Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    13 de Junio de 2021
06 de Junio de 2021
ENTREVISTA AL NUEVO OBISPO AUXILIAR FRANCISCO GALLEGOS CERVANTES
Alfonso Sahagún
+ Pasa de pro vicario general a vicario general del señor obispo don Javier Navarro Rodríguez, titular de la Diócesis de Zamora
  
   + Dará forma definitiva a la Comisión Diocesana de Protección a los menores
  
   + Continuará con una amplia Labor Educativa diocesana. Estará a la escucha especial de clérigos y fieles
  
   La entrevista fue en las oficinas del Obispado, el pasado lunes 31 de mayo, pasado el mediodía. Me presenté sin previa cita. Le pedí a la atenta y servicial secretaria Mary le preguntara si estaba el nuevo señor obispo y en tal caso le preguntara si me podía recibir, y contestó que sí, que con mucho gusto.
  
   Estaba solo en un despacho ya propio, en el extremo de la segunda sección de dichas oficinas. Al entrar se puso de pie frente a un amplio escritorio en el que trabajaba, y después de mi saludo se encaminó hacia adelante, me ofreció una silla para sentarme y él tomó otra a corta distancia.
  
   Vestido sin ningún signo episcopal, con un simple alzacuello de pechera gris y camisa de manga larga del mismo color.
  
   De buena estatura, 46 años, de tez un poco morena, de carácter sumamente bondadoso, tranquilo.
  
   Como dos días antes había estado con él en una cena con el señor obispo don Javier, en su casa de éste, ya no le expresé mis sentidas felicitaciones por tan grande dignidad a la que ha sido llamado por el papa Francisco.
  
   Le dije que iba de parte del Semanario Guía que, como sabía, había sido editado impreso durante muchos años pero ahora había pasado a sólo internet, con su dominio propio. Que el pasado mes de abril habíamos tenido 108 mil 510 visitas, o sea, 3,617 diarias. A continuación mis preguntas y sus respectivas respuestas.
   -- ¿Tu lugar de origen, tu familia?
   -- Jiquilpan, soy el octavo de una familia de 9, 4 hermanos y 4 hermanas.
  
   -- ¿Estudios especiales?
   -- Filosofía y Teología en el Seminario Diocesano de Zamora. Estudié Teología Dogmática en la Universidad Pontificia de México. Enseguida tuve estudios en Roma en la Universidad Pontificia Gregoriana donde terminé la Licenciatura en Historia Eclesiástica.
  
   -- ¿Te gusta el deporte? Alguna afición especial.
   -- Me gusta el deporte, aunque nunca destaqué en alguno. Practiqué el futbol en el Seminario como parte de una formación integral.
  
   --¿Qué cargos has desempeñado hasta ahora desde tu ordenación de presbítero?
   -- En Zamora tuve el cargo de Pro Vicario General durante un poco más de dos años. Cuando llegué de Roma estuve de vicario en la Parroquia del Señor de la Salud por unos meses, al mismo tiempo daba clases en el Seminario, ya que en el mismo Seminario se requería que alguien se integrara como Director Espiritual.
  
   -- ¿La práctica de pro vicario general era puramente burocrática o tenías actividades más específicamente pastorales?
   -- Tenía funciones en la oficina, pero también tenía labores de servicio, hacer suplencias, recibir personas, el Sr. Obispo Don Javier me encomendó particularmente el tema de las Escuelas y los Colegios Católicos en la Diócesis. El padre Arnulfo es el encargado diocesano de la pastoral educativa; pero hay algunos asuntos que escapan estrictamente hablando del campo de la pastoral educativa, que implicaban la intervención del obispado: dificultades, conflictos, cuestiones legales, inconformidades, peticiones que provienen de los colegios que son directamente administrados por las parroquias o indirectamente acompañados por las parroquias pero que tienen que ver algo con la evangelización. Este es uno de los servicios que yo he venido desempeñando. Esto me llevaba a que me encontrara con patronatos de padres de familia, profesores, retiros con profesores, ejercicios espirituales. Esa labor la he desempeñado lo mejor que he podido durante estos años. También el servicio burocrático de documentos, servicios de trámites, etc.
  
