Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    17 de Enero de 2022
09 de Enero de 2022
Lo Que Viene En 2022
MÁS BIOLÓGICOS ANTICOVID Y LA CONQUISTA DEL ESPACIO

   Vuelve la carrera por la conquista del espacio con grandes misiones; además, el mundo experimentará un nuevo nivel informático y aparecerán nuevos biológicos contra el Covid
  
   El Apolo 17 fue la última misión que puso al hombre en la Luna. Evans, Cernan y Schmitt integraron esta odisea. El primero permaneció en órbita, mientras los otros dos recolectaban muestras y desplegaban instrumentos científicos sobre la superficie lunar. La fecha: 1972; 50 años después de esa aventura se espera un regreso masivo a la Luna, aunque las observaciones serán realizadas por misiones robóticas de diferentes partes del mundo. La Luna será uno de los grandes objetivos de la ciencia para este 2022.
  
   El Aterrizador Inteligente para Investigación Lunar (SLIM) es un módulo de aterrizaje lunar desarrollado por la Agencia Japonesa de Exploración Lunar (JAXA). Esta misión japonesa demostrará la tecnología de aterrizaje de precisión, mientras que la tercera misión lunar de la India, Chandrayaan-3, también busca demostrar sus habilidades en un aterrizaje controlado que no dañe la nave para después conducir su propio vehículo de superficie.
  
   Por otra parte, Rusia busca viajar al pasado y retomar el esplendor de la carrera espacial soviética, pero ahora con nuevas alianzas. El módulo de aterrizaje Luna 25, que alunizará este año, forma parte de todo un paquete a largo plazo de investigación lunar que incluye tres misiones, dos módulos de aterrizaje y un orbitador. Para la realización de estos proyectos, Roscosmos trabaja con la Agencia Espacial Europea (ESA) muy de cerca.
  
   Además de “viejos” exploradores de la Luna, este año se anotan nuevos participantes en pos de la conquista lunar.
  
   Corea del Sur se estrena con el Korea Pathfinder Lunar Orbiter. La misión central de esta sonda es desarrollar las capacidades tecnológicas de su país al tiempo que cartografía con precisión los recursos geológicos de la Luna desde la órbita. Otro orbitador, el Capstone de la NASA, tendrá otros objetivos: realizará múltiples experimentos en preparación a Gateway, la primera estación espacial en orbitar la luna.
  
   Este año también se realizará el lanzamiento de dos enormes cohetes que probarán su capacidad para llevar astronautas y cargas pesadas. Se trata de la nave espacial Space X y el Sistema de Lanzamiento Espacial de la NASA. Este último, en conjunto con la nave Orión, lanzará a Artemis l, una misión no tripulada programada por la agencia espacial estadounidense y la primera del programa Artemisa, cuyo objetivo es volver a explorar nuestro satélite natural y llevar a la primera mujer y el próximo hombre a la región lunar del polo sur para 2024. Es así que el primer paso para el regreso de los humanos a la superficie lunar se dará este año.
  
   Mientras que los orbitadores y las misiones robóticas regresarán en masa a la Luna, el Telescopio Espacial James Webb pasará su prueba de fuego los primeros meses del año al probar su funcionamiento. Durante los siguientes meses, los científicos de la misión buscarán generar numerosos datos e imágenes sobre planetas, estrellas y galaxias jamás exploradas. China nunca se queda atrás y este año planea completar su estación Tiangong, localizada en la órbita baja terrestre. Más expectativas espaciales: uno de los viajes interplanetarios más esperados será el primer paso de la misión de astrobiología ruso-europea Exo Mars con el rover Rosalind Franklin, cuyo plan inicial era lanzarse a Marte en julio de 2020. Este año también se lanzará una nueva generación de satélites que vigilarán las emisiones de gases de efecto invernadero.
  
   Preocupaciones terrenales
   La pandemia seguirá intentando resolver viejas y nuevas dudas sobre el camino del SARS-CoV-2. Lo primero, comprender el verdadero impacto de ómicron y esperar los efectos a largo plazo de quienes se han recuperado del virus con las variantes previas. También se empezarán a probar las primeras vacunas generadas para variantes específicas y a generarse vacunas de segunda generación con metas más ambiciosas: brindar protección durante un periodo más prolongado que las primeras versiones.
  
