Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    22 de Octubre de 2020
11 de Octubre de 2020
De Ex Haciendas De Tabasco
HACIENDA CHOLULA
Nos gusta nuestro país, nos gustan nuestras tradiciones y temerosos de ya no poder disfrutarlas, a medida que la globalización nos llena de productos extranjeros y técnicas de elaboración diferentes, decidimos hacer un recorrido que nos acercara a un producto muy nuestro: el cacao y la forma ancestral de cultivarlo y procesarlo.
  
   En Comacalco, desde hace muchos años, se ha instituido la llamada Ruta del cacao, que transcurre entre tupidas selvas, aromáticos sembradíos y las viejas casonas de tres antiguas fincas chocolateras, para terminar en la hermosa zona arqueológica, donde hace cientos de años las pepitas de cacao fungían como dinero en los intercambios comerciales entre mayas y aztecas.
   La Finca Cholula es una propiedad del siglo XIX, pertenecía a los frailes franciscanos que vinieron a Cholula, Puebla. La familia Riveroll la compró e inició el cultivo y la fabricación de chocolate desde principios del siglo pasado.
  
   Hoy, los productos chocolateros de la hacienda, que han alcanzado muy buena calidad sin perder su prototipo artesanal, se venden bajo la conocida marca de “El Chontal”.
  
   El lugar es tan bello que lo han aprovechado para hacer paseos por entre los cultivos y los jardines. Posee también un vivero, pensado específicamente para preservar plantas frutales, medicinales, maderables y de ornato que están en peligro de extinción. Entre el follaje se pueden observar monos sarahuatos, que se han refugiado ahí.
  
  
  
   A los actuales dueños les gusta la cultura y por ello organizan exposiciones y foros de discusión en sus conocidas “Tardes de Chocolatadas”, que son un deleite para el paladar y el intelecto.
   Rodeada por plantas exóticas y de ornato, la Hacienda Cholula, muy cerca de la Zona Arqueológica de Comalcalco; abre sus puertas al público y permite apreciar la producción de chocolate artesanal, el polvo de chocolate, y postres a base de cacao; en sus 12 hectáreas de cultivos es posible encontrar grupos ruidosos de monos Saraguatos.
  
   En la finca se cuenta con áreas de recreo y camping.