos.
  
   Otras circunstancias que complican la reconstrucción estadística son: 1) “el acordonamiento de la escena” que aplica la policía e impide registros directos; 2) la ocurrencia de eventos en horarios en que la prensa ya editó, circula y referir el caso días después “ya no es noticia”; 3) hechos en los que la policía y/o las familias y/o los mismo delincuentes procuran baja notoriedad o, de ser posible, silencio; 4) los boletines maquillados que emiten las autoridades y que la prensa difunde como investigación propia; 5) los casos de desmembramiento y decapitación en los que no se precisa en forma suficiente el hecho. Un ejemplo típico es el 7-11 Altamira y 27-11 Olimbo donde primero se encontró una cabeza humana (Altamira) y posteriormente un cuerpo en una parcela de maíz (Olimbo). No contabilizamos doble.
  
   Las dificultades son variadas y es necesario que el lector sepa cómo construimos los datos.
  
   Comprende que mi amor burlado fue, ¡tantas veces!
   El Partido Acción Nacional (PAN) o más bien su dirección, sus cuadros profesionales, no los militantes de “a pie”, siempre, a lo largo de la historia han sido omisos o han aplaudido hechos que es imposible no ver. Agua Fría, Oaxaca; Aguas Blancas y el Charco, en Guerrero; San Salvador Atenco y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca; los mineros de Pasta de Conchos, entre los recientes y más conocidos. Más atrás en la historia, su silencio es más ruidoso, como en el movimiento estudiantil de 1968.
  
  
   Hoy el PAN, su dirección, sale a la calle a protestar –bien, ya era tiempo- por el incalificable crimen contra la familia LeBaron en Bavispe, Sonora (4-11-2019) mientras que han guardado prudente silencio ante los innumerables homicidios perpetrados en la historia de México. Desde luego que ser omisos antes no les quita el derecho de exigir al gobierno actual que cumpla con una de las más importantes tareas: preservar la seguridad de las personas.
  
   El haber avalado la guerra de Calderón contra el narco tráfico –continuada por Peña Nieto- no es un impedimento para que usen las libertades de expresión y manifestación y soliciten al gobierno de López Obrador que cumpla sus funciones. El PAN se coloca al lado de Le Baron y ha callado ante tantos Pérez, González, Hernández, etc. asesinados.
  
   El gobierno federal es la autoridad nacional, sin embargo no hay que olvidar los doce años o más que los gobiernos estatales (Michoacán, por ejemplo) tuvieron a su cargo todas las policías (mando unificado) y seguimos careciendo de un cuerpo policial bien preparado, suficientemente remunerado y confiable. El gobierno nacional es un ente clave, mas no esperemos que AMLO remedie la iluminación de Cosmos para que ya no dejen cuerpos ni ejecuten personas en los baldíos.
  
   Obvio. No se puede “tapar el sol con un dedo”, la violencia de Villa Unión, Coahuila (30-11-2019) se ha sentido con todo su rigor en Michoacán, Guanajuato y Jalisco. Más bien, pocos estados y municipios están a salvo. Mal haremos a la construcción de confianza si porque nuestro corazón –que está a la izquierda- decimos: “no pasa nada”.
  
  
   Yo sé que fue muy grande la ilusión, que en mi forjaste
   Diría a cada uno de los partidos y, en especial a Morena, con las palabras de Félix Manuel Rodríguez Capó (Bobby Capó), el filósofo del amor y la (des) esperanza: Tú tienes que ayudarme a conseguir // la fe que con engaños yo perdí // Me tienes que ayudar de nuevo a amar, y a perdonar …
  
   Intenten que la ciudadanía no pierda la esperanza. Los más de setenta años de corrupción, engaños y violencia bajo el tricolor no cambiaron mucho con el blanquiazul; sin muchas bases ahora, sólo una poquita fe, aún cabe la posibilidad de alimentar expectativas que todavía no se apagan …