   Por otra parte, se espera el surgimiento de nuevos antivirales; además de los de Pfizer y Merck, los cuales empezarán a mostrar sus verdaderos efectos. Los investigadores buscarán descifrar los misterios de Long Covid, pues por el tiempo transcurrido desde el inicio de la pandemia, hay más datos de los síntomas debilitantes que surgen semanas o meses después de que desaparece la infección.
  
   Pero a pesar del panorama aún borroso de lo que depara la pandemia, existen muchos científicos que se muestran optimistas sobre el camino del SARS-CoV-2. Estas coincidencias las resumía hace poco Bill Gates en su blog al decir que el camino del virus es volverse endémico y que muy probablemente sea el 2022 donde esta transición se vuelva evidente. Más allá de su opinión sobre el camino de la pandemia, algo en lo que sin duda ha contribuido Gates desde hace muchos años es en el financiamiento de la vacuna contra la malaria que finalmente fue respaldada por la OMS para que este año se empiece a distribuir de manera global después de una búsqueda de más de un siglo.
  
   Millones de partículas y números
   Después de varios años de permanecer cerrado, el Gran Colisionador de Hadrones del CERN, en Suiza, reabrirá operaciones después que sus principales experimentos (LHC, ATLAS y CMS) se actualizaron, lo que les permitirá recopilar más datos de los 40 millones de colisiones de protones que producen cada segundo. Mientras tanto, en la Universidad Estatal de Michigan empezará a operar otro acelerador, cuyo objetivo será sintetizar miles de nuevos isótopos de elementos conocidos. También investigará la estructura nuclear y la física de estrellas de neutrones y explosiones de supernovas.
  
   Finalmente una noticia que promete una nueva ventana al siguiente nivel de rendimiento informático: la exaescala empezará a trabajar este año con novedosos sistemas que permitirán desarrollar revolucionarias tecnologías en energía, medicina y materiales. Está previsto que este año empiece a trabajar la primera computadora a exaescala en EU. Otras dos más empezarán a trabajar en laboratorios en China. En el caso del proyecto estadounidense, se trata de Frontier, instalada en el Laboratorio Nacional de Oak Ridge (ORNL). Este tipo de sistemas permitirán la unión entre inteligencia artificial y conjuntos de datos masivos. Resolverán cálculos cinco veces más rápido que las principales supercomputadoras actuales, superando un quintillón de cálculos por segundo.
  
   Además de generar una gran cantidad de números a gran velocidad, ¿qué significan las computadoras a exaescala en el mundo real? Brindan nuevas herramientas en diferentes áreas, por ejemplo, permiten adelantar el camino de la medicina personalizada. Resolviendo complejas ecuaciones de física, modelan los procesos moleculares y las interacciones de nuevos medicamentos con los tejidos humanos. También brinda posibilidades en el descubrimiento de nuevos materiales. Por otra parte, generarán modelos más realistas del cambio climático y la expansión del Universo.
  
   Gracias a las nuevas posibilidades de modelado molecular permitirán, incluso, encontrar nuevas formas de reemplazar hidrocarburos. El doctor Amitava Bhattacharjee, del Laboratorio de Física de Plasma en Princeton y uno de los principales investigadores de la computación a exaescala, ha dicho que usando una computadora con las capacidades de Frontier la energía de fusión algún día podría ser una fuente de energía transformadora porque se podría generar una energía barata, limpia y casi ilimitada, pues se podría utilizar el agua de mar como combustible básico. Los modelos creados por esta computadora pueden ofrecer información sobre los procesos de plasma que tienen lugar en el dispositivo de fusión y crear predicciones sobre el rendimiento y optimización de las instalaciones experimentales para este tipo de proyectos. Inicia el 2022.
  
   40 Millones
   de colisiones de protones producen cada segundo los principales experimentos del Gran Colisionador de Hadrones del CERN, en Suiza.