Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    17 de Enero de 2022
09 de Enero de 2022
¿ES VERDAD QUE UN AUTO MÁS GRANDE PROTEGE MEJOR EN CASO DE ACCIDENTES?
¿Qué tanto varía la seguridad al momento de un impacto dependiendo del tamaño del vehículo?
  
   Es un hecho que, en la actualidad, los automóviles son más seguros que nunca. Según un estudio realizado por lIHS sobre accidentes en viales en 2019, es 50% menos probable morir en un choque en comparación a los datos arrojados en 1980.
  
   Hace cuatro décadas por cada 100 accidentes de autos se registraban 22.5 muertes pero, hoy en día, esta cifra no rebasa los 11 decesos. Esta mejora en seguridad es, en gran parte, por la evolución de los vehículos, así como el uso de infraestructuras modernas.
  
   Con la confianza de tener en la actualidad los vehículos más seguros de la historia, ¿es verdad que un auto más grande nos protege mejor en caso de accidentes? Es un hecho que no se puede comparar la disipación de energía en choques entre diferentes segmentos, pues la energía cinética depende del peso del vehículo, pero sí se puede analizar la tasa de mortalidad dependiendo la categoría del auto.
  
   Con esto en mente, cabe mencionar que incluso la tasa de mortalidad no es un indicador 100 por ciento fiable. Es común que aquellos conductores de un auto deportivo de dos plazas circulen más rápido que una persona con una camioneta familiar. La tasa de mortalidad también depende de factores como la edad, género e incluso tipos de caminos que suele frecuentar el conductor.
  
   ¿Son más seguros los autos grandes?
   Según el análisis realizado por la IIHS en mayo de 2020, las mayorías de las muertes en accidentes viales se relacionan con el uso de vehículos pequeños. Este estudio separó a los vehículos en coches, minivans, camionetas y pick-ups, con unidades al azar representando a cada segmento.
  
   Los autos de cuatro puertas, medianos o grandes, con carrocería hatchback o sedán registraron un promedio de 36 muertes por cada 16 mil millones de kilómetros recorridos. No obstante, las unidades de este mismo segmento pero con dimensiones más pequeñas registraron 78 muertes por cada 16 mil millones de kilómetros, más del doble que sus contrapartes más grandes.
  
   En el caso de las SUVs, es casi cuatro veces más probable morir en un accidente conduciendo una camioneta subcompacta que manejando una unidad mediana o grande. En casi cualquier caso (a excepción de las pick-ups y los autos de dos puertas) la tasa de mortalidad es mucho más elevada en las unidades más pequeñas.
  
   Los autos pequeños más seguros
   Según los datos de la IIHS, solamente cuatro vehículos destacaron por su nivel de seguridad a pesar de su tamaño “compacto”. Estos cuatro modelos son el Volkswagen Golf, Land Rover Evoque, Nissan Leaf y Mitsubishi Outlander.
  
   Esta conclusión se llevó a cabo analizando la tasa de mortalidad del 2014 al 2017, en donde solo se registraron nueve fallecimientos a bordo de una de estas unidades entre un millón de casos estudiados.
  
   ¿Son más seguras las camionetas que los autos?
   Una vez más, tomando en cuenta el análisis de la IIHS, el resultado indica que mientras más grande sea la carrocería, menor será la tasa de mortalidad. Por cada 16 mil millones de kilómetros, los autos registran 36 muertes, mientras que las camionetas apenas llegan a los 18 decesos.
  
   El segmento con mayor índice de muertes es el de los subcompactos mini de cuatro puertas, con 78 muertes por cada 16 mil millones de kilómetros. Por su parte, el segmento de camionetas con peor calificación son las subcompactas de lujo, con 40 muertes por el mismo kilometraje recorrido.
  
   El segmento más seguro de todos
   A pesar de los datos arrojados, la IIHS notó una tendencia de baja mortalidad en el segmento de las minivans. Apenas 15 muertes por cada 16 mil millones de kilómetros, una cifra mucho mejor que cualquier otro segmento abarcado dentro del estudio.
  
   Esta baja mortalidad se debe, en gran parte, a la gran seguridad que se ofrece en el segmento, como bolsas de aire para todas las filas de asientos, estructuras reforzadas y una cultura de manejo más cuidadosa cuando se transportan a los niños en la unidad.