   -- Ya que vas a tener más libertad por ser obispo auxiliar ¿tienes algún plan o proyecto especial de actividades?
   -- Hasta este momento no, es muy pronto, acabamos de conocer esta noticia hace poco, lo que sí es que estoy totalmente dispuesto a colaborar con Don Javier, nuestro Obispo Diocesano, en lo que la iglesia diocesana necesite y requiera. Entiendo que voy a seguir con lo que ya venía haciendo la función de las escuelas, también me habían delegado para que estuviera al frente de la Comisión Diocesana de Protección a los menores. Entonces estamos trabajando también en eso, estamos configurando la comisión. Estamos aprendiendo a descubrir nuestra naturaleza, nuestro quehacer; y de aquí tendrán que surgir algunos proyectos porque queremos poco a poco, pero con pasos chiquitos pero firmes, comenzar a hacer propuestas en este campo, queremos ir promoviendo espacios seguros para nuestros niños y adolescentes en sus escuelas, en sus parroquias, en los movimientos de iglesia, en donde queremos de veras que los niños y niñas se sientan bien, que se sientan seguros. Eso implica también una labor de información y de formación también para los presbíteros.
  
   -- Alguna actividad especial con los presbíteros o con problemas especiales que puedan tener, guardas ¿algún proyecto o plan en relación con ello?
   -- Entiendo que esto siempre se ha tratado de acompañar, de caminar con el presbiterio del que yo mismo he formado parte, con orgullo lo digo, todos los presbiterios tienen sus dificultades, este no es la excepción, yo formo parte de este presbiterio lo digo con mucho y orgullo, me congratulo y con mucho respeto sí estoy dispuesto a acompañar, a caminar, a escuchar, a acercarme lo más que sea posible, a lo mejor como los mismos padres lo vayan permitiendo.
  
   En estos dos años el señor Obispo me delegaba la confianza de algunas Confirmaciones, algunas Fiestas Patronales que los padres me hacían el favor de invitarme, que es una experiencia única porque es la oportunidad de acercarme al padre y a la comunidad, claro que son momentos de mucha alegría y de mucho gozo y también eso es muy bonito.
  
   Entiendo que también hay situaciones que son dolorosas y también habrá que acercarse y también estoy dispuesto a hacer ese servicio de escucha, a mis hermanos sacerdotes también les puedo servir de vínculo con el señor obispo y con las personas de la iglesia. Con los padres y con lo que viven los padres en las parroquias, a veces son motivo de alegría en las comunidades cuando logran armonía y comunicación, pero a veces falla esta comunicación y también me ha tocado estar presente y escuchar y ser el vínculo y el lazo para armonizar las cosas a veces entre el sacerdote y la comunidad.
  
   --En el aspecto social y de servicio, digamos humano, no solamente de la palabra sino de alguna institución de servicio social, de caridad o de desarrollo social, ¿ tienes pensado algo?
   --Es necesario que lo pensemos. Si tenemos deuda en ese campo.
  
   --Siempre ha habido una proyección en ese sentido de parte de la iglesia, Cristo predicaba y curaba, predicaba y daba de comer cuando era necesario como signo, y así ha procedido siempre la iglesia en ese sentido de promoción humana.
   --Sí, hasta ahora como pro vicario, porque digamos esta nueva encomienda que ahora voy a comenzar, yo creo que tengo que ligarme a lo que ya está, a los sucesos que ya la iglesia diocesana hace a través de la comisión de la pastoral social. Hay esfuerzos, por ejemplo, me tocó conocer y estar al pendiente, de los esfuerzos que están haciendo por instalar en las parroquias centros de escucha, que lograron acompañar a las personas que son víctimas de la violencia y que se prolongó su acción ahora con el año que llevamos de pandemia, para poder escuchar a las personas, están encerrados y asustados, pero es necesario también hacer el servicio de la escucha.
  
