Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    23 de Enero de 2021
28 de Abril de 2019
Hacienda Galindo
DE EX HACIENDAS DE QUERÉTARO

  
   Hernán Cortés regaló la Hacienda de Galindo a la Malinche –allá por 1524- en agradecimiento a su extraordinaria actitud de servicio, a su talento conciliador y a sus conocimientos
  
   Ce-Malinalli –nombre náhuatl cuya forma reverencial era Malitzin (Princesa India), transformado en Malinche por castellanización- en el año de 1519 cuando contaba con 18 años de edad, fue enviada por el cacique maya Chocan Putún como obsequio de bienvenida, junto a otras 19 esclavas, a Hernán Cortés y sus capitanes; así, La Malinche pasó a ser propiedad del español Alfonso Hernández Portocarrero.
   Cuando este fue enviado a España, Hernán Cortés tomó a La Malinche como concubina procreó con ella un hijo: Martin Cortés. Convertida al cristianismo, Malinche es bautizada con el nombre de Marina quedando al servicio de Cortés como interprete, conciliadora y consejera hasta 1524.
  
   En ese año, llega de España la esposa del conquistador razón, por la cual éste promueve el matrimonio de Marina con el capitán Español Juan Jaramillo. La nueva pareja recibe las encomiendas de Xilotepec, Oluta y Tetiquipape y dos solares en San Ángel y Chapultepec.
  
  
  
   De este hecho, pensamos que nace la leyenda pues es evidente que el Capitán Juan Jaramillo y su esposa Marina (Malinche), llegan en 1524 a la región de San Juan del Río.
   Según lo establece en sus escritos el propio fundador de esta ciudad, Don Nicolás de San Luis Montañés. También se establece que Don Juan Jaramillo –por indicaciones del señor Gobernador Hernán Cortes-- erigió una finca para Doña Marina (Malinche) cerca de un poblado de San Juan del Río, propiedad que con el tiempo se fue conociendo como El Mayorazgo de “La Llave”.
  
   En ese mismo año, Marina da a luz una hija de Jaramillo, bautizada como María quien, a su vez, años más tarde se casa con el Capitán Español Luis Quezada y engendraron un hijo: Pedro de Quezada. La historia demuestra que Doña Marina (Malinche) sólo vivó unos meses en “La Llave”; las versiones sobre el lugar y el año de muerte son inciertos y contradictorios; ya que fluctúan entre 1525 y 1550.
  
  
  
   Sin embargo, se narra que para 1531 el viudo Juan Jaramillo contrae segundas nupcias con una española de alto linaje llamada Doña Beatriz de Andrade Cervantes; de esta manera logran amplias mercedes para lo que posteriormente sería el Gran Mayorazgo de La Llave formalizado como tal en 1585.
  
   Muerto Don Juan Jaramillo, Doña Beatriz contrae segundas nupcias con Don Francisco de Velasco, momento en la cual los Quezada exigen la mitad de la propiedades de Doña Beatriz quien accede y entrega vastas extensiones del mayorazgo que comprendía la zona de La Llave, La Lira, La Estancia y Galindo. Al conseguir esta valiosa herencia, Don Pedro de Quezada –nieto de la “Malinche”- toma a su cargo estas tierras siendo así el Primer tenedor de la Hacienda Galindo en el año de 1582.
  
   Dos años más tarde en 1584, ya con el nombre de Galindo, aparece registrado como propietario de estas tierras en la Jurisdicción de San Juan del Río el Señor Don Alfonso Pérez de Bocanegra a quien se le concede el aprovechamiento del agua del Rio Galindo como energía para el funcionamiento de un Molino.
  
   Casi un siglo después en 1645, tal y como se acredita en el Archivo Histórico de Querétaro, aparece mencionando entre las personas que contaban con propiedades urbanas y rurales en la jurisdicción de San Juan del Rio, el Capitán Juan Frías Valenzuela como propietario de Galindo, Hacienda entonces considerada como tierra de labor y ganado mayor. De esta época data la construcción de la hermosa Capilla de la Hacienda Galindo, único testimonio arquitectónico conservado en su forma original.
  
   Para 1862 la Hacienda de Galindo esta Seccionada: pertenece en una sección, a Don Julián Velázquez y en otra a Doña Manuela y Cayetano Chávez. Dos años más tarde en 1864 se acredita la propiedad de la Hacienda a Don Pedro Berruecos –uno de los hombres más ricos de la Región-- quien lo compra para sus hijas.
  
   Según nos relata el actual cronista y distinguido historiador Don José Guadalupe Velázquez Quintanar, hacia fines del siglo XIX la Hacienda de Galindo pasa a ser propiedad de Don Ramón Ibarrola y Berruecos, elegante caballero perteneciente a una familia importante que administraba la hacienda desde sus oficinas ubicadas en San Juan del Río. Para entonces – era costumbre-- las tierras se rentaban a los campesinos o bien se las entregaban para producción a medias; así mismo, se sabe que, en esa época, la Hacienda Galindo ya era importante en la crianza de ganado Mayor y Menor.
  
