Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    24 de Septiembre de 2021
12 de Septiembre de 2021
MIGRANTES HUYEN DE LA MISERIA Y ENCUENTRAN RACISMO EN MÉXICO

   Especialistas y activistas acusan xenofobia en política migratoria de la 4T que estableció una ciudad cárcel en Tapachula; México, convertido en el muro de EU, dicen
  
   La migración de haitianos a México tiene una larga historia que está ligada a la inestabilidad social, política y económica de la isla, que tuvo sus primeros flujos en los años 60 y 70, durante los regímenes autoritarios de Papa Doc y Baby Doc Duvalier, cuando llegaron cientos a territorio mexicano que venían huyendo de la persecución política, pero también con fines académicos.
  
   Especialistas en migración exponen que el terremoto de 2010 y la crisis política y económica en Brasil detonaron el éxodo haitiano hacia México. Entre ellos, un porcentaje llegó a Estados Unidos, mientras que otro prefirió residir en ciudades como Tijuana; sin embargo, coinciden en que con el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador y ante los nuevos flujos de migrantes, los caribeños enfrentan una política migratoria inhumana, xenofóbica y racista con el uso de la Guardia Nacional como la versión mexicana de la Border Patrol, con carta libre para detener, golpear y abusar de los extranjeros.
  
   “Hay mujeres embarazadas, hay niños enfermos. No nos dejan salir de Tapachula, nos tienen como si fuera una cárcel y no podemos ir a otras ciudades de México. Sólo queremos llegar a un lugar donde podamos trabajar, vivir como migrantes, pero libres. No queremos que nos agredan, no somos delincuentes, no queremos ir a Estados Unidos. Somos humanos, no delincuentes ni animales”, dijo vía telefónica Jonesse Dumas, profesor haitiano quien tiene visa humanitaria con su esposa e hija, aunque los operativos de la Guardia Nacional y Migración les impiden salir de esa ciudad.
  
   Wilmer Metelus, presidente del Comité en Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos, expuso que la situación en Chiapas, en especial en Tapachula, es muy complicada, por lo que puede derivar en más actos de violencia oficial y de la población en contra de los haitianos: “Hay en esta región alrededor de 120 mil migrantes y de ellos, unos 30 mil son haitianos. Están en una situación deplorable, sin atención humanitaria, médica o de cualquier tipo por parte de un gobierno que se dice de izquierda, humanista, pero que es a todas luces xenófobo y racista”.
  
   “La mayoría de esos 30 mil haitianos tienen sus trámites iniciados en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) desde hace año y medio, pero no hay respuesta. Otro porcentaje ya tiene documentos migratorios, visas, permisos, pero no los dejan salir de Tapachula. El gobierno de López Obrador, bajo las órdenes de Estados Unidos, ha hecho un cerco para crear la primera ciudad cárcel migratoria e ilegal en el mundo”.
  
   “Es un doble discurso y moral, porque a los afganos los reciben con alfombra roja; a los caribeños, con golpes y cárcel”, dijo.
  
   Lo más grave, señaló Wilmer Metelus, haitiano naturalizado mexicano, es que ya empezó a permear el discurso de odio, como en tiempos de [Donald] Trump, pero en Chiapas, donde algunos medios, la población e incluso en hospitales hay un claro racismo y se culpa a los haitianos de todos los males: “Hay mujeres embarazadas y niños que llegan a los hospitales y les dicen: ‘No atendemos negros’”.
  
   Las cifras del éxodo del 2010 a la fecha
   Después del terremoto de enero de 2010 en Haití, donde murieron más de 310 mil personas, inició un éxodo hacia México. En junio de ese año, el Instituto Nacional de Migración (INM) reportó que mil 11 nacionales haitianos habían ingresado al país; 511 de ellos bajo las medidas temporales para la internación y estancia en el país de extranjeros de nacionalidad haitiana, implementado por el gobierno mexicano, y 500 más por sus propios medios.
  
   El investigador de la Universidad Autónoma de Baja California, José Ascensión Moreno, expone que a mediados de 2016, Tijuana y Mexicali experimentaron una afluencia sin precedentes de migrantes originarios de Haití y África que llegaron a la frontera para solicitar asilo en el país vecino.
  
   Destacó que en ese año no existió una cifra definitiva de cuántos llegaron a México porque la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación, en sus estadísticas, sólo mencionó que entraron al país 17 mil 930 personas de Haití.
  
