Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    20 de Junio de 2019
14 de Abril de 2019
“Dios Te Ama”, “Cristo Te Salva”, Y “¡él Vive!”
EXHORTACIÓN APOSTÓLICA A LOS JÓVENES
Zenit
(ZENIT – 5 abril 2019).- El Papa Francisco propone tres verdades en el cuarto capítulo de la Exhortación Apostólica Christus vivit: Dios te ama, Cristo te salva, y ¡Él vive!Dios te ama, Cristo te salva, y ¡Él vive!.
  
   El Papa anuncia a todos los jóvenes tres grandes verdades. La primera: “Dios que es amor” y por tanto “Dios te ama, no lo dudes nunca”. (112) y puedes “arrojarte con seguridad en los brazos de tu Padre divino” (113). Francisco afirma que la memoria del Padre “no es un “disco duro” que registra y archiva todos nuestros datos, su memoria es un tierno corazón de compasión, que se alegra de borrar definitivamente todo rastro de nuestro mal….”. Porque él te ama. Trata de permanecer un momento de silencio dejándote querer por Él” (115). Y su amor es el que “sabe más de ascensos que de caídas, de reconciliación que, de prohibición, de dar nuevas oportunidades que, de condenar, del futuro que del pasado” (116).
   La segunda verdad es que “Cristo te salva”. “Nunca olvides que Él perdona setenta veces siete. Vuelve a llevarnos sobre sus hombros una y otra vez” (119). Jesús nos ama y nos salva porque “sólo lo que amamos puede salvarse”. Sólo lo que abrazamos puede ser transformado.
  
   El amor del Señor es mayor que todas nuestras contradicciones, todas nuestras debilidades y todas nuestras mezquindades” (120). Y “su perdón y salvación no son algo que hayamos comprado o debamos adquirir a través de nuestras obras o esfuerzos. Él nos perdona y nos libera libremente”
(121). La tercera verdad es que “¡Él vive! “Debemos recordar esto…. porque corremos el riesgo de tomar a Jesucristo sólo como un buen ejemplo del pasado, como un recuerdo, como alguien que nos salvó hace dos mil años. Esto no nos haría ningún bien, nos dejaría como antes, no nos liberaría” (124). Si “Él vive, esto es una garantía de que el bien puede entrar en nuestras vidas…”. Entonces podemos dejar de quejarnos y mirar hacia adelante, porque con Él siempre podemos mirar hacia adelante” (127).
  
   En estas verdades aparece el Padre y aparece Jesús. Y donde están, también está el Espíritu Santo. “Cada día invocas al Espíritu Santo… No pierdes nada y Él puede cambiar tu vida, iluminarla y darle una mejor dirección. No te mutila, no te quita nada, al contrario, te ayuda a encontrar lo que necesitas de la mejor manera”