Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    02 de Diciembre de 2020
22 de Noviembre de 2020
“El Amor No Cierra”
MENSAJE POR LA IV JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES
Zenit

  
   (zenit – 13 nov. 2020).- Monseñor Cibambo, asistente eclesiástico de Caritas Internationalis envía un mensaje con motivo de la IV Jornada Mundial de los Pobres que se celebra el próximo domingo, 15 de noviembre de 2020.
  
   A continuación, sigue el texto completo titulado: “El amor no va a cerrar ni tampoco lo va a hacer Cáritas”.
  
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   El 15 de noviembre de 2020, estamos todos invitados a celebrar la Jornada Mundial de los Pobres con el papa Francisco.
  
   El mensaje de este año es: “Tiende tu mano al pobre” (Sir 7, 32). Esta es una exhortación apropiada para todos nosotros, en un año en el que muchos de nosotros nos hemos cerrado al mundo para protegernos de la pandemia del coronavirus.
  
   A pesar de los enormes desafíos mundiales de 2020, Cáritas ha demostrado que el amor no cierra, ni se aleja de los pobres y vulnerables en momentos de gran necesidad. La misión de Caritas, de escuchar y acompañar, es impulsada por nuestros numerosos voluntarios y cooperantes que se entregan desinteresadamente a la construcción de un mundo mejor.
  
   Nuestros pontífices nos han recordado que “Cáritas está en el corazón de la Iglesia” y la Jornada Mundial de los Pobres es un momento para recordar y profundizar nuestra dedicación a poner a los pobres en el centro, para ensalzarlos y asegurarnos de que sus voces sean escuchadas.
  
   Nuestra misión es “asegurarnos de que las personas que viven en la pobreza sean participantes activos en la construcción de una sociedad inclusiva y equitativa, una Cáritas transformadora y una Iglesia acogedora”.
  
   Pero, ¿qué significa esto para todos y cada uno de nosotros como parte de la familia de Cáritas? Las respuestas no siempre son fáciles, pero requieren una actitud que encarne una escucha humilde y solidaria.
  
   No olvidemos que este día especial en honor de nuestros hermanos y hermanas necesitados se llama” Jornada Mundial DE LOS Pobres” y no “Jornada Mundial PARA los Pobres”.
  
   No sólo estamos compartiendo algo de nuestra riqueza con los pobres, sino que también estamos recibiendo algo de ellos. En una verdadera comunidad cristiana, no hay miembros que sólo den y otros que sólo reciban. Sólo hay prójimos que comparten, porque en Cristo todos somos uno.
  
   La mano que tendemos a los pobres, no es sólo una mano que distribuye, sino también una mano necesitada. Necesitamos a los pobres tanto como ellos nos necesitan a nosotros. Nos desafían a ser cada vez más testigos de Cristo. Cuando nos encontramos con los pobres, los escuchamos y los acompañamos, son ellos los que nos evangelizan. Los pobres nos invitan a abrir nuestros corazones y a transformar nuestra visión estrecha y mundana para ver a Cristo en su presencia aquí en la tierra.
  
   “Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos”, Evangelii Gaudium 198.
  
   El presidente de Caritas Internationalis, S. Emª. Luis Antonio cardenal Tagle, ha dicho: “La gran lección de mi vida como pastor ha sido ir hacia los pobres, no con palabras, sino con un corazón dispuesto a escucharlos y aprender de ellos. Antes de decir una sola palabra, es importante entender a la persona que está delante de ti. Escuchando respetuosamente a los pobres, afirmamos su dignidad”.
  
   Al acercarse la Jornada Mundial de los Pobres, siempre que sea posible y apropiado, les animamos a tomar medidas para preparar la celebración de este día.
  
   Les animamos a ustedes, amigos de todo el mundo, a que reflexionen sobre lo que hemos aprendido de los pobres a nivel personal y comunitario, y a que se aseguren de que estén en el centro de nuestros pensamientos y acciones de ese día.
  
   Una mano tendida es una señal; una señal que habla inmediatamente de cercanía, solidaridad y amor. En la Jornada Mundial de los Pobres, juntos tenderemos la mano como una sola familia humana, en solidaridad mundial, para construir sociedades inclusivas y equitativas, una Iglesia transformadora y acogedora.