Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    06 de Agosto de 2020
17 de Mayo de 2020
El Uso Del Cubrebocas, No Es Usual, Porque No Deja Respirar
POR AQUÍ, SUSANA DISTANCIA, NO PASÓ
Benjamín González Oregel Aquí nadie usa cubrebocas
S. Tangamandapio, Mich., a 15 de mayo del 2020.-- Susana Distancia, la afamada heroína que acompaña las luchas de los gobiernos federal, estatales y municipales de país, seguramente no pasó por el municipio de Tangamandapio; y menos por su cabecera, Santiago Tangamandapio. Los ejemplos para demostrar este aserto, sobran.
  
   En cuanto al uso del cubrebocas, es tan inusual que resulta raro encontrar gente en las calles que, con afán de protegerse y proteger a los demás de los posibles riesgos de contagio con el virus de la pandemia del Civd-19 que mantiene asolado a buena parte del globo terráqueo. Si se pregunta a vecinos o visitantes, las respuestas van desde: “¿A poco tú si crees en eso?”. “El gobierno lo que quiere es tener a la gente idiotizada, distraída, para que no nos demos cuenta de lo mal que estamos”. ¡No es cierto, no te creas!”. “El día que uno se va a morir, se va a morir, sólo Dios sabe cuándo. El cubrebocas no te va a salvar”.
  
   En las tiendas se amontona la clientela
  
   Los menos, sobre todo las mujeres, salen del problema con decir. “¿Para qué lo quiero? Aquí lo traigo, en la bolsa, pero como no me deja respirar, siento que me voy a ahogar, por eso no me lo pongo”. Si usted se encuentra, en la calle o dentro de algún negocio, con el mencionado artículo, lo más seguro es que se trata de vendedores o representantes de alguna empresa que provee de las mercancías que se expenden en las tiendas. Para la mayoría de los habitantes del pueblo y municipio, las cifras de contagios y defunciones que diariamente publica la autoridad federal, son para las estadísticas.
  
   Pocos cierres de negocios o paro de actividades
   La verdad es que, en el municipio, si hubo cierre de negocios o paro de actividades, se cuentan con los dedos de una mano. Cierto, desde los tiempos de Miguel De la Madrid como presidente de la República, Santiago dejó de ser el centro de textiles más importante de Michoacán. Los problemas con los líderes de los trabajadores –que eran influenciados y empujados por las centrales obreras y no pocos políticos que envidiaban a los empresarios-- y con el Seguro Social, habían predispuesto a los inversionistas locales a quitarse de problemas. Cuando De la Madrid Hurtado decidió elevar las tasas de interés a los ahorros bancarios, los dueños de las fábricas no lo pensaron: vendieron o cambiaron de plaza, sus centros de trabajo y asunto arreglado. El pueblo se quedó sin fuentes de empleo y aquellos se dispusieron a disfrutar de las utilidades que los bancos les pagaban. Aunque esto duró hasta que Carlos Salinas decidió quitar 3 ceros a la moneda: los millones, los hizo miles. Pero en el municipio, en la cabecera principalmente, son pocos los centros laborales en los que se ganan la vida más de 5 trabajadores.
  
   Y eso no es todo, si a eso le agregamos que actividades, como la construcción, que nunca pararon actividades porque “es cuando más se ha construido en el pueblo” –me dijo un empleado repartidor de materiales para esa industria--, las cosas nunca estuvieron de acuerdo a las normas del decreto federal. De allí que los fabricantes y vendedores de tabique no dejaron de hacerlo; y las tiendas que distribuyen los materiales para esa rama de la industria, tampoco bajaron sus cortinas o cerraron sus puertas. Seguramente las remesas de los paisanos que residen el los Estados Unidos, han sido uno de los pilares que sostienen esta actividad. Aunque no se quedan lejos los comerciantes que viven de la venta de artículos para el hogar, casa por casa y cuyos cobros hacen mediante el sistema de abonos.
  
   Susana distancia, una norma desconocida
  
   La Caja Popular, la única
   En esta comunidad, el único sitio en el que se han guardado las normas, es la Caja Popular Epifanio Padilla. Allí, desde el día en que se decretó La Cuarentena, no se ha permitido el acceso a personas, sin cubrebocas. Una vez en las instalaciones, hay que tener en cuenta a Susana. ¡Sin importar de quién se trate! Pero las mercerías, las tlapalerías y los establecimientos en los que se ofrecen artículos de plástico –cubetas, macetas y loza--, han permanecido abiertos. Taquerías, verdulerías y fruterías, lo mismo. Lo peor es que los clientes, ni guardan a Susana, ni se protegen con cubrebocas. Bueno, ni siquiera los empleados del ayuntamiento cumplen con estos requerimientos. Ellos acuden a sus labores desprovistos de todo y sin respetar las reglas que por obligación deberían cumplir; para, en caso necesario, poder llamar la atención a vecinos y visitantes.
  
   A raíza de que reabrió el tianguis
   Si las reglas no se habían cumplido –a cabalidad nunca se verá, en ninguna parte del globo--, como la norma indica, las cosas se complicaron más a raíz de la reapertura de tianguis el pasado 6 de los corrientes. De ese miércoles a la fecha, las actividades se realizan de acuerdo a la costumbre. En los supermercados y tiendas de abarrotes, las carnicerías y demás establecimientos dedicados al comercio, los compradores se amontonan entre las estanterías o mostradores, en busca de los productos que requieren; antes de apilarse frente a las cajas registradoras –con excepción, una vez más, de la Canasta, la tienda de la Caja Epifanio Padilla, en donde nunca se permitió el acceso a gente sin protección, y menos se toleraron bolas dentro del establecimiento.
  
   Hoy Día de San Isidro Labrador
   Desde hace horas, los truenos que provoca la quema de cohetes, se escuchan en buena parte de la población. Es el Día de San Isidro Labrador. Se trata de una de las celebraciones más antiguas del pueblo. Es el día en que los campesinos acostumbran peregrinan, desde el Ojo de Agua Chico, hasta la iglesia parroquial. Hoy lo hacen, como cada año, sólo que esta vez no hay el acostumbrado séquito. Encabeza la marcha el párroco, don Gerardo Díaz Rosas –quien micrófono en mano, vía altavoces, explica, someramente, el por qué de las cosas--, seguido de un tractor que tira un carro sobre el que se ha colocado la imagen del Patrono de Madrid, y de algunos miembros de las familias Sandoval, Lomelí-Fabián –uno de cuyos miembros enciende la pólvora--. Según palabras del Presbítero, esta vez, a más de la misa en la iglesia parroquial, en la capilla del barrió de La Cruz, sólo se celebrará otro Sacrificio, por la tarde. No habrá las tradicionales fiestas populares. Ni en la plaza principal, ni en la parte alta del pueblo.
  
   Lástima, Susana anduvo cerca
   Mientras pasan los vehículos, del Cura y del Santo Patrono de los sembradores, viene a mi mente el recuerdo de Susana Distancia. Considero que fue una verdadera lástima que Susana no haya visitado mi tierra. Si estuvo en la vecina Chavinda –donde dicen que José Luis Castillo García ha ordenado mantener en orden la cuarentena, hasta con detención de los infractores y de los que no utilizan cubrebocas--, no entiendo por qué no se detuvo, unos instantes cuando menos, en la Tierra de “Jaimito, El Cartero”--, si son unos cuantos cientos de metros los que nos separan de La Villa vecina. ¡Aquí, nadie la conoce! Y la verdad, nos hace falta su presencia.