Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    05 de Diciembre de 2021
21 de Noviembre de 2021
PLOMO … ¿EN EL AGUA DE ZAMORA?
José Luis Seefoó Luján

  
   Cualquier nivel de exposición de plomo es dañina
  
   Un boletín de la Organización Mundial de la Salud (OMS), fechado el 11 de octubre pasado refiere al plomo: “… como uno de las 10 productos químicos que suscitan una mayor preocupación para la salud pública y que requieren la intervención de los Estados Miembros para proteger la salud de los trabajadores, los niños y las mujeres en edad reproductiva” (OMS, octubre 11 de 2021).
  
   Luego de esa entrada, sobre el plomo, anota: 1). Es una sustancia tóxica que se acumula en el organismo afectando a diversos sistemas y tiene efectos especialmente dañinos en los niños de corta edad; 2). Se distribuye por el organismo hasta alcanzar el cerebro, el hígado, los riñones y los huesos. Con el paso del tiempo se deposita en dientes y huesos; 3). El plomo presente en los huesos es liberado hacia la sangre durante el embarazo y se convierte en una fuente de exposición para el feto; 4). La exposición en humanos se evalúa midiendo la concentración de plomo en sangre; y, 5). No existe un nivel de exposición al plomo por debajo del cual se puede afirmar que no se sufrirán efectos perjudiciales.
  
   Un poco de plomo y coliformes en el agua
   Entre julio y noviembre de 1997, vecinos de la zona hospital San José (rumbo de Ejército Nacional) de Zamora, Michoacán, solicitaron la intervención de la Comisión Nacional del Agua (CNA) y el gobierno municipal, preocupados por la calidad del agua que llegaba a sus casas.
  
   Como parte de las gestiones, con fecha 28 de julio de 1997, el director del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR-IPN), campus Jiquilpan, Michoacán, comunicaba a los colonos que “la fracción de análisis físico químicos practicados a la muestra de agua, cumplen con la norma establecida en el Diario Oficial de la Federación publicado el 18 de enero de 1996” (CIIDIR-IPN, oficio CM/RSE/43/97, julio 28 de 1997).
  
   Los resultados, estimados en miligramos por litro (mg/l) frente a la norma (mg/l) fueron los siguientes: Cianuro, No Detectado (0.07); Cloruros 27.7 (250); Cobre, nd (2.00); Cromo total, nd (0.05); dureza total, 162.8 (300); Fierro, 0.02 (0.03); Fluoruros, nd (1.50); Manganeso, nd (0.15); Nitratos, nd (10); Nitritos, nd (0.05); Nitrógeno amoniacal, nd (0.50); pH, 7.55 (6.5 a 8.5); Plomo, nd (0.025); Sodio, 35.2 (200); Sólidos Totales Disueltos, 296 (1000); Sulfatos, 225 (400) y Zinc, 0.18 (5.00).
  
   De la misma fecha, el análisis microbiológico, practicado por el CIIDIR, reportaba bacterias mesófilas aerobias (BMA) y unidades formadoras de colonias (UFC/ml), en milímetros, así como el recuento por el número más probable de organismos coliformes (NMP OC), en estos valores: agua sin clorar, menos de 10 BMA UFC/ml y 23 NMP OC/100 ml; agua clorada, menos de 10 BMA UFC/ml y menos de 2 NMP OC/100 ml.
  
   Tales valores eran “admisibles” (dentro de la norma), excepto los 23 NMP OC ya la norma marca menos de 2 unidades formadoras de colonias de organismos coliformes (un poquito de heces fecales).
  
   ¿Qué tanto es tantito?
   El informe físico-químico entregado por el CIIDIR-IPN al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAZ) inquietó a los colonos porque las muestras de agua del pozo profundo (PP) y de la toma domiciliaria (TD) o agua de la llave, contenían un “poquito” de cromo, manganeso y plomo, como se lee a continuación:
  
  
  
   Para tranquilizar o para aumentar la incertidumbre de los colonos, el reporte laboratorial concluía: “La fracción de análisis físico químicos practicados a las muestras de agua, cumplen con la norma establecida en el Diario Oficial de la Federación publicado el 18 de enero de 1996” (fuente citada Oficio CM/RSE/5897, septiembre 12 de 1997.