Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    30 de Julio de 2021
18 de Julio de 2021
ZOHAR: LA HEROÍNA ANÓNIMA DE LOS PREESCOLARES EN PANDEMIA

   La actriz de teatro cuenta los retos de realizar el programa Aprende en casa para los más pequeños, quienes tenían que percibir lo emocionante que es el mundo del conocimiento
  
   Los pequeños no sabían a bien qué pasaba en casa. La escuela estaba cerrada de momento, los amigos debían mantenerse a distancia y los papis usaban nuevas palabras, como pandemia o coronavirus. Algunos incluso estaban por comenzar su educación. Incluso hoy no saben qué es un salón de clases presencial, pero sí lo que significa el aprendizaje, lo divertido y emocionante que es el mundo del conocimiento.
  
   Hubo heroínas y héroes anónimos que hicieron lo posible para que las niñas y niños entendieran esto desde sus casas durante todo este año pandémico. Como Zohar, quien cada mañana en punto de las 08:00 horas, daba la bienvenida a los preescolares en el programa de televisión Aprende en casa, donde a través de sus preguntas y juegos, ayudó durante año y medio a millones para que siguieran educación y a sobrellevar el aislamiento.
  
   “La directora de Once Niñas y Niños, Claudia Walls nos decía: ‘están marcando vidas, este es un momento histórico y el primer contacto escolar de muchas generaciones’; entonces para mí era eso, marcar el rumbo, porque a partir de lo que los niños vieran podían decir, ‘qué horror’, ‘qué flojera la escuela’, o sentirse motivados e inspirados para el siguiente paso. Mi idea era: ‘este proyecto va a trascender y marcar la vida de esos pequeños que al rato serán adultos’", dice Zohar Salgado, actriz y conductora, quien estuvo al frente del bloque de preescolar del programa.
  
   Zohar forma parte de la compañía Astillero Teatro, es egresada de la carrera de Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y se ha enfocado en realizar proyectos para el público infantil, como las obras Nadie quiere ser mi amigo o Ayolotl, corazón de agua, además de haber impartido clases de teatro y español a nivel secundaria y preparatoria.
  
   Explica que su ingreso al programa Aprende en casa fue de manera muy exprés, una amiga le dijo que había un casting donde buscaban a alguien que tuviera experiencia en la decencia, como conductor y que tuviera herramientas como actor, mucho mejor si es dirigido al público infantil, entonces se dio cuenta que cumplía con el perfil, mandó su currículum, a las pocas horas le hablaron para hacer el casting, lo hizo, al otro día le avisaron que había quedado y en menos de 24 horas ya estaba grabando.
  
   “Estábamos ante una situación desconcertante e incierta, yo nunca había hecho televisión educativa, evidentemente no es lo mismo estar frente a un grupo de manera presencial, que dar una clase a través de la pantalla, tampoco es lo mismo hacer teatro donde tienes a tu público presente, que hacer contacto a través de la pantalla; entonces era una situación nueva, al menos para mí”.
  
   Debido a la premura para realizar la primera temporada de este proyecto, prácticamente todo se fue ajustando sobre la marcha, viendo qué funcionaba y qué no. Entre esto, su papel como conductora, que se fue transformando de dar sólo pie a las cápsulas a formar una sinergia con las profesoras con las que compartió cuadro, haciendo más dinámicas las clases, transformando su persona en un personaje muy allegado a los alumnos y combinando su curiosidad y sorpresa ante el mundo.
  
   “Cuando yo vi la presencia de las maestras y que ellas eran ahora sí de manera formal la figura pedagógica, yo intuí que me tenía que ajustar porque ahora en la interacción que teníamos ellas y yo, yo era la que representaba el niño o la niña en el salón de clases, entonces fue algo muy bonito que yo tuve que empezar a mediar porque evidentemente no soy una niña, pero sí tenía que integrar la energía de los niños para que a través de las maestras yo pudiera empatizar con esos pequeños que estaban en su casa viendo las pantallas".
  
