Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    19 de Septiembre de 2020
28 de Junio de 2020
EL TECO
Jesús Álvarez Del Toro
El espacio que hoy ocupa la plazoleta o Jardín de “El Teco” fue, en la época colonial, el sitio donde se concentraron los indígenas que los españoles, a la fundación de la Villa, requerían para trabajos de diversa índole. Barrio adscrito a la Villa pero distante de ésta lo suficiente para marcar la diferencia racial que se impuso a lo largo de la colonia.
  
   Hasta la primera mitad del siglo XVIII la distancia fue diluyéndose entre el espacio del que hoy hablamos y la Villa de españoles y quedar configurado el entorno de lo que posteriormente sería la ciudad de Zamora.
  
   Cerca de siglo y medio, lo que hoy es el Jardín permaneció en un abandono inmisericorde, según don Perfecto Méndez Padilla: “Durante muchos años la plazuela del Teco permaneció abandonada, o más bien dicho sirviendo de muladar y basurero; hasta que por el año de 1880 el Señor don Martín Mercado, Jefe del Resguardo de la Administración de Rentas de este Distrito, promovió la formación de un jardín en dicho lugar. El vecindario secundó su iniciativa, pues es tradicional entre los hijos de esta población, el contribuir con buena voluntad a toda empresa que redunde en beneficio de la ciudad, debido a lo cual ha progresado más rápidamente que otras poblaciones coetáneas y aún anterior en fundación.
  
   El jardín se estableció y a cada familia se le asignó un lote para que lo cultivara, y según se refiere, era notable el empeño con que las familias competían entre sí en el ornato y cultivo de su respectivo lote.
  
   Se construyeron asientos de mampostería y se circunvaló el jardín con un enverjado de madera. Los domingos se daban audiciones musicales que eran muy concurridas.
  
   Después de algunos años, habiéndose deteriorado los bancos de mampostería y destruido el enverjado, comenzó a decaer el cultivo del jardín, y últimamente había sido por completo abandonado… (PERFECTO MÈNDEZ PADILLA (Apuntes del autor, y copia que obra en poder del señor don Luis Méndez Jiménez)” citado por Arturo Rodríguez Zetina en “Zamora, ensayo histórico y repertorio documental”.
  
   Por lo anterior don Francisco de P. Aguado, Prefecto del Distrito de Zamora “evocando quizá los recuerdos históricos de dicho sitio, fijó en él sus miradas, y se propuso a toda costa embellecerlo y transformarlo” (Ídem) Para ello, el prefecto ya había tenido la experiencia de haber remozado la plaza principal, haberla empedrado, colocado bancas y postes con lámparas para el alumbrado.
  
   Así, en octubre de 1905, el prefecto Aguado inicia las gestiones para la restauración del Jardín y lo explica de la siguiente manera: “La prefectura a mi cargo tiene el proyecto de proceder a la compostura del pavimento del Jardín llamado “El Teco”, de esta ciudad, introduciéndole otras mejoras de adorno que reclama la cultura de la población y con este motivo ha comenzado a arbitrarse recursos destinados para tal fin.
  
   El día 26 del actual y aceptando el ofrecimiento espontáneo del señor Antonio Cachú, director de la compañía dramática que actúa en este teatro, se verificó en este lugar la función dramática que tuvo nombre “Despertar en las sombras”, a beneficio de las mejoras materiales de que se hace mérito, habiéndose obtenido una entrada de $77.99 Setenta y siete pesos, noventa y nueve centavos y de gastos $37.49 Treinta y siete pesos cuarenta y nueve centavos, por lo cual quedó, por mitad, para las mejoras la suma de $20.25 Veinte pesos veinticinco centavos” (El prefecto político al ciudadano administrador de rentas del Distrito de Zamora, 30 de octubre de 1905).
  
   En octubre y noviembre de 1905 se realizan jaripeos en la plaza de toros de don Natividad Izarraraz y continuando con la mecánica anterior, las utilidades se depositan en la administración de rentas.
  
   En 1906 don Francisco de P. Aguado gira sendas misivas al presidente municipal de nuestra ciudad y al gobernador del Estado, en las que argumenta los atractivos de la obra. Así, por ejemplo, al Secretario General de Gobierno del Estado de Michoacán le explica: “Al gobierno del estado le consta cuál es el mejoramiento material y moral, que se ha desarrollado en esta ciudad en los últimos años.
  
   Desde luego la plaza principal de la población fue en su totalidad reformada, quedando en condiciones magníficas, como lo merece la categoría e importancia de la ciudad. Los empedrados de la misma han sido reparados en todas las calles y puede decirse que el antiguo pavimento, tan defectuoso, ha cambiado enteramente pues ya no se advierten aquellos fangos que se formaban en la estación pluvial y que tanto influían para la mala salubridad de la población…
  
   …Sin embargo de todo lo que se ha hecho, falta mucho aún. El suscrito no descansa en su afán de seguir mejorando los diversos ramos de la administración, contando como siempre, con la ayuda del Gobierno y con la buena voluntad de los hombres de orden bien intencionados. En ese sentido, la prefectura ha emprendido desde el año próximo pasado, el mejoramiento del jardín del “Teco”… (Don Francisco menciona empedrados en los extremos del jardín y la existencia de material) …Estas obras se proseguirán en la forma proyectada; esto es, se construirá un kiosko de estilo moderno, se colocarán bancas de hierro, se hará una banqueta de ladrillo, el jardín tomará otra distribución más adecuada, así como una preferencia especial, y en fin, se transformará en un lugar verdadero para las familias…
  
   En la parte final de la misiva, el prefecto anexa una nota con la aclaración de ojo: “Se levantará por suscripción pública un monumento a la memoria del inspirado poeta zamorano Fray Manuel Navarrete; en caso de imposibilidad insuperable para realizarlo,… (AMZ. Fomento. “Proyecto sobre mejoras en el Jardín del Teco”. Exp. 15. Caja 17. Año de 1906)
  
   Ya en 1907 y a la inauguración de las mejoras, la prefectura presenta un destallado estado de cuentas donde la suma total ejecutada en la obra, ascendió a la cantidad de $5 315.78 CINCO MIL TRESCIENTOS QUINCE PESOS CON SETENTA Y OCHO CENTAVOS.
  
   Esto fue lo que costó la remodelación del Jardín de “El Teco” en 1907.