Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    15 de Mayo de 2021
11 de Abril de 2021
EL TEQUILA SE HIZO PARA TOMARSE SOLO

   Haz la cata de ese destilado como todo un conocedor, de la mano de un experto
  
   Pénjamo, Gto.- “El tequila se hizo para tomarse solo, pero no a solas. Venimos de una tradición que nos enseñó que había que usar limón y sal para beberlo o mezclarlo. Cuando usamos limón y sal bloqueamos las glándulas de la lengua lo que impide apreciarlo”, comenta Nohemí Murillo, e-commerce manager de Tequila Corralejo.
  
   Guanajuato, junto con Tamaulipas, Jalisco, Nayarit y Michoacán forman la Denominación de Origen del Tequila. Este destilado proveniente del agave tequilana weber. Y de acuerdo a los expertos debe tomarse solo para apreciar sus características organolépticas.
  
   “Si van a un restaurante y lo mezclan con refresco no van a saber si están tomando un tequila auténtico o una bebida adulterada. Nosotros creemos que al tequila hay que tenerle respeto y orgullo: respeto, porque solo hay una región que tiene DO que protege su elaboración y distribución. Además para tener una planta de agave deben pasar de ocho a 10 años.
  
   “Y orgullo, porque junto con el mariachi son nuestra marca país, es lo que nos representa como mexicanos en el mundo, es parte de nuestra cultura”, agrega Nohemí, quien se ha especializado en esta bebida.
  
   Catar un tequila como todo un conocedor
  
   Al igual que los vinos, los tequilas se evalúan a través de una apreciación organoléptica que comprende parte visual, olfativa y degustativa. Primero, servir en una copa de boca amplia, tipo coñaquera, para apreciar mejor el destilado. El color será el primer indicador de qué tipo de tequila se trata y cuántos meses han pasado en barrica.
  
   “El tequila joven es transparente; mientras que los tequilas reposados van de ligeros amarillos a tonos dorados; los añejos de doradas a ámbar. En los bordes de la copa queda un aro aceitoso del que se desprenden lágrimas; cuando caen instantáneamente se le denominan ‘de cuerpo ligero’; ‘cuerpo medio’ cuando tardan un poco más en caer y ‘gran cuerpo’ cuando tardan en desprenderse y al caer lo hacen despacio”, señala Murillo.
  
   La experta comenta que el cuerpo de un tequila está influido por dos factores: el porcentaje de alcohol y el tiempo de maduración. Mientras más tenga de uno o de otro se percibirá más o menos denso. “Los tequilas blancos son de cuerpo ligero, los añejos y extra añejo siempre van a ser de gran cuerpo”, explica.
  
   Basados en la Rueda de aromas del tequila, elaborado por Ana María Romero Mena, para percibir los aromas es necesario dividir imaginariamente la boca de la copa en tres secciones: inferior, medio y superior: en la parte inferior los aromas vienen de la materia prima, el agave; en la parte media los aromas cítricos, frutales y orales productos de la fermentación y destilación. Mientras que en la parte superior se percibirán notas más suaves, de roble, vainilla y chocolate. “Las barricas que se utilizan para el tequila son 80% roble americano y 20% roble francés; el roble americano mantiene la nota de roble; pero el roble francés no, este tiene un activo que da otras notas como vainilla, cacao tostado, cacao, café y chocolate”.
  
   En boca, Nohemí recomienda tomar un sorbo, respirar por la boca y sacar el aire por la nariz, esto nos ayuda a reforzar los aromas que anteriormente se habían identificado y así determinar el buqué de la bebida, que es la sensación entre la nariz y la garganta. Si quieres maridarlo, lo recomendable es servir tequila blanco con ensaladas y mariscos; mientras que el reposado va bien con cortes de carne, ensaladas y quesos; mientras que los añejos armonizan con mole, postres, algunos cortes, pero sobre todo con quesos artesanales y chocolate.