   Hay un esfuerzo muy bonito con el padre Nacho Gil, están abriéndose los centros de escucha en donde las parroquias lo van permitiendo.
  
   Hay un par de experiencias piloto también en la línea de la reconstrucción del tejido social, la vicaría de Tangancícuaro está haciendo experiencia, también la de Tancítaro. Es un esfuerzo apoyado por un equipo de voluntarios y un padre jesuita, en comunicación y colaboración con los párrocos donde tienen estas experiencias. A mí no me ha tocado como pro vicario ser quien dirija o coordine estas actividades, por eso yo creo, que en esta nueva encomienda, mi primer labor sería acercarme a los esfuerzos que ya está realizando la diócesis en este campo e involucrarme y ver cómo puedo colaborar. El campo de las necesidades del pueblo de la diócesis es basto.
  
   --No entendí del todo bien lo de tu trabajo en las escuelas. ¿Me lo pudieras ampliar?
   -- En muchas parroquias los curatos se convirtieron en colegios o en casas en donde las religiosas vivían para ofrecer el servicio de la educación católica, en colegios parroquiales. Con el paso del tiempo algunos de esos colegios se convirtieron en colegios atendidos por congregaciones religiosas que nacieron aquí o que venían de fuera, pero algunos otros sí permanecieron siendo estrictamente colegios parroquiales. Con el paso del tiempo también se generaron en algunos casos inercias que tuvieron que adaptarse a los cambios legales, fiscales; no se acomodaron a las exigencias del tiempo y entonces, en los últimos años, han surgido conflictos legales, fiscales, laborales, etc. Entonces estamos tratando de darle forma legal de recuperar y sanear los proyectos que son estrictamente parroquiales, acompañar porque hay que legalizar a veces los lugares donde están los colegios de las hermanas religiosas, son edificios que están asignados a veces en de uso para la diócesis de Zamora AR y en otros casos son de propiedad de la misma Diócesis de Zamora AR pero no estaban los documentos formalizados, porque antes no era tan complicado las exigencias ni con la Secretaria de Educación de con el gobierno del estado, pero eso ya cambió y entonces en algunos casos no se dieron los pasos correspondientes y van surgiendo y yo me voy enterando porque llegan requerimientos, la necesidad de resolver y en algunos casos de acompañar.
  
   --¿Te sorprendió el nombramiento a obispo auxiliar o ya de alguna forma lo sospechabas?
   -- Sí me sorprendió, me sorprendió porque en el sentido de que aunque la Diócesis de Zamora necesitaba un obispo auxiliar, yo esperaba, porque en nuestro presbiterio hay personas muy cualificadas y más sólidas por la experiencia que tienen, sí hubo sorpresa, no fue algo evidente y sí, sí fue sorpresivo cuando me llamaron y me dijeron.
  
  
  
   --¿Quieres enviar un saludo a los fieles de nuestra Diócesis por nuestro medio, el Semanario Guía, en su página web?
   Por favor, le agradezco la oportunidad de enviar un saludo a las familias de nuestra Diócesis, pero para empezar mi propósito es servir, no tengo otra pretensión, el Señor me ha regalado esto, era un anhelo profundo desde que era un jovencito, desde que antes de entrar en el seminario y que ha ido tomando forma con el paso de los años, quiero recorrer mi vida sirviendo para algo que dé vida, pero no entendía que significaba eso. Ha ido tomando rostro conforme va uno avanzando, quiero agradecer la oración del pueblo de Dios y de la Iglesia y de las familias. Invito a los jóvenes que se atrevan a incluir entre las posibilidades que el mundo les ofrece una vida de servicios dedicada a la evangelización al anuncio del evangelio, Dios es una presencia buena y nos hace bien su presencia.
  
   --Me despido no sin antes agradecerle su gentileza en atenderme con toda calma, y besé su mano.