Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    05 de Diciembre de 2021
21 de Noviembre de 2021
Una Mujer Enigmática Hasta Después De Fallecida
SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ

   Aún se desconoce si los restos encontrados en la Universidad del Claustro de Sor Juana pertenecieron a la décima musa.
  
   Hoy se celebra el natalicio de una de las más reconocidas exponentes del Siglo de Oro, Sor Juana Inés de la Cruz, nacida en San Miguel Nepantla en el Estado de México el 12 de noviembre de 1648 o 1651. Así como el preciso año de su nacimiento, muchas otras cosas se desconocen sobre esta destacable literata, entre ellas, el lugar donde descansan sus restos.
  
   En 1978, se halló una osamenta atribuida a la décima musa ubicada en el ataúd XXVI del Coro Bajo, dentro del Templo de San Jerónimo en el actual Claustro de Sor Juana ubicado en la Ciudad de México.
  
   En el ataúd se conservaba el cráneo incompleto con piezas dentarias perdidas y elementos asociados a la poeta mexicana como restos de su hábito de lujo junto con el famoso rosario de diez misterios que usaban las monjas como ella.
  
   En el mismo lugar, se descubrió una lápida de mármol con todo y basamento, que construyó Francisco de la Maza en octubre de 1964, sobre la cual se grabaron las siguientes palabras: “En este recinto que es el Coro Bajo y entierro de las monjas de San Jerónimo fue sepultada Sor Juana Inés de la Cruz, el 17 de abril de 1695″. Sin embargo, no había certeza de que se tratara efectivamente de su cadáver.
  
   En 2011, una especialista en biología celular que formaba parte del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), María de Lourdes Muñoz, inició el estudio del ADN mitocondrial de los supuestos restos de Sor Juana.
  
   La investigadora comparó su ADN con el de una hermana de la poetisa pero como los resultados no podían ser concluyentes fue menester estudiar los de la madre también, los cuales se encontraban en la iglesia de la Merced.
  
   Lamentablemente, el estudio que tardaría entre siete u ocho meses pasó al olvido por lo que se desconoce si los restos encontrados pertenecieron a la ilustre monja. Además de esto, su extensa correspondencia particular y escritos como su tratado de música El Caracol, continúan perdidos.
  
   Actualmente, los supuestos restos de la llamada Décima Musa se encuentran resguardados en el Sotocoro del Auditorio Divino Narciso del Templo de San Jerónimo, en la Universidad de Claustro de Sor Juana.