   De acuerdo con el informe Migrantes haitianos y centroamericanos en Tijuana, Baja California, 2016-2017, de El Colegio de la Frontera Norte, en 2016 y 2017 llegaron más de 18 mil 755 ciudadanos de Haití. Se destaca que la mayoría de migrantes haitianos venía de Brasil, tras recorrer al menos 11 países, y que fueron rechazados por el gobierno estadounidense, por lo que al menos 3 mil de ellos se quedaron a residir en suelo tijuanense.
  
   Después del terremoto del 2010, en la isla casi 100 mil haitianos emigraron a Sudamérica, principalmente a territorio brasileño, donde fueron apoyados por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Un gran porcentaje trabajó en la construcción de estadios para el Mundial del 2014.
  
   Sin embargo, transcurrido el Mundial de futbol e iniciada la crisis económica brasileña y el retiro de programas sociales, miles, a partir de 2016, empezaron a emigrar a otras naciones del continente, principalmente a México y Estados Unidos.
  
   En el contexto más reciente, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) informó que nada más durante el primer semestre de 2021 recibió 51 mil 654 nuevas solicitudes de la condición de refugiado en México.
  
   Las solicitudes se concentran en Tapachula, Chiapas, con 70%. Las principales nacionalidades de los solicitantes son hondureña, con 22 mil 826 (44.2%); haitiana, con 9 mil 327 (18%) y cubana, con 5 mil 147 (10%).
  
   Similar a las acciones del entonces sheriff de Maricopa, Arizona, Joe Arpaio, quien construyó cárceles al aire libre para los migrantes mexicanos que eran detenidos en esa entidad, en México el gobierno de la Cuarta Transformación ha creado la primera ciudad cárcel para migrantes en Tapachula, Chiapas, donde ningún haitiano, centroamericano o sudamericano puede salir de sus límites como si se tratara de un campo de concentración, coincidieron especialistas y activistas.
  
   Rubén Figueroa, vocero del Movimiento Migrante Mesoamericano, expuso que los haitianos y centroamericanos “buscan romper los barrotes de la ciudad cárcel migratoria llamada Tapachula, donde la Guardia Nacional, militares y agentes de Migración crearon un cerco, un muro fronterizo diseñado por el gobierno de la 4T que les impide salir de sus límites. Ellos son víctimas de la política migratoria y xenófoba de López Obrador”.
  
   Alejandra Macias, directora de Asylum México, dijo que México está aplicando, como nunca antes en su historia, una política migratoria muy represiva y hasta racista y violatoria de derechos humanos, usando la violencia por parte de los agentes del INM y de la Guardia Nacional en contra de la población de haitianos.
  
   “Ellos tienen mucho tiempo, más de un año en México esperando una respuesta a sus trámites migratorios. Muchos de ellos ya tienen un documento migratorio que les permite la salida del estado de Chiapas, pero han instalado un cerco militar con la Guardia Nacional, una especie de ciudad cárcel para que no salgan, lo cual es muy preocupante porque se viola el derecho al libre tránsito de las personas”.
  
   Agregó que es lamentable que el Presidente diga que con estos cercos se busca protegerlos de violaciones a sus derechos, cuando son los propios militares de la Guardia Nacional y funcionarios de Migración quienes los golpean y los patean: “Los haitianos quieren salir de Chiapas porque buscan un trabajo, en Tapachula no tienen dinero para comer, para ir al médico y la respuesta a sus demandas es la represión y el racismo oficial”, señaló.
   “Muchas personas ya tienen un documento migratorio que les permite trabajar; sin embargo, no se les deja transitar e ir a otros estados donde hay más oportunidades. Tapachula se ha convertido en una ciudad cárcel de donde no pueden salir”, insistió.
  
   Lamentó que el presidente Andrés Manuel López Obrador sancione con un mes de suspensión a dos oficiales del INM por las golpizas a migrantes y periodistas, cuando se trata de cientos los que están abusando y además hay una cadena de mando que les ordena actuar así.
  
   “A pesar de las violaciones a migrantes, la separación de familias y las agresiones, no aparece la Procuraduría de Protección a la Niñez, mucho menos la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Es claro que México contribuye a la política migratoria de Estados Unidos por medio de la violación de los derechos humanos, del derecho de asilo de haitianos y centroamericanos. Es falso ese discurso de que México es un país soberano, porque lo que estamos viendo es que nos convertimos en el muro fronterizo de Estados Unidos”.