Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    05 de Diciembre de 2020
15 de Noviembre de 2020
MENSAJE DEL PAPA POR EL SEMINARIO SOBRE EL PACTO EDUCATIVO GLOBAL
Zenit

   (zenit – 12 nov. 2020).- El Papa Francisco ha enviado un mensaje al prepósito general de la Orden de los Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías (Escolapios), el padre Pedro Aguado Cuesta, con motivo de un seminario sobre el Pacto Educativo Global.
  
   Se trata del IX Seminario de Formación de Educadores, promovido por dicha Orden y por la Comisión de Educación de las Uniones de Superiores y Superioras Generales, en curso del 12 al 14 de noviembre a través de la plataforma telemática de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG).
  
   En su mensaje, Francisco agradece la invitación a este evento “sobre el desafío de la reconstrucción del pacto educativo global” y saluda a los responsables de los distintos Institutos de Vida Consagrada que participarán y “a todos los que hacen posible ese seminario”.
  
   Vanguardia de la tarea educativa
   La Vida Consagrada “ha estado siempre a la vanguardia de la tarea educativa”, destaca el Papa poniendo como ejemplo al fundador de los Escolapios, san José de Calasanz, “que levantó la primera escuela de niños”.
  
   “De esta fuerte raíz, han surgido en todas las épocas de la historia distintos carismas que, por don de Dios, han sabido acomodarse a las necesidades y desafíos de cada tiempo y lugar”. Hoy “la Iglesia los llama a renovar ese propósito desde la propia identidad, y les agradezco que hayan tomado este testigo con tanto empeño y entusiasmo”, se lee en el texto.
  
   Después, el Pontífice recuerda que el Pacto Educativo Global incluye siete compromisos esenciales, que sintetiza “en tres líneas de acción concreta: centrarse, acoger e implicar”.
  
   Centrarse
   “Centrarse en lo importante”, describe, “es poner la persona en el centro”. Valorizar la persona, “hace de la educación un medio para que nuestros niños y jóvenes puedan crecer y madurar, adquiriendo las capacidades y los recursos necesarios para construir juntos un futuro de justicia y de paz”.
  
   Por ello, continúa el Obispo de Roma, “es imprescindible que el objetivo no se pierda de vista y se disipe en los medios, en los proyectos y en las estructuras”.
  
   Acogida
   Para lograrlo, “es necesaria la acogida” y ésta supone “ponerse a la escucha del otro, de los destinatarios de nuestro servicio, los niños y los jóvenes. Implica que los padres, alumnos y autoridades —principales agentes de la educación— presten oído a otro tipo de sonidos, que no son simplemente los de nuestro círculo educativo”.
  
   “Se necesita incentivar a nuestros niños y jóvenes para que aprendan a relacionarse, a trabajar en grupo, a tener una actitud empática que rechace la cultura del descarte”, expone el Sucesor de Pedro. Asimismo, es importante que aprendan “a salvaguardar nuestra casa común, protegiéndola de la explotación de sus recursos, adoptando estilos de vida más sobrios y buscando el aprovechamiento integral de las energías renovables y respetuosas del entorno humano y natural, en el respeto de los principios de subsidiariedad y solidaridad y de la economía circular”, agrega.
  
   Implicar
   Finalmente, el Papa Francisco, define la última línea de acción, implicar, como “decisiva”: “Implicar e implicarnos supone trabajar por dar a los niños y jóvenes la posibilidad de ver este mundo que les dejamos en herencia con un ojo crítico, capaz de entender los problemas en el ámbito de la economía, la política, el crecimiento y el progreso, y de plantear soluciones que estén verdaderamente al servicio del hombre y de toda la familia humana en la perspectiva de una ecología integral”.