Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    24 de Julio de 2019
12 de Mayo de 2019
SOLICITUDES PARA INSTALAR DEPÓSITOS DE GASOLINA
Jesús Álvarez Del Toro de la primeras bombas de gasolina de la ciudad, la instalada a un lado del hotel méxico

   Hoy en día que la angustia “por llegar a tiempo” a nuestro destino se ha convertido en la constante, incluso en una ciudad pequeña como la nuestra; nos parece interesante remontarnos nueve décadas atrás, cuando “modos de vida”, oficios e intereses se verán amenazados por los avances de un sistema económico que no se detendrá ante ningún obstáculo.
  
   Los zamoranos que detentaban el poder económico y político en la década de los 20 del siglo pasado tendrán que adaptarse a las condiciones de un modelo de desarrollo que abría las puertas hacia los estados vecinos primero, y años después hacia el extranjero. En tanto que los jornaleros agrícolas tendrán que aprender oficios novedosos que, el mismo desarrollo imponía.
  
   Oficios como la arriería, conductores de coches jalados por tracción animal, aguadores e incluso ciertos jornaleros agrícolas, irán desapareciendo paulatinamente para dar paso a ebanistas, impresores, herreros y otros oficios que modelarán un nuevo abanico de posibilidades de acceder a un mejor nivel de vida.
  
   En una localidad que ya ostentaba el título de ciudad desde hacía un siglo, pero que de longitud contaba con una seis cuadras y de latitud con ocho cuadras y una población de poco más o menos de quince mil habitantes; los zamoranos poderosos iniciaron a la compra de carros para su traslado personal y familiar, en tanto que otros vieron un filón de negocio hasta entonces no explotado para el traslado de la gran mayoría de zamoranos que no contaban con recursos económicos para la compra de un automóvil.
  
   Las unidades motrices requerían de insumos y refacciones para su conservación por lo que, otros zamoranos emprendieron a establecer depósitos de gasolina, refaccionarias y pequeños talleres de mantenimiento y conservación.
  
   En el año de 1924 las familias García del Río y García de Alba, solicitan a las autoridades municipales de aquel tiempo el permiso para instalar depósitos de gasolina, tal y como lo vemos a continuación: “A 4 de noviembre de 1924.
  
   C. Presidente Municipal. Presente.
  
   J. y R. García del Río. Ante usted con el debido respeto, pedimos se nos
   conceda permiso para instalar una pequeña caseta que mide tres metros de largo por dos y medio de ancho y dos y medio de alto, esta caseta se hará de tiras de madera en forma exabada a fin de que presente buen aspecto, el sitio donde deseamos instalar dicha caseta es en el frente de la casa o tienda del Sr. Antonio Pierres, plaza principal, viendo dicha caseta al norte e instalándose cerca de la banqueta, sin interrumpir el tráfico de coches ni de peatones. El objeto de dicho local es para poner un depósito o más bien dicho expendio de gasolina y aceite para ministrar a los automóviles, igualmente instalar dentro de dicho local un pequeño compresor para ministrar aire a los mismos.
  
   Pues con motivo de la orden del cierre de los comercios me veo precisado a hacer dicha solicitud, la que espero sea aprobada por usted y el Ayuntamiento.
  
   Reitero a usted las seguridades de mis consideraciones y particular aprecio.
  
   J. R. García del Río (rúbrica)
  
   En la parte inferior de dicho documento se lee la siguiente aclaración: “Que presente un diseño para su aprobación y se le señale para que instale el ángulo que forma el Palacio Municipal con la banqueta” (AMZ. Fondo: Gobernación. Expediente 40. Caja 126)
  
   Curiosamente el mismo día, los hermanos García de Alba solicitan un permiso similar y a sólo una cuadra de distancia:
   “Ciudadanos capitulares. Presentes.
  
   J. Guadalupe García de Alva, en representación de la sociedad “García Alva Hermanos”, con domicilio en la casa número 35 de Amado Nervo de esta ciudad, ante ustedes respetuosamente comparece y expone:
  
   Que deseando establecer una bomba subterránea distribuidora de gasolina en las afueras de mi establecimiento comercial y situado en la esquina que cruzan las calles de Francisco I Madero y Amado Nervo de este propio lugar, y a efecto de dar cumplimiento a lo preceptuado en este caso por las disposiciones relativas, vengo ante ustedes a fin de solicitar para efectuar o llevar a la práctica en dicha instalación, se me conceda el permiso correspondiente; en la inteligencia de que la obra quedará hecha a la perfección de manera que no ofrezca ningún peligro.
  
   Protesto lo necesario.
  
   Zamora, noviembre 4 de 1924.
  
   J.G.G Alba (rúbrica)
  
   Al reverso del documento se lee: “acordado de conformidad para cuota que se le asignará” (Ídem)
  
   Así fue el arranque de las primeras gasolineras de nuestra ciudad y que pocos años después se instalarían en los accesos de la ciudad; fundamentalmente al oriente, al sur y al norte del Zamora de hasta los recientes años en que ha existido un crecimiento exponencial de los depósitos de gasolina.