Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    17 de Septiembre de 2019
09 de Junio de 2019
ESPAÑOLES QUE SE QUEDAN EN ZAMORA DESPUÉS DE LA LEY DE EXPULSIÓN DE ESPAÑOLES
Jesús Álvarez Del Toro

  
   Jesús Álvarez del Toro
  
   Poco tiempo después de la lucha de independencia, el gobierno de la República había decretado, como medida precautoria y nacionalista, la expulsión de los españoles del territorio nacional.
  
   El exilio afectó en especial a dos tipos de españoles, los que en realidad sólo eran pobladores humildes y sin mucho dinero y también a los que tenían bastantes posesiones, pero decidieron arraigarlas a América, pensando en no volver a España porque ya se sentían superiores a todos los mexicanos; estos últimos perdieron mucho más, porque todas sus pertenencias de mayor importancia se encontraban en México y al momento de ser exiliados no se les permitía llevar nada de sus pertenencias, esto inició en 1824 y básicamente fue la segunda fase, porque la primera consistió en quitarle las armas a cualquier individuo español y expulsarlo del Estado militar activo, esto en 1823.
  
   Poco a poco la cuestión avanzó y para Mayo de 1827 se promulgó una ley en la que ningún español podía trabajar, ni en cargos públicos, militares, ni civiles; en agosto de ese mismo año fue cuando se propuso la primera ley abierta de expulsión a todos los españoles, la cual ya contemplaba permitirles que sacaran un máximo del 30% de sus bienes para irse y les daban un plazo de 20 días para hacer efectiva su retirada del territorio.
  
   En nuestro estado, el primer Congreso replica la medida a través del siguiente decreto:
  
   “EL GOBERNADOR
   Que habiendo hecho el Ecsmo. Sr. Presidente de la República, de conformidad con lo prevenido en los artículos 7, 8 y 9 de la ley del Congreso general sobre espulsion de españoles fecha 20 de Diciembre último, las calificaciones y ecepciones correspondientes de los de aquel origen avecindados en el Estado, acordando en consecuencia los que deben salir de ella y los que pueden quedar, dadas ya, según lo prevenido por dicho Sr. Ecsmo. las providencias con respecto á los primeros, he dispuesto que por lo que toca á los segundos y demás eceptuados que ingresen al Estado, se observen las prevenciones siguientes para la seguridad del mismo y ecsacto cumplimiento de la referida ley.
  
   LISTA de los Españoles que como eceptuados del decreto de espulsión por el Ecsmo. Sr. Presidente de la República, á virtud de la ley de 20 de Diciembre de 1827, pueden permanecer en el Estado, la cual se publica conforme á la prevencion 6 del decreto (1) de este Gobierno, con espresion de los departamentos á que pertenecen y lugar de su residencia.
  
   PREFECTURA DEL PONIENTE. Zamora. D. Francisco Gonzalez Cecada, D. José Joaquín Aguinaga, D. Ramon Beracochea, D. Manuel del Peral, D. Juan Francisco Piró, D. Eusebio María Olavarrieta, D. Hipólito Gutierrez, D. Juan Manuel Lopez Calderon y Fr. Antonio Cerra.
   Valladolid, Julio 17 de1828.-Manuel Gonzalez Pimentel. Secretario de Gobierno” (Coromina, Amador. Recopilación de Leyes, reglamentos y decretos. Tomo III. P. 65)
  
   El decreto estipulaba que: “Dentro de los ocho días siguientes al de la publicación de este decreto en el lugar respectivo, se presentarán los españoles eceptuados que hubiere en él, ante la primera autoridad civil á prestar el juramento prevenido en el artículo 16 de aquella ley, con las formalidades prescritas en 1a providencia 16 del Ecsmo, Sr. Presidente inserta en la misma, á ecepcion de los impedidos por enfermedad y los ausentes, debiendo prestarlo los primeros” (Ídem)
  
   La fórmula del juramento será la siguiente: "Jurais á Dios nuestro señor sostener la independencia de la nación mexicana, su forma de gobierno popular, representativa federal: la Constitución y leyes generales; y la Constitución y leyes de este Estado." "Si Juro." Si así lo hiciereis Dios os lo premie, y si no os lo demande”. (Ídem)
  
   De los zamoranos mencionados podemos ubicar a quien fuera dueño de la casona con portal atrás de Catedral conocida como los portales de Aguinaga y a quien fuera padre del que sería párroco de la parroquia de Zamora, el Pbro. Ramón Beracochea.
  
  
  
  
   "A la derecha observamos los portales de Aguinaga".