Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    02 de Diciembre de 2020
22 de Noviembre de 2020
De Zamoranos Ilustres
FRAY JOSÉ MANUEL MARTÍNEZ DE NAVARRETE
(1768 – 1809)
  
   Claudio Garcíaméndez Dávalos
  
   Nació en la villa de Zamora, Michoacán, el 16 de junio de 1768, de una familia distinguida pero de escasos recursos; hizo sus estudios básicos en Zamora, huérfano de padre y ante la escasez económica fue enviado por su madre a la ciudad de México para que continuara sus estudios bajo la tutela de un pariente, con el cual José Manuel se unió en el comercio.
  
   Estudió algebra y geometría, tomó clases de dibujo en la academia de san Carlos, clases de esgrima y danza durante los cinco años que estuvo en la ciudad de México… sintió de pronto la vocación por la vida religiosa y se marchó a Querétaro, lugar donde es alentado por su amigo Vicente Victoria a seguir la carrera eclesiástica.
  
   Martínez de Navarrete profesa el 7 de agosto de 1787 cuando tenía 19 años de edad.
   Su vida religiosa transcurrió tranquilamente en el convento franciscano de San Pedro y San Pablo, lo destinaron a la recolección de nuestra Señora del Pueblito, lugar donde enfermó de pleuresía.
  
   Durante tres años estudió filosofía en Celaya, también estudio latín y aunque su salud estaba muy quebrantada se dedicó día a día y durante seis años a la lectura de los líricos españoles, clásicos y neoclásicos…
  
   Cuando mejoró de sus padecimientos reanudó sus estudios de latín, en el Pueblito, y de filosofía, en Celaya.
  
   José Manuel regresó a Querétaro, terminó sus estudios de teología. Fue ordenado sacerdote, hacia 1805.
  
   Sus superiores ignoraban que Martínez de Navarrete era poeta y es aquí donde escribe para sí poesías sagradas y profanas y también se dedicó a glosar en décimas el texto bíblico de Job.
  
   Murió en el real de minas de Tlalpujahua, el 19 de julio de 1809, era guardián del templo de este lugar, tenía 41 años de edad. El diario de México publicó la triste noticia junto con los elogios de los árcades mexicanos al que había sido su presidente o mayoral.
  
   El reconocimiento a su labor poética se lo concedió la universidad de México, lo premió con dos medallas de oro y cuatro de plata, por un canto en octavas que Navarrete había enviado al concurso al cual convocó la misma universidad cuando Fernando VII ascendió al trono. Esto fue el 19 de octubre del año aludido, tres meses después de su muerte.