   De esta forma, no sólo Zohar se puso al nivel de los alumnos de preescolar, también infundió confianza en las cinco profesoras con las que le tocó trabajar, porque al dirigirse a ella como si fuera una de sus alumnas, les ayudó a brincar esa barrera de no ser expertas en conducción.
  
   “Fue una cosa didáctica, fue un ir y venir, hablando ahora con ellas y después de haber formado no sólo una relación laboral sino de amistad; lo que sucedió fue que se formó una mancuerna muy bonita, creo que eso fue parte del éxito del programa, al menos en preescolar, porque hubo química, hubo empatía, hubo magia, nos supimos sincronizar y llevarnos como grandes amigas, eso hacía que todo fuera más fácil, para mí lo fundamental fue, 'vamos a permitirnos jugar y divertirnos, quería que lo que pasara del otro lado, más allá del conocimiento adquirido, fuera como un descanso, que dijeran: 'sí quiero prender la televisión, sí me quiero levantar temprano para ver mis clases".
  
   Una luz en la pandemia
   Para Zohar, formar parte del proyecto Aprende en casa, fue una tabla de salvación cuando la pandemia por Covid-19 estalló en todo México y los teatros tuvieron que cerrar como medida sanitaria por parte de las autoridades.
  
   “Fue una bendición y lo sigue siendo, fue encontrar un bálsamo, evidentemente como parte de la comunidad artística me siento privilegiada y agradecida, porque entiendo que muchos de mis compañeras y compañeros no tuvieron la oportunidad de laborar en esta temporada, yo no paré desde que inició la pandemia, fue trabajar y trabajar, entonces no puedo estar más que agradecida con la oportunidad que me dieron las autoridades de la SEP y Canal Once. Fue un apapacho de la vida, como diciendo, calma, estás bien”.
  
   Sobre la posibilidad de una nueva temporada de este proyecto, Zohar señaló que no habrá nuevos capítulos, porque ahora los cursos están completos y si es necesario iniciar el siguiente ciclo escolar a distancia, el material está listo y terminado.
  
   “Creo que es bueno tener en claro que la vida son ciclos, y que esta no es la excepción, por lo tanto iba a tener un inicio y un fin, y es un poco lo que estoy tratando de transmitir en esas despedidas, porque me han buscado muchos papás y mamás para decirme que los niños están tristes y no se quieren despedir, es hacerles entender que la vida incluye ciclos, duelos, pérdidas, este tiempo nos ha enseñado que es un momento se pérdidas y que hay que aprender a asimilar esto no como algo negativo sino como una transformación. Yo estoy tratando de vivir mi duelo del proyecto de esa manera, porque sé viene algo diferente”.
  
   De vuelta al teatro
   Entre sus planes, se encuentra aprovechar la penetración que tuvo su participación en Aprende en casa para realizar un proyecto para visitar a preescolares, cuando la pandemia así lo permita, además de retomar las presentaciones de Astillero Teatro dentro del programa Teatro escolar, tal y como sucedió el pasado 19 de junio en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario con la obra Nadie quiere ser mi amigo.
  
   “Para nosotros regresar al teatro es un milagro extraordinario, y cuando salimos a la sala y vimos 300 personas ahí sentadas, veo sus caritas, su inquietud en la silla...cuando yo le doy vida a un objeto, ellos están en la convención, en el asombro y el entendimiento de que eso es un personaje y les está contando una historia, yo me nutro de esa mirada, no sólo para mi trabajo artístico, también para la vida y más ahora debimos aprender esa lección, todo está sucediendo por primera y tal vez última vez, porque no lo sabemos; también debemos aprenderles otra cosa: la honestidad por delante”.
  
   Frase
   “Los niños tienen la capacidad de asombro, a mí me gusta ver el mundo con la mirada de niño, y creo que eso conforme avanza la vida lo vamos perdiendo, ya no nos asombra el milagro de la vida cotidiana y en los niños y niñas yo encuentro eso, la capacidad de ver el mundo como si fuera la primera vez, pero sobre todo, cómo se descubren a sí mismos".
   Zohar, actriz