Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    21 de Abril de 2019
14 de Abril de 2019
DE MI COSECHA
Arte Del Buen Vivir Y Otros Ensayos
Arthur Schopenhauer
   Filósofo alemán
   (1788-1860)
  
   Selección de A. Sahagún
  
   El mundo en que vive cada uno, depende de la manera de concebirlo, la cual difiere en cada cerebro; según la naturaleza de la inteligencia, parecerá pobre, insípido, monótono, o rico, interesante e importante.
   +++
   Los goces más elevados, más variados y más durables son los del espíritu, por falsa que pueda ser durante la juventud nuestra opinión al respecto; y esos goces dependen especialmente de la fuerza intelectual. Fácil es pues, ver claramente cómo nuestra felicidad depende de lo que somos, de nuestra individualidad, mientras a menudo no se tiene en cuenta sino lo que tenemos lo que representamos.
   +++
   La salud excede de tal manera a los bienes exteriores, que en realidad un mendigo sano es más feliz que un rey enfermo. Un temperamento tranquilo y jovial, nacido de una salud perfecta y de una feliz organización; una razón lúcida, viva, penetrante y exacta; una voluntad moderada y dulce; y como resultado, una buena conciencia, son ventajas que ninguna categoría, ninguna riqueza puede reemplazar.
   +++
   La condición primera y más esencial para la felicidad de la vida es que existimos, la personalidad.
   +++
   Lo único que podemos hacer, por nuestra parte, es emplear esta personalidad, tal como se nos ha dado.
   +++
   La riqueza puede proporcionar, aparte de la satisfacción de las necesidades reales y naturales, ejerce una mínima influencia sobre nuestro verdadero bienestar; esto es, al contrario, perturbado por las verdaderas e innumerables inquietudes que trae consigo la conservación de una gran fortuna. No obstante, los hombres que se ocupan mil veces más de adquirir la riqueza que la contribuye mucho más a nuestra felicidad que lo que uno tiene. ¡Cuántos vemos, diligentes como hormigas, y ocupados desde la mañana hasta la noche en aumentar una riqueza ya adquirida! No conocen nada más allá del limitado horizonte que encierra los medios de conseguir eso; su espíritu está vacío y en consecuencia, inaccesible a cualquier otra ocupación. Los goces más elevados, los goces intelectuales son inabordables para ellos, en vano tratan de reemplazarlos por goces fugitivos, sensuales, ligeros, pero costosos de adquirir, que se permiten de cuando en cuando.
   +++
   Así pues, lo esencial para la felicidad de la vida es lo que uno tiene en sí mismo.
   +++
   La mayoría de los que han salido ya victoriosos de la lucha contra la penuria, se sienten en el fondo tan desgraciados como los que aún están en la refriega. Su vacío interior, la insipidez de su inteligencia, la pobreza de su espíritu, les inducen a buscar la compañía de otros, pero la compañía de otros iguales a ellos, porque simillis similli gaudet. Entonces comienza en común la caza del pasatiempo, de la diversión, que buscan primero en los goces sensuales, luego en los placeres de todas clases y, por último el desenfreno.