   Ya para 1894 el principal propietario de Galindo era Don Francisco Rincón Gallardo, caballero respetadísimo, miembro de una familia de Hacendados más importantes de la Historia de nuestro País. Para entonces la Municipalidad de San Juan del Río estaba conformada por 15 Haciendas y 41 Ranchos de gran productividad; destacando la Hacienda Galindo con 36,107 Hectáreas en la que incluían La Lira y El Sauz. Por su parte, La Llave ya solo contaba con 12,760 Hectáreas.
  
   En el Archivo Histórico del Gobierno del Estado de Querétaro queda establecido que entre 1900 y 1910 los dueños de Galindo son el Sr. Don Francisco Rincón Gallardo, Carlos Loyola, María de Jesús Heaghambeck, Arnulfo Larrauro y Helguera; todos ellos, posiblemente propietarios por secciones.
  
   Años más tarde, los hijos de Don Francisco – Carlos y José Rincón Gallardo- se hicieron cargo de la Hacienda siendo ellos quienes importaron sementales para la reproducción de toros de lidia; trajeron hermosos ejemplares de las afamadas Ganaderías Españolas: Márquez de Saltillo, Palardé, Pérez, Tabernero y Miuras. De esta manera la Hacienda Galindo se convirtió en uno de los principales proveedores de Toros de Lidia más importantes, para las plazas del país.
  
   Hacia 1923 los hermanos Rincón Gallardo – en circunstancias históricas bien conocidas- se ven obligados a ceder vastas extensiones como consecuencia del reparto de tierras. Así mermada, la propiedad es cedida al Lic. Daniel Quiroz quien a su vez, la vende al Ing. Carlos Arellano Valle.
  
   Tiempo después en 1939, los propietarios del casco de la Hacienda Galindo y de lo poco que quedó de aquella inmensa propiedad, son los Hermanos Rule Cárdenas. Ellos hacen uso dela Hacienda con espíritu muy distinto al de la acostumbrada historia. La convierten en un Museo Particular dotándola de hermosas Obras de Arte: Pinturas – Cristóbal de Talavera por ejemplo-, esculturas, gobelinos, y finos muebles que decoran pasillos y patios. Son ellos también, quienes dan albergue a un grupo de religiosos.
  
   Dos décadas después, Francisco Rule, en Octubre de 1959 vende la propiedad al Sr. Ramón Jiménez Arias. Días después Jiménez Arias vende el casco de Galindo a Ma. Teresa Martínez esposa del Lic. Felipe Ordaz Chico; ambos atienden la finca –que ya solo cuenta con 49 hectáreas- durante varios años. Sin embargo, es hasta 1964 cuando queda escriturado el casco de la Hacienda a favor de la pareja Ordaz Chico. Ellos a través de una Fiduciaria y una Institución Bancaria – a partir del año 1965- realizan trámites legales para liquidar responsabilidades económicas adquiridas utilizando el valor del bien inmueble.
  
   En 1967 continua la época de litigios y sucesiones conflictivas. Galindo está viviendo el ocaso de su historia como Hacienda. El abandono es notable y su decadencia es franca. Entonces, en 1970 se realiza un traslado de dominio a manos del Banco Industrial del Estado de México, S.A.
  
   1971 es el año en que Hoteles la Mansión realiza trámites para la compra de este bien rustico. Sin embargo, solo es hasta el 29 de Diciembre de 1975 que el casco dela Ex – Hacienda Galindo – ahora 17 Hectáreas- se escritura a favor de dicha empresa hotelera. El representante de esta empresa, Sr. Pedro Ricci Palomar – notable empresario de origen Italiano- recupera los escombros del Viejo casco de Hacienda y emprende la difícil tarea de reconstruirlo y ampliarlo para convertirlo en un lujoso hotel. Se estrena el 17 de Septiembre de 1977, contando en sus decorados con la artística participación del gran pintor John Beadle; decorado por Merle Wachter en 1992, también fue notable el trabajo de artesanos cantereros de Escolásticas de Pedro Escobedo y San Juan del Rio, que labraron mágicamente diversos rincones del hotel. La inauguración fuè matizada, con la presencia del entonces Presidente de la Republica Lic. José López Portillo develando una placa en la entrada al casco.
  
   (1524- 1977- 2014)
   Así con más de 37 años como un centro turístico la Ex Hacienda de Galindo ha pertenecido a distintas empresas hoteleras, las cuales le dieron mayor auge, y desde 1997 la empresa hotelera Fiesta Americana toma el manejo de este centro turístico que inicia un cuidadoso reacondicionamiento de sus instalaciones y en reconocimiento a la belleza arquitectónica e histórica del lugar, convirtiéndolo en una primorosa joya de colección dentro de su cadena hotelera que destaca por su gran prestigio. Hoy la Hacienda Galindo es, simultáneamente, patrimonio cultural y hotel de majestuoso tributo de Fiesta Americana a tantos siglos de historia.