Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    24 de Julio de 2019
10 de Febrero de 2019
La Hacienda De San Nicolás De Los Agustinos, En Salvatierra, Guanajuato
DE EX HACIENDAS DE GUANAJUATO
el casco de la hacienda
Yuririapúndaro, la actual Yuriria, es de los asentamientos europeos más antiguos en el estado de Guanajuato. Fueron los Agustinos quienes llegaron, encabezados por fray Diego de Chávez y Alvarado, sobrino, por cierto, de uno de los conquistadores, el apodado Tontiuh, Pedro de Alvarado. La zona era controlada por un cacique chichimeca, seguramente ya cristianizado, pues pasa a la historia con el nombre de Alonso de Sosa y es precisamente él quien obsequia una buena cantidad de terrenos a fray Diego, uno de ellos donde se levantó el templo y Convento de San Pablo en Yuriria, el resto en las muy fértiles tierras del valle de Guatzindeo, en donde se ubicaba el pueblo de Tiritzarán, lugar en el que se construyó la Hacienda de San Nicolás; todo esto sucede en el año de 1557.
  
   Hacienda que creció pronto, dedicada al cultivo de trigo, para lo que se contaba con el agua necesaria, purgada del cercano río Lerma, se cultivaba maíz, tanto de regadío como de temporal; criadora de gran número de ganados, “mayores y menores, yeguas, mulas, llegando a producir en un año $6 000”. Sobre el crecimiento de la hacienda tenemos una referencia más, quizá la más importante, pues nos la da el cronista de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de Michoacán, fray Diego de Basalenque, “con el tiempo fue creciendo esta hacienda tanto, que el año de 1603, se juntaron veinte y cinco hombres ricos y trataron con el convento de hacer una villa… pues siendo así que es hacienda tan capaz, de tanta renta y que en sola la hacienda pueden hacerse veinte y cinco labores y poblar una villa, el convento anduvo tan generoso con la provincia, que se la dio para sus gastos y colectas…”
  
   El valle de Guatzindeo, de singular belleza y de una gran fertilidad fue conducido a una producción que excedía las necesidades de Yuriria, se fue fortaleciendo con las ventas de trigo y harinas; para 1617 San Nicolás es ascendido a priorato y “en el séptimo Capítulo Provincial de los Agustinos de Michoacán celebrado en los últimos días de marzo de 1620 en el convento de Cuitzeo, se acordó crear un convento de su orden en la hacienda de San Nicolás, el cual se fundó hasta 1655… que se concluyó en 1675”.
  
   El caso de esta hacienda es muy interesante, considerando que fue de las primeras que se fundaron y que se desarrollaron en poco tiempo hasta las dimensiones de solicitar la fundación de una Villa, el que en su lugar se haya autorizado a construir un Convento nos da fe de la importancia que tenía en el siglo XVII, la población era numerosa tanto de “indios acasillados que vivían en la cuadrilla de la hacienda”, como de otros que vivían en distintas comunidades cercanas. Esta frase de los indios acasillados nos lleva a la siguiente reflexión:
  
   “A diferencia del trato regularmente paciente con que estos religiosos (refiriéndose a los franciscanos), obsequiaban al indígena, complacidos de su involuntario error religioso inducido por el maligno y el escaso afán de lujos y riquezas de que hicieron gala, los agustinos consideraban que la única manera efectiva para alejar a los indios de sus idolatrías y vicios de lujuria, pereza y embriaguez eran mantenerlos ocupados físicamente en trabajos prolongados”.
  
   A propósito de esta idea plasmada por Ayala Calderón, la cual tuvo como fuente lo escrito por Basalenque, nos vamos a él, a Basalenque, el cronista de la Provincia Michoacana de los padres Agustinos y encontramos algo que es una muestra excelsa del oscurantismo medieval con el que llegaron a predicar a México: “…con que tomaron camino y navegación tan larga (desde Europa), fue venir a predicar el santo evangelio a esta tierra, a esparcir la luz de la ley de gracia a gente que vivía en tinieblas, desterrar al demonio, que como rey tirano de las almas había muchos años que las tenía tiranizadas…” Intenso el padre Basalenque, como intensas las ideas del medioevo, no hay duda de ello.
  
   Y volviendo a lo escrito por don Isauro, podemos imaginar las espectaculares dimensiones de la hacienda: “En ese momento la hacienda tenía por límites al norte el río Lerma, al oriente la naciente ciudad de Salvatierra y la hacienda de Santo Tomás, al sur la hacienda de Maravatío y al poniente las comunidades de los Sauces y la Lomade Zempoala. Ya para entonces había en sus tierras viñedos de buenas uvas, con las que se hacían vinos de consagrar y de mesa que se distribuían por toda la provincia Agustina y las ciudades de Guanajuato y México”.
  
   Esta historia de prosperidad, de belleza, de grandeza, tiene el mismo desafortunado declive que sucede en todo México, por una parte la guerra de Independencia y los saqueos que se daban cotidianamente en este período, luego vinieron las leyes de reforma, razón por la cual los agustinos deben vender la hacienda, se dice que en $200 000 en lugar de los $900 000 que costaba (entendamos que se refieren a pesos de antes, cuando eran de plata pura).
  
   La inestabilidad siguió en el país, el abandono también, la hacienda entra en un prolongado pleito de sucesión y posesión, para mediados del siglo XIX había poco más de dos mil habitantes (2,064 según don Isauro), para 1904 cuando Pedro González publica su libro, nos dice que en San Nicolás había 2066 habitantes, 1,025 hombres y 1,041 mujeres, colocándola como la comunidad con mayor población en el municipio luego de la ciudad de Salvatierra que entonces contaba con 10,393…
  
   En la actualidad San Nicolás de los Agustinos cuenta con una población cercana a los 7 mil habitantes, su ubicación privilegiada en las cercanías del río Lerma la sigue manteniendo como un lugar de alta producción agrícola, su paisaje lo domina la torre tan característica del que fuera el templo del convento agustino que no prosperó más allá de medio siglo. Las figuras humanas alegóricas, que sostienen los relojes de la torre le dan una sensación de candidez única. La enorme troje está abandonada en su parte más antigua. Se alcanza a ver un nicho ya vacío y está coronado por la estatua de un santo ya descabezado, seguramente será San Nicolás de Bari.
  
   el reloj en la torre parroquial
  
   El que fuera convento se dice que será transformado en hotel dentro de poco. El templo ha sido restaurado, respetando la singular torre que lo hace único. El acceso a esta población es muy fácil, en la terminal de autobuses de Salvatierra continuamente salen los colectivos que te llevan a San Nicolás. Si se viaja en auto, se toma la carretera de Salvatierra a Yuriria y está perfectamente marcado el acceso a esta población, por cierto, si se presta atención, a lo largo de esta carretera, se ven al menos cinco cascos de haciendas.