Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    13 de Abril de 2021
24 de Enero de 2021
ESPIRITUALIDAD Y EVENTUAL FIN DE LA ESPECIE HUMANA
Agenda Latinoamericana Mundial 2021
Leonardo Boff
   Petrópolis, RJ, Brasil

  
   Nunca ocurrió antes en la historia: La especie humana, por su irresponsabilidad, se enfrenta con una cuestión global: poder desaparecer.
  
   Amenazas mortales para la vida en La Tierra
  
   Cuatro amenazas pueden destruir el sistema-vida o sistema-Tierra:
  
   (1) Las armas de destrucción masiva, nucleares, químicas y biológicas; ellas pueden destruir de 15 formas diferentes toda la humanidad y herir profundamente la biosfera.
   (2) La escasez de agua potable: del 97% de agua en el planeta, solo 3% es potable; de esta el 70% es para la agricultura, 20% para la industria y solo 10% es destinada a humanos y animales. El agua es un bien natural, vital, insustituible y común. El agua es vida y sin ella ningún ser orgánico puede sobrevivir, millones pueden morir. Luchar por el agua es luchar por la vida su diversidad.
   (3) El Calentamiento global: Ya estamos dentro de él. Si nada o poco hacemos pronto llegaremos a dos grados Celsius. Muchos seres vivos y poblaciones enteras no se podrán adaptar y van a desaparecer. El actual calentamiento es consecuencia de las emisiones de CO2 de 8-10 años atrás. Lo que estamos emitiendo ahora, en 8-10 años, puede provocar un abrupto calentamiento de 3-5 grados Celsius; con ese calor ninguna forma de vida conocida subsistirá y gran parte de la humanidad podría desaparecer.
   (4) La sobrecarga de La Tierra: el 29 de julio de 2019 fueron consumidos todos los recursos renovables de La Tierra; si continuamos con el consumo actual, violaremos la tierra quitándole lo que ya no puede reemplazar. A esta agresión, ella responde con eventos extremos: sequías, inundaciones, deshielos que producen aumento de los océanos; 60% de las poblaciones costeras serían afectadas.
  
   La Sobrecarga de la tierra proviene de la excesiva exploración de todos los bienes y servicios naturales, en búsqueda de la mayor acumulación posible. Efectivamente llegamos al límite de esa voracidad, al punto de que el 1% de la humanidad posee la riqueza igual al 99% restante. Detrás de estos números fríos se esconde un océano de sufrimiento, de muertes prematuras, particularmente de niños, en una palabra, una perversa injusticia social equivalente, teológicamente, a un pecado estructural, que ofende a –dios y a sus hijos e hijas.
  
   En enero de 2015 18 científicos, a solicitud de la ONU publicaron su investigación en la famosa revista Sciencie: “Los límites planetarios: Una guía para un desarrollo en un mundo cambiante”. Este estudio sirve de alarma y de advertencia. Enlistan 9 elementos fundamentales para la continuidad de la vida. Entre ellos estaban: el agua, los suelos, la fertilidad, las fibras, el equilibrio de los climas, el mantenimiento de la biodiversidad, la preservación de la capa de ozono y el control de la acidificación de los océanos entre otras.
  
   Producimos cada año 36 billones de toneladas de dióxido de carbono, mientras que los sistemas forestales y de los océanos apenas son capaces de absorber 20 billones de toneladas.
  
   Todos los elementos están erosionados. Pero dos son los más degradados, a los que llaman “límites fundamentales”: el cambio climático y la extinción de las especies. La ruptura de estas dos fronteras fundamentales, afirman, pueden llevar al colapso de la civilización.
  
   Todos estos factores ubican a la Tierra y a la Humanidad en una emergencia planetaria. No es la primera vez que La Tierra y la vida han estado en riesgo. Hubo alrededor de 15 aniquilaciones de organismos vivos, pero aún no estábamos allí. Surgimos cuando La Tierra estaba al 99.98% de su constitución.
  
   Solo para ejemplificar: hace 570 millones de años, en el Cámbrico, se produjo La gran extinción masiva, en la que desapareció el 80-90% de las especies. Hace 245 millones de años, en el Permotriásico ocurrió la fragmentación del planeta (Pangea) en dos, que habría provocado la destrucción del 75-95% de las especies existentes en ese momento.
  
   Es famosa la gran catástrofe del Cretáceo, hace 67 millones de años, cuando un enorme meteorito, de unos 10 km de largo, cayó en el Caribe y provocó la muerte de 65% de los organismos vivos. Especialmente, los dinosaurios fueron las grandes víctimas después de haber vivido, soberanamente, durante unos 100 millones de años sobre